Carles Puyol, Iker Casillas, Jesús Navas, Xavi Hernández, Sergio Ramos, Andrés Iniesta, Fernando Llorente y David Villa viendo la final del Mundial 2026
La alegría de Lewandowski en el gol de España celebrándolo junto a los héroes de 2010
Lewandowski siguió la final junto a los héroes de Sudáfrica 2010 y no dudó en celebrar con ellos el tanto decisivo de Ferran Torres
Ferran Torres, el heredero de Iniesta, agradece a Dios tras su gol en la final: «Siempre me da esa fuerza»
España se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia, 16 años después de conseguirlo por primera vez. Esta vez lo hizo ante Argentina en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
La selección española, antes del Mundial de Sudáfrica 2010, no había sido capaz de superar la barrera de los cuartos de final. Aquella generación histórica rompió esa maldición al vencer a Paraguay y terminó conquistando la Copa del Mundo por primera vez, con Iker Casillas levantando el trofeo como capitán.
En esta ocasión, Casillas tuvo que vivir el triunfo desde la grada, acompañado por varios de los futbolistas que se proclamaron campeones del mundo en 2010. Entre ellos también se encontraba Robert Lewandowski, que fue un español más durante la celebración y que festejó con entusiasmo el gol de Ferran Torres, que acabó siendo el definitivo para que España levantara su segunda Copa del Mundo.
El polaco se unió a los héroes de Sudáfrica en el palco para vivir la finalísima ante Argentina. Junto Casillas, David Villa, Andrés Iniesta, Jesús Navas, Fernando Llorente, Carles Puyol y Xavi Hernández, siguió el encuentro con la máxima tensión. Todos ellos estallaron de alegría con el gol de Ferran Torres, que acabó siendo decisivo para que España levantara la Copa del Mundo, una celebración a la que también se sumó el delantero polaco con la misma euforia que el resto.
Su etapa en el Barcelona parece haberle marcado y se vio allí como uno más. Además, en el palco del estadio también estaba quien hasta hace poco fue su presidente, Joan Laporta, que tampoco quiso perderse la cita y acudió para animar a España.
A ellos también lograron unirse Joan Capdevila y Marcos Senna, pese a las dificultades que tuvieron para llegar a la ciudad estadounidense. Sin embargo, el viaje acabó mereciendo la pena. Ambos pudieron celebrar la segunda estrella de la selección española, un título que permite a España igualar a Francia y Uruguay con dos Copas del Mundo y consolidarse como una de las grandes potencias de la historia del fútbol mundial.