England's midfielder #10 Jude Bellingham celebrates after scoring his team's second goal during the 2026 World Cup football tournament quarter-final match between Norway and England at Miami Stadium in Miami on July 11, 2026.  (Photo by ROBERTO SCHMIDT / AFP)

Jude Bellingham lideró la victoria de Inglaterra ante NoruegaAFP

Noruega 1-2 Inglaterra

Bellingham hace sonar el 'Hey Jude' en Miami y pone fin al periplo mundialista de Noruega

Su temporada en el Real Madrid estuvo muy por debajo de las expectativas. No fueron pocas las críticas que recibió y hubo gente que afirmó que estaba más pendiente de su vida social que del fútbol. Pero fue ponerse la camiseta de Inglaterra y Jude Bellingham le dejó claro a todo el mundo que estaban equivocados. Era una cuestión de confianza y Thomas Tuchel, el seleccionador, se la ha otorgado a lo largo de todo el Mundial, lo que le ha valido para anotar seis goles en lo que va de torneo y para clasificar a su país para las semifinales de un Mundial seis años después (1-2).

El Hard Rock Stadium se vistió de gala para acoger el tercer encuentro de los cuartos de final del Mundial entre Noruega e Inglaterra, dos selecciones punteras del Viejo Continente que saltaron al terreno de juego con un mismo objetivo, que no era otro que pasar a semifinales.

La FIFA había amenazado con retrasar una hora el inicio del encuentro debido a las altas temperaturas, pero al final no hubo aplazamiento, el duelo arrancó con normalidad y el que empezó con las ideas un poco más claras fue Inglaterra, mientras que Noruega esperó en su campo para salir a la contra en cuanto recuperara el balón.

Y en esas, el que se acercó con mayor frecuencia al área fueron los de Thomas Tuchel, aunque sin forzar demasiado la máquina porque la sensación térmica no invitaba a ser tan intenso en los primeros minutos. Y así se llegó a la primera pausa de hidratación del partido. El 0-0 seguía sin moverse.

Tuchel y Solbakken le dieron las indicaciones correspondientes y, tras los protocolarios tres minutos, Turpin reanudó un partido que estaba demasiado parejo y pedía más emoción, algo que estuvo cerca de cambiar Harry Kane con una falta desde la frontal. Sin embargo, el disparo del delantero del Bayern se fue directo a las gradas.

Esa reacción inglesa hizo despertar a Noruega y, en su primer gran acercamiento, Schjelderup cogió el balón y sorprendió a Pickford con una especie de centrochut desde la izquierda que el guardameta del Everton no se vio venir y se coló por el palo largo de su portería.

Los miles de aficionados noruegos entraron en estado de éxtasis. Le estaban ganando a toda una campeona del mundo sin merecerlo, pero el cambio de actitud de los de Solbakken tras la pausa de hidratación fue más que evidente e Inglaterra, que no contaba con ese resultado, la que adquirió un rol más pasivo. Pero, por suerte para los de Tuchel, esa actitud se fue rápido y Bellingham logró empatar al borde del descanso con un zapatazo que Nyland no pudo detener.

Tras el paso por vestuarios, Tuchel decidió hacer un doble cambio. Declan Rice, que venía de sufrir un virus, y Noni Madueke se quedaron en el banquillo; Eberechi Eze y Bukayo Saka entraron en su lugar para disputar la segunda mitad e intentar ayudar a Inglaterra a ganar el partido y, por ende, pasar a semifinales.

Tuchel tenía claro lo que quería conseguir con ese doble cambio. Solo faltaba ejecutarlo. No obstante, el que volvió a golpear primero fue Noruega. Odegaard colgó un córner desde la derecha y, tras un rebote, Heggem batió a Pickford casi sin quererlo, pero la alegría le duró poco a los nórdicos. Los jugadores ingleses pidieron falta de Haaland sobre Anderson, Turpin se fue a revisar la acción y, como el empujón se había producido antes del saque de esquina, el colegiado francés anuló el gol y mandó repetir el lanzamiento.

Inglaterra respiró aliviada. El 2-1 le habría dejado contra las cuerdas y en la mente de los futbolistas estaba la famosa pausa de hidratación. Porque la que estaba apretando era Noruega y, de seguir así, el segundo susto de la tarde podía llegar más pronto que tarde.

Y para tratar de reforzar su idea, Solbakken decidió meter velocidad en ambas bandas con la entrada de Oscar Bobb y Antonio Nusa, que sustituyeron a Sorloth y el goleador Schjelderup, para disputar la recta final del duelo y meterle más de picante al encuentro, algo que estuvo a nada de hacer Ajer, que remató con la cabeza al palo y se quedó cerca de sorprender a Pickford.

Ese acercamiento peligroso dio alas a Noruega, que se empezó a creer que podía mandar para casa a Inglaterra y le dejó claro a los 'Three Lions' que si le querían ganar iban a tener que probar cosas distintas. El problema es que el tiempo se le estaba empezando a acabar a los dos equipos y todo parecía que se iba a decidir en la prórroga. Y eso fue lo que acabó sucediendo.

Bellingham libera a Inglaterra

El Hard Rock Stadium de Miami iba a ver 30 minutos más de fútbol en el que podía pasar de todo. Y lo que llegó al poco de iniciar la prórroga fue el 1-2 de Inglaterra, que no había hecho absolutamente nada en la segunda mitad.

En la primera llegada al área de los Three Lions, Nyland no pudo detener el balón y el rebote le cayó a Bellingham, que estuvo en el sitio perfecto y superó al meta noruego con un disparo raso.

England's midfielder #10 Jude Bellingham celebrates after scoring his second goal during the first half of the extra-time of the 2026 World Cup football tournament quarter-final match between Norway and England at Miami Stadium in Miami Gardens on July 11, 2026.  (Photo by PATRICIA DE MELO MOREIRA / AFP)

Jude Bellingham celebra el 1-2 ante NoruegaAFP

El doblete del futbolista del Real Madrid liberó a la selección inglesa, que se estaba temiendo lo peor en un estadio en el que seguía haciendo un calor tremendo y el cansancio estaba haciendo mella en las piernas de los futbolistas de ambos equipos.

Y uno de los sacrificados por esa cuestión fue Haaland, que le dejó su sitio en el campo a Strand Larsen, el exdelantero del Celta, para intentar buscar el empate y forzar los siempre emocionantes penaltis, algo que no quería Inglaterra, que decidió meter a Dan Burn, un gigante de dos metros para evitar que se llegara a esa situación. Ahí acabó el partido.

Ficha técnica

1- Noruega: Nyland; Julian Ryerson (Aursnes, 60'), Ajer, Heggem (Ostigard, 91'), David Wolfe (Holmgren Pedersen, 90'); Odegaard, Sander Berge, Patrick Berg; Sorloth (Bobb, 68'), Haaland (Strand Larsen, 106'), Schjelderup (Nusa, 68').

​2- Inglaterra: Pickford; Konsa (Rogers, 89'), John Stones, Marc Guéhi, O'Reilly (Spence, 86'); Anderson, Declan Rice (Eze, 46'); Madueke (Saka, 46'), Bellingham (Dan Burn, 111'), Anthony Gordon (Reece James, 71'); Harry Kane.

​Goles:
1-0 Schjelderup (36'); 1-1 Bellingham (45+2'); 1-2 Bellingham

​Árbitro: Clément Turpin (Francia). Amonestó a los locales y a los visitantes

​Incidencias: Partido correspondiente a los cuartos de final del Mundial 2026 disputado en el Hard Rock Stadium (Miami) ante 64.468 espectadores.
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