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Rafa Jódar celebra un punto en los cuartos de final del Masters 1000 de Shanghái

Rafa Jódar celebra un punto en los cuartos de final del Masters 1000 de ShangháiAFP

Rafa Jódar se inventa otra remontada y sigue soñando con el Masters 1000 de Shanghái

Sabe Rafa Jódar que está ante una oportunidad de oro de ganar su primer gran título en el Masters 1000 de Shanghái. Quizás no esté haciendo su mejor tenis, ha estado rodeado de ciertas polémicas a lo largo de la semana y cada partido es más duro, pero a todo eso se ha impuesto el joven de Leganés para ganar en cuartos de final a todo un Casper Ruud por 4-6, 6-4 y 6-3. Sí, otra remontada.

Cada partido que ha ganado desde que está en China ha sido de esa forma. Dándole la vuelta al marcador y pasito a pasito hasta llegar ya a las semifinales del Masters 1000 de Shanghái, lo que iguala su mejor marca en un torneo de esta categoría, que la tenía en Montreal. Tendrá ahora una nueva oportunidad para pisar su primera final y optar a su primer gran título. Se dice pronto y le ha llegado muy pronto, pues no olvidemos que está siendo su primera temporada como profesional.

Ganar a Casper Ruud era todo un desafío. El noruego, doble finalista de Grand Slam y ganador del Masters 1000 de Madrid, también estaba ante una oportunidad de oro, aunque en su caso era para salvar una floja temporada y apurar sus opciones de clasificar a las ATP Finals. Un evento que ahora Rafa Jódar tiene más cerca porque ha dado un golpe de autoridad en Shanghái.

Le costó un mundo, eso sí. Decir otra cosa sería faltar a la verdad porque Jódar necesitó derramar sangre, sudor y lágrimas para llevarse el duelo a su terreno. Como ya en tradición en este torneo, el madrileño comenzó el choque lejos de su mejor nivel. Sufría al saque y cometía numerosos errores mientras que Ruud dominaba sus turnos con puño de hierro. Era cuestión de tiempo, si la historia seguía así, que el noruego diese el primer zarpazo al partido y lo hizo en el mejor momento, en el décimo juego.

Otra vez a remontar

Logró el break el tenista de Oslo a la vez que se anotó la primera manga, por lo que comenzó sirviendo también en la segunda. Mejor imposible para sus intereses y una auténtica pesadilla para Jódar, al que le tocaba volver a remar desde el principio y sin tener demasiados argumentos para confiar en la victoria. El duelo se estaba decidiendo desde el fondo de pista y ahí Ruud se mostraba más fiable. Menos fallos, por lo que el madrileño debía reinventarse y lo hizo siendo más agresivo, queriendo llevar la iniciativa tanto al resto como al saque.

Sorprendió al noruego el paso adelante de Jódar, que pegando tan duro logró poner en aprietos a su rival. Era un todo o nada que empezó a dar sus frutos y le valió un break en el tercer juego para mandar por fin en el marcador. Poco le duró la alegría porque respondió Ruud con un contrabreak donde también colaboró Jódar con demasiados errores. Aun así no perdió la paciencia y siguió con su táctica para llevarse el gato al agua en el noveno juego y empatar el partido al cerrar el set con un saque en blanco.

Casper Ruud y Rafa Jódar, en los cuartos de final del Masters 1000 de Shanghái

Casper Ruud y Rafa Jódar, en los cuartos de final del Masters 1000 de ShangháiAFP

Hecho lo más difícil y otra vez en el escenario al que ya acostumbra a estar Rafa Jódar en el Masters 1000 de Shanghái, se podría decir que el desenlace fue coser y cantar. Rompió otra vez en el tercer juego, cedió de nuevo su saque nada más conseguir la rotura, pero esta vez no hubo que esperar tanto a que sentenciara el asunto. Consiguió otro quiebre en el siguiente juego porque ya tenía el saque del noruego totalmente descifrado y el partido ya no tuvo más historia.

Tan pillado le tenía ya el saque que cerró con otra rotura (6-3) para sacar su billete a semifinales del torneo y citarse allí con Tommy Paul o Daniil Medvedev. Palabras mayores, pero el español está lanzado y quiere hacer historia. Ansía su primer Masters 1000.

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