Así fue (o no)Mariano Rajoy

Ahora empieza el Mundial de verdad

Apuesto por una victoria de España. Si mi pronóstico no se cumpliera, que no será el caso porque yo no soy el CIS, ya se encargarían algunos de recordármelo

Hemos llegado al final de la primera fase. Sucedió lo previsto, España es primera de grupo y en la próxima ronda nos enfrentaremos a Argelia o a Austria. Evitamos a Argentina, que jugará contra la sorprendente selección de Cabo Verde, segunda clasificada del grupo de España.

En el fútbol, como en casi todas las facetas de la vida, lo más probable acaba convirtiéndose en lo único real, salvo cuando se produce una excepción que no hace sino confirmar la regla general. En consecuencia, los que apostamos por España después del primer partido estamos doblemente contentos: acertamos y nuestra selección ganó. Y los agoreros, que los hubo, como siempre, también pueden celebrarlo. Así que todos felices, continuamos adelante. Y, por si no fuera suficiente, nos libramos de los profetas del pasado que, en el caso de haber quedado fuera del Mundial o de no ser primeros de grupo, nos estarían informando de lo que habría que haber hecho. Esperemos que no tengan la oportunidad de explicárnoslo más adelante. Será, sin duda, una excelente señal.

Y la vida continúa. El próximo jueves jugaremos los dieciseisavos de final. No rehuiré mi responsabilidad como articulista (ocasional, por supuesto). Los jugadores de la selección española son mejores individualmente y como equipo que los austriacos o los argelinos, dicho sea con todos los respetos. Por eso apuesto por una victoria de España. Si mi pronóstico no se cumpliera, que no será el caso porque yo no soy el CIS, ya se encargarían algunos de recordármelo en redes sociales. El problema de las redes sociales es que no son pocas las ocasiones en las que los que piensan callan, y los que no lo hacen hablan, pero eso no tiene solución. En cualquier caso, conviene dejar claro que quien calla no otorga; quien calla, calla y nadie tiene derecho a interpretar su silencio.

Así las cosas, a estas alturas ya es posible afirmar que ahora empieza el Mundial de verdad, no el del señor Infantino. De momento, quedan 32 equipos. Ha habido algunas sorpresas, pero los favoritos de siempre continúan. Entre ellos, España. No entraré en detalles sobre si jugamos mejor o no tanto, ni reprocharé nada al árbitro del partido entre España y Uruguay, ni a los jugadores uruguayos. Hay millones de españoles que ya saben lo que ha sucedido. A mí solo me resta recordar que hasta hoy, España no ha encajado un solo gol en este Mundial y que en Sudáfrica ganamos por 1-0 en octavos, en cuartos, en semifinales y en la final. ¿Podrá repetirse esta circunstancia? Yo lo desconozco. Solo apunto que me preocupan las lesiones, pero...

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