Rafa Jódar celebra su victoria en los octavos de final del Masters 1000 de Shanghái
Los gestos de Rafa Jódar en pista que debe corregir si quiere ganarse el cariño de los aficionados
El tenista de Leganés tiene una oportunidad de oro para ganar su primer Masters 1000 y además encarrilar su clasificación a las ATP Finals
Sancionan a Rafa Jódar en Shanghái por su cabreo con un recogepelotas: «Dame la pu** toalla»
Rafa Jódar ha recuperado su mejor tenis después de unas semanas repletas de dudas. Desde que perdiese en la primera ronda del US Open contra todo pronóstico, el joven madrileño, de 20 años, también falló en el ATP 500 de Tokio y dejó la impresión de que se había desinflado, que los rivales le habían descifrado su juego y ya sabían como ganarle. Por eso ha tenido que dar un golpe encima de la mesa en el Masters 1000 de Shanghái, donde ya está en cuartos de final.
El de Leganés ha dejado por el camino a Tirante, Lehecka y Van de Zandschulp para plantarse en la antepenúltima ronda del torneo. Ha remontado ante todos ellos un set adverso, lo que demuestra que ha tenido momentos bastante complicados a lo largo del evento. Tan complicados que en octavos de final perdió durante un momento los nervios y lo pagó con un recogepelotas. «Dame la puta toalla, coño», le espetó al ball boy.
Seamos sinceros, se equivocó. Fue una pérdida de papeles de las que no gustan nada a los más puristas en el tenis, un deporte donde el respeto y la tradición están por encima de todo. Rafa Jódar, que en ese momento iba set abajo, pagó su frustración con quien no debía y a buen seguro que en frío se arrepintió. Son cosas que pueden pasar y más cuando se es joven, pero no están bien y son los típicos comportamientos que terminan poniendo en contra al público.
Bien lo sabe Novak Djokovic por romper raquetas o desafiar al público, también por su pelotazo involuntario a una juez de línea. Esas cosas terminan quedándose en la retina de los aficionados y después es muy complicado quitarse la cruz. Por eso siempre los preferidos son tenistas como Roger Federer, Rafa Nadal o ahora Jannik Sinner o Carlos Alcaraz. Los bad boys no gustan y pronto lo entendió Federer, que en sus inicios también tuvo comportamientos cuestionables.
Las otras polémicas de Jódar
Este incidente en el Masters 1000 de Shanghái se une a otros dos que tuvo durante la gira de tierra batida, ambos en Roland Garros. Primero, el pasado 29 de mayo, el tenista de Leganés fue acusado de empujar a una recogepelotas durante su partido de tercera ronda contra el estadounidense Alex Michelsen. Al salir de la pista Simone Mathieu hacia los vestuarios, se cruzó con la recogepelotas que terminó tropezando con la lona. Jódar no la tocó, pero la polémica estuvo servida porque además no se preocupó por el estado de la recogepelotas.
Solo dos días después se vio envuelto en otra polémica con un niño. En esta ocasión, en los octavos de final del torneo, a Rafa Jódar se le olvidó darle la mano a la niña que le acompañaba en su entrada a pista. Fue un pequeño despiste, un descuido sin importancia, pero de esos que se viralizan en redes sociales y terminan provocando que el jugador se gane mala fama. Por eso gestos como los de Shanghái no benefician en nada a Jódar.
En China se llevó un warning y pagará una multa por ello. A buen seguro que no se siente orgulloso de lo que hizo y por eso ahora debe enmendar su error y ganarse al público, no solo al de España sino al de todo el mundo. Tiene madera de estrella y cada detalle cuenta. Necesita que la afición le apoye en la búsqueda de su primer Masters 1000. Ahora en cuartos se mide a Casper Ruud, uno de los tipos más queridos del circuito. Veremos cómo reacciona la grada.