(FILES) Paraguayan deputy Celeste Amarilla speaks during a session to read the accusatory libel for the political trial against President Mario Abdo Benitez, in Asuncion, on March 17, 2021. France forward Kylian Mbappe on July 6, 2026, condemned Paraguayan Senator Celeste Amarilla as “despicable” and “unworthy of her office” after she made racist remarks about him following Paraguay’s 1-0 defeat to France in the 2026 World Cup round of 16. Mbappe said Amarilla’s comments did not represent Paraguay and accused her of spreading racism and hatred. (Photo by DANIEL DUARTE / AFP)

Celeste Amarilla, senadora paraguayaAFP

La senadora de Paraguay vuelve a la carga con Mbappé y le insulta nuevamente

El Paraguay-Francia sigue dando qué hablar casi una semana después de disputarse. El partido fue muy duro por parte de los paraguayos y provocó que los franceses acabaran muy molestos. Una cosa es jugar con intensidad y otra muy distinta algunos de los episodios que se vivieron durante el encuentro. La imagen del partido la dejaron Kylian Mbappé y el portero paraguayo Orlando Gill. Nada más terminar el choque, el francés le negó el saludo al guardameta y este respondió lanzándole el balón a la espalda, un rifirrafe que rápidamente se hizo viral y desató una enorme polémica.

Sin embargo, la polémica ha llegado a un extremo inesperado. Lo que comenzó como un rifirrafe tras el pitido final acabó convirtiéndose en un asunto político después de que la senadora paraguaya Celeste Amarilla insultara a Mbappé con comentarios racistas al día siguiente del partido. Lejos de dar por cerrado el asunto, se ha vuelto a pronunciar días después, reiterando sus ataques y haciendo todavía más grande una polémica que ya había trascendido el ámbito deportivo.

Al día siguiente del partido, Amarilla publicó un mensaje contra el delantero galo que desató una enorme polémica por el tono y el contenido de sus palabras.«Camerunés colonizado, fingiendo duro ser francés, resentido, rico nuevo, prepotente y feo. Bruto ni siquiera aprendió a escribir. En lugar de la leche de su madre, chupó cocos y lo más culto que ha oído en su vida son los chimpancés... Ganaron de pedo. Lo único que muchos reclamamos a la Albirroja es no haberle dado una bofetada de mano abierta después que terminó el partido. Y eso que no soy fanática del fútbol».

Lejos de rebajar la tensión, días después la senadora volvió a pronunciarse sobre el delantero francés con nuevas declaraciones que no hicieron más que agrandar una controversia que ya había dado la vuelta al mundo.

«¿Qué nos enojó? Que cuando Orlando Gill, un niño, que seguramente por primera vez estaba jugando ante el mundo y le pasa la mano con toda la humildad del paraguayo, y este hijo de puta le niega la mano y le grita en la cara. Eso no es francés, eso no lo hubiera hecho un francés nunca», estas declaraciones han terminado de hacer el problema mucho más grave de lo que podía haber sio si hubiese rectificado.

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