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Alejandro Davidovich conquistó el Masters 1000 de Shanghái

Alejandro Davidovich conquistó el Masters 1000 de ShangháiEFE

Davidovich convierte la resistencia en historia y triunfa en el territorio prohibido del tenis español

Alejandro Davidovich Fokina culminó una remontada de carácter ante Rafa Jódar para conquistar el Masters 1000 de Shanghái, un título inédito para el tenis español. El malagueño hizo valer su experiencia y fortaleza física en una final exigente para doblegar a un rival que le obligó a resistir hasta encontrar el camino hacia la gloria (1-6, 7-6(5) y 6-4, en 2h y 27m).

El Qizhong Forest Sports City Arena de Shanghái se vistió de gala para acoger uno de esos partidos con los que nadie contaba al principio del torneo, teniendo en cuenta que en el cuadro figuraban dos auténticos miuras como Alexander Zverev y Carlos Alcaraz, cabezas de serie número uno y dos del torneo, respectivamente.

Pero ninguno de esos dos jugadores desfilaron por el pasillo que les llevaba a la pista central, cosa que sí hicieron Rafa Jódar y Alejandro Davidovich, dos españoles que, pasara lo que pasara, iban a hacer historia en un territorio que nunca antes había sido conquistado por un tenista nacional.

El madrileño y el malagueño eran plenamente conscientes de lo que había en juego y, en ese sentido, el que salió con ganas de demostrar que no había llegado a la final de casualidad fue Rafa Jódar, que se colocó 3-0 arriba en tan solo 12 minutos de partido y le mandó un mensaje muy claro a Davidovich.

El malagueño no estaba siendo, de momento, capaz de descifrar el imprevisible juego de su compatriota y eso le llevó a errar más de la cuenta con su derecha y revés, pero en su segundo turno de saque logró estrenarse en el marcador e intentar meterle algo de presión a un Jódar que tenía muy claro que no iba a bajar la guardia. Menudo inicio de final estaba llevando a cabo el tenista de Leganés.

Ese buen comienzo de partido, que fue aprobado por Roger Federer desde la grada–el extenista suizo no dudó en aplaudir el buen nivel de tenis de Jódar–le sirvió para ponerse 4-1 arriba y quedarse cada vez más cerca de sellar un primer set en el que Davidovich, por mucho que lo intentara, no estaba siendo capaz de encontrar su mejor tenis. Y esa primera manga se la acabó llevando Rafa (6-1) en tan solo 27 minutos.

Davidovich no se rinde

El 6-1 de entrada que Jódar le clavó a Davidovich fue absolutamente inesperado. Sin embargo, todavía quedaba mucha final por delante y, pese al dominio arrollador del tenista de Leganés, el malagueño salió con ganas de revertir la situación. El público de Shanghái quería más espectáculo.

El público de Shanghái quería más espectáculo. No había pagado una entrada para ver un paseo triunfal de Jódar y, a diferencia del primer set, Davidovich sí logró estrenar su casillero en el turno inicial de la segunda manga, lo que le dio algo más de confianza. La historia es que Jódar no estaba dando su brazo a torcer y así iba a ser extremadamente complicado para el jugador de El Rincón de la Victoria.

Alejandro Davidovich celebra desde el suelo un punto en la final ante Rafa Jódar

Alejandro Davidovich celebra desde el suelo un punto en la final ante Rafa JódarEFE

Foki' se quitó los pensamientos negativos de su cabeza, empezó a golpear a la bola con más soltura y evitó que Jódar se escapara en el set, algo que agradeció un público chino que enloquecía cada vez que veía a Federer en el videomarcador de la pista. No era para menos. Allá por donde va, el extenista de Basilea levanta pasiones y en Shanghái no iba a ser menos.

Pero Jódar fue paciente y, cuando se le presentó la oportunidad, volvió a subir el nivel al resto, desde el fondo de la pista (como lo quieran llamar) y en el cuarto juego del set logró romperle el saque por tercera vez en la final para ponerse 3-2 arriba y servir para alejarse algo más en el segundo parcial. Ahora bien, lo que vino después fue una reacción fulgurante de Davidovich con la que muy pocos contaban que le sirvió para levantar el break de desventaja, afrontar con confianza la recta final del segundo set y decirle a Jódar que iba a tener que ganarle dos veces si quería levantar el título de campeón, lo que le llevó a ponerse 4-3 arriba y pasarle toda la presión a su compatriota.

A pesar de todo, Jódar no se puso nervioso, mantuvo la compostura y se fue con energía e ímpetu a por Davidovich. El problema es que 'Foki' no era el mismo que el del primer set y eso dificultó algo más las cosas para el cabeza de serie número 12 del torneo. Y así se llegó al 5-5. El malagueño se quedó cerca de ceder un nuevo break, pero aguantó como un guerrero, levantó un 15-40 adverso y le pasó la patata caliente a Jódar, que iba a tener que sacar para asegurarse la muerte súbita y no mandar la final al tercer parcial.

El madrileño no falló y el público de Shanghái lo celebró La segunda manga se iba a resolver en el siempre emocionante tie-break, un mini partido a siete puntos en el que Davidovich aprovechó las dudas de Jódar e impuso su veteranía para llevar el encuentro al tercer set.

Davidovich tira de veteranía

Ganar el segundo parcial de la final en la muerte súbita le vino de perlas a Davidovich y el malagueño arrancó la tercera manga con el objetivo de amargarle la fiesta a un Rafa Jódar que tenía el cuerpo empapado de sudor y se estaba dejando todo en la pista.

Foki quería aprovechar su veteranía en partidos de este tipo para poner tierra de por medio en el tercer y definitivo parcial y logró romperle el saque a Jódar a las primeras de Ahora bien, lo que no figuraba en los planes del malagueño es que esa ventaja se le iba a diluir cual azucarillo en el siguiente juego.

Alejandro Davidovich celebra un break ante Rafa Jódar

Alejandro Davidovich celebra un break ante Rafa JódarEFE

Sin embargo, el malagueño se agarró a la pista con lo poco que le quedaba en el tanque, logró darle la vuelta a esa situación y aprovechó su superioridad física (algo obvio, por otra parte) para volver a ponerse por delante en el marcador y dejar más tocado si cabe a un Rafa que estaba emitiendo señales de cansancio.

El de Leganés estaba muerto físicamente–los calambres aparecieron en el peor momento–y Fokina aprovechó la flojera de Jódar para rematar la faena y celebrar sobre el cemento de Shanghái el título más importante de su carrera deportiva tras las conquistas en los ATP 250 de Mallorca y Chengdu.

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