Restaurante de Popeyes en Barcelona.
Popeyes, la cadena inspirada en el pollo frito de Louisiana, cerrará 2023 facturando 100 millones en España
En este caso el pollo proviene directamente de granjas nacionales ubicadas mayoritariamente en Castilla y León
La cadena de restauración Popeyes, propiedad de Restaurant Brands Iberia y que acaba de superar los 100 restaurantes en España, prevé cerrar 2023 con una facturación de 100 millones de euros y superar los 400 establecimientos en cuatro años.
El director general de Popeyes en España, Ignacio Sedano, se ha congratulado de haber superado el centenar de locales en el mercado nacional. «En menos de cuatro años hemos superado los 100 restaurantes. Nuestro objetivo más inmediato es llegar a los 200 restaurantes en año y medio, y superar los 400 en cuatro años», ha avanzado en declaraciones a Europa Press.
Así, en la hoja de ruta de la cadena de restauración en España prevé alcanzar los 120 restaurantes antes de que termine este ejercicio. «Esto nos llevará casi con toda seguridad a alcanzar un volumen de facturación de 100 millones de euros en 2023», ha avanzado.
La enseña, que sigue con su proceso de expansión en España, confía en mantener su «buen ritmo» de aperturas con una media de 50 al año. «Actualmente estamos presentes en 15 comunidades autónomas y nuestro objetivo es poder llevar nuestros restaurantes a todas las regiones de España para seguir generando un impacto local positivo», ha recalcado Sedano.
El ritmo de aperturas ha hecho a la compañía invertir alrededor de 150 millones de euros en los más de 100 restaurantes. «Esperamos alcanzar los 200 locales en año y medio, lo que supondría invertir el doble en la economía de España», ha avanzado Sedano a Europa Press.
Popeyes, además, se ha convertido en un generador de empleo en España, ya que desde su llegada al mercado nacional ya cuenta con una plantilla de 3.000 empleados.
«Nuestra estrategia de expansión es un proyecto que nos apasiona. Con la apertura de restaurantes contribuimos a la economía local, generando empleo y colaborando con proveedores locales. Con las aperturas que tenemos previstas para el año que viene superaríamos los 5.000 empleos creados», ha indicado.
Por otro lado, el director general ha reconocido que la «buena acogida» que ha tenido la enseña dedicada al pollo en España les permite pensar en acometer la expansión de la marca a otros países de Europa como Italia y Portugal.
Desde su llegada a España en 2019, Popeyes apuesta por proveedores nacionales. El pollo, ingrediente estrella de la marca, proviene directamente de granjas nacionales ubicadas mayoritariamente en Castilla y León, mientras que otros productos como vegetales, harina o aceite proceden de Murcia, Huesca o Jaén.
«Desde que llegamos a España en 2019 tuvimos claro que podíamos llevar la marca a otro nivel, respetando la receta tradicional de Louisiana, pero utilizando productos frescos y 100 % de origen local», ha asegurado Sedano.
Pero no sólo su compromiso con el producto nacional está en la materia prima que utilizan para sus elaboraciones, ya que el mobiliario y los envases de los más de sus 100 restaurantes es 100 % reciclado, y proviene de compañías españolas ubicadas en Valencia y Cantabria.