Jude Bellingham celebra uno de sus goles en el México - Inglaterra
México 2-3 Inglaterra
Inglaterra apaga la caldera del Azteca al ritmo de Bellingham en una batalla memorable
La selección de la rosa aguantó 40 minutos en inferioridad numérica y supo contener al Tri y a sus 80.000 aficionados
La polémica celebración de Neymar cuando Brasil estaba casi eliminada
cuando un partido tiene todos los ingredientes para ser épico es difícil que defraude. Se daban estas condiciones en el México - Inglaterra, con la anfitriona preparando un auténtico infierno para sorprender a los Three Lions. Se impuso la calidad y el saber sufrir a la épica que buscó 'El Tri', con Jude Bellingham ejerciendo de estrella y Harry Kane de capitán, lo que terminó decantando la balanza por 2-3 en favor del combinado de Thomas Tuchel.
Fue una oda al fútbol, un encuentro en el que no hizo falta ver el mejor nivel de ninguna de las dos selecciones para entender la magia de los Mundiales. Intensidad desde el primer al último segundo, polémica, goles, drama y sufrimiento. Se llevó Inglaterra la batalla porque supo emplear mejor sus armas (también porque tiene más calidad) y al fin fue feliz en el Estadio Azteca, que le preparó todo tipo de trampas y vibro (literalmente) durante muchos minutos.
Una hora más tarde, pero el cuero echó a rodar de la manera previsible. Una caldera mexicana a la que Inglaterra se presentó con una con Declan Rice tan pasado de revoluciones que vio la cartulina amarilla cuando el crono ni siquiera marcaba el minuto 1. Pidió la grada la roja pero el del silbato y el VAR consideraron que con la amarilla era suficiente. No era plan de destrozar el partido.
Un duelo al que México le cogió antes la temperatura que los Three Lions y Raúl Jiménez estuvo a punto de aprovecharlo con un testarazo espectacular al que respondió Pickford con una parada todavía mejor. Se gustaba 'El Tri' y disfrutaba la hinchada, que se veía capaz de hacer vivir a Inglaterra una pesadilla como la que sufrieron en ese mismo escenario ante Argentina en el Mundial 86. Ya saben, la mano de Dios, y el posterior gol del «barrilete cósmico. ¿De qué planeta viniste?».
Bellingham apagó la caldera
Le supo a gloria la pausa de hidratación al combinado de Thomas Tuchel porque 'El Tri' siguió teniendo el control del balón, pero sin la mordiente de los primeros minutos. Le dio calma eso a Inglaterra, que al más puro estilo inglés dio el primer zarpazo al partido. Una fugaz contra que comenzó en las manos de Pickford y en tres toques acabó en gol de Bellingham. Estuvo listo Saka para centrar desde la línea de banda a un Jude que llegó completamente solo.
Sin tiempo para festejar el primer gol encontró Inglaterra el segundo. Fue un visto y no visto, una combinación de élite entre Kane y Bellingham, los mejores jugadores sobre el césped, que mandó el del Real Madrid al fondo de las mallas. El sueño mexicano se desvanecía, pero todavía quedaba mucha historia y al filo del descanso un balón al corazón del área y un mal despeje de Konsa le valió a Quiñones para cazarla y darle vida a México, que incluso las tuvo para empatar antes del descanso, pero dejó escapar con vida al equipo de la rosa.
Jude Bellingham celebra su segundo gol con su mítica celebración y Harry Kane le imita
Se preparó México para desatar el infierno en la segunda mitad, pero se encontró con una Inglaterra decidida a hacer el tercero. O'Reilly probó fortuna con un latigazo desde lejos que se estrelló en la madera. Entraron mejor los ingleses hasta que a Quansah se le cruzaron los cables y cometió una durísima entrada sobre Gallardo que le costó la roja. La sacó el VAR, pues Alireza Faghani en directo no pitó ni falta. Inglaterra, a jugar 40 minutos en inferioridad.
Por suerte para ellos, cuando México se relamía por todo el tiempo que iba a tener para empatar, un saque de puerta de Pickford lo peinó Kane y dejó solo a Gordon ante Rangel, que se lo llevó puesto cometiendo penalti. Agarró el balón con decisión Kane y la reventó a la derecha del guardameta, que no se quedó ni cerca de atajarlo por mucho que adivinara el lado. No le hizo un boquete a la red de milagro, para hacernos una idea de la fuerza que empleó en el chut.
El error de Kane
Respiraba Inglaterra, pero la anfitriona ni mucho menos se daba por vencida y mientras que Tuchel quitaba delanteros (Saka) y metía centrales (Stones), Javier Aguirre daba entrada a delanteros con Santiago Giménez y Brian Gutierrez. Fue este último en el que en un balón colgado a ninguna parte le ganó el espacio a Harry Kane, que le dio una patada en vez de despejar el balón. Tampoco lo pitó en directo el colegiado australiano, pero nuevamente le llamaron y cambió su decisión. Celebró el Azteca al grito de «sí se puede» y acertó desde los once metros Raúl Jiménez, que jugó como quiso con el guardameta del Everton.
20 minutos le restaban a México más un descuento que se presuponía eterno –fue de 11 minutos– para encontrar el empate. Tuchel metió todos los defensas que tenía disponibles para poner el cerrojo y cerrar todo tipo de espacios. Se quedó solo Kane como referencia mientras que los ocho restantes formaron dos líneas de cuatro que se terminaron convirtiendo en un muro infranqueable para 'El Tri'. No había espacios y el tiempo corrió sin peligro real sobre la meta de Pickford, que se gustó de todas las maneras posibles dejando correr el tiempo y asegurando la victoria para Inglaterra, que piensa que este sí es su año. Noruega será su rival en cuartos.