Inglaterra celebra el gol del empate de KaneAFP

Inglaterra se salva del congojo inicial al grito de 'God save the Kane'

Los de Tuchel ya están en octavos de final, pese a que la República Democrática del Congo se adelantó a los siete minutos de partido

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Un doblete de Harry Kane lleva a Inglaterra a los octavos del Mundial, donde se medirá con México. En el Azteca, además, donde la mano de Dios. No le fue fácil el partido a los de Tuchel, que tuvieron que remontar un gol tempranero de la República Democrática del Congo. No fue hasta bien avanzada la segunda mitad cuando los ingleses lograron el empate y el gol posterior de la victoria.

La piedra de toque para Inglaterra llegó a las primeras de cambio. Cuando se esperaba un partido fácil para los británicos, RD Congo no estaba dispuesta a ser una mera invitada en una goleada de dieciseisavos. Si ya era una fiesta haber pasado la fase de grupos, por qué no iban a soñar con algo más grande. Nadie contaba con ellos, pero si algo está demostrando este Mundial es que no hay que menospreciar a ninguna selección por muy pequeña y desconocida que sea.

Las quinielas no bajaban de los tres o cuatro goles para Inglaterra, pero fue Cipenga el que inauguró el marcador. El 9, fichado hace unos días por el Almería, aprovechó un centro lateral de Wan-Bissaka. Controló en la esquina izquierda del área, avanzó y disparó al palo corto, donde Pickford no pudo hacer nada. Saltaba la sorpresa.

Y no solo en el marcador. La República Democrática del Congo tocaba el balón con mucho criterio. Se esperaba un equipo cerrado, pero los africanos tenían una carta guardada en la manga para los cruces. Lo que no se vio en la fase de grupos, vino a ofrecerlo ante Inglaterra. Le ganaron la partida a Tuchel.

Tardó en reaccionar el entrenador alemán y hasta pasada la primera pausa de hidratación no empezó a carburar su selección. Fue entonces cuando se vio a la Inglaterra que todos esperaban y la que buscaba el empate de todas las formas posibles. Por arriba, por abajo, por la izquierda, por la derecha... por allí llegó la primera de Bellingham, con un centro de Declan Rice. El del Madrid llegó desde atrás, colándose entre los defensas, pero su cabezazo se encontró con Mpasi. Era la primera de las muchas veces que iba a aparecer el cancerbero congoleño.

Sacó la de Bellingham y volvió a intervenir en otro cabezazo del del Madrid poco antes del descanso. También en una volea de Harry Kane en el área pequeña. Fue incluso protagonista de la jugada polémica, cuando derribó a Kane al plantarse delante de él en un uno contra uno. El árbitro jordano no consideró suficiente el toque para señalar penalti y desde el VAR tampoco quisieron rectificarle. Mantenían así el criterio de no intervenir en jugadas dudosas, pero no se hizo igual en otros partidos.

Se llevaban las manos a la cabeza en toda Inglaterra, clamando contra el colegiado. Le explicaba la jugada el jordano a Bellingham durante el descanso y el del Madrid no terminaba de creérselo. También le reclamaba una mano 'a lo Militao' en el área congoleña, pero para la FIFA ese tipo de acciones no son penalti, como tampoco debió serlo aquella que le dio su última Liga al Atlético.

A la desesperada

Inglaterra lo intentaba en la segunda mitad, pero el tiempo pasaba cada vez más rápido. La cara de Infantino era un poema en el palco, consciente de que el torneo podía perder mucho interés si se quedaba fuera una de las favoritas. En Argentina, sin embargo, les hacían los ojos chiribitas viendo la posible eliminación de su viejo enemigo. Además, se les allanaba muy mucho el camino hacia la final de Nueva Jersey.

No se venía atrás la República Democrática del Congo. Sabía que cerrarse la condenaría al empate tarde o temprano, así que salía jugando la pelota siempre que los ingleses les dejaban. No creaban excesivo peligro, pero el suficiente como para que Inglaterra no se pudiera volcar sobre la portería de Mpasi.

Tuchel daba entrada a Gordon por Rashford, el mismo cambio que ha hecho el Barça para este verano. Algo tenía que hacer el seleccionador inglés, porque cada vez quedaba menos tiempo y a Inglaterra se le agotaban las fuerzas. Y le salió bien la jugada, porque fue precisamente Gordon el que puso la pelota en la cabeza de Kane para que el del Bayern hiciera el empate. Le dejaron espacio y esa no es la mejor decisión que puede tomar un defensor cuando se tiene que ocupar de Kane. Falló también el portero, que había estado de sobresaliente hasta ese momento.

Se salvaba Inglaterra por el momento y se volcaba (ahora sí) sobre el área congoleña. No estaba dispuesta a jugar 30 minutos de prórroga. Y no hubo porque Kane es inglés. Quedaban cinco para el final cuando Bellingham se plantó en el área, disparó y Mpasi bloqueó. El rechace lo cogió Gordon y se la dio al del Bayern, que hizo el resto. Estaba en medio de tres defensas congoleños, pero no era problema para él. Con solo darse la vuelta se desprendió de ellos y con la diestra lanzó un tiro directo a la escuadra. God save the Kane.

Gracias al doblete del del Bayern, Inglaterra ya está en octavos de final, donde se verá con México. Se jugará el pase en casa de la coanfitriona, en un escenario que no le trae grandes recuerdos. Vuelve 40 años después al estadio Azteca, donde sufrió la mano de Dios de Maradona.