La factura de Sánchez y Díaz: menos empresas y beneficios en retroceso por primera vez desde 2020
Las empresas empiezan a ganar menos y las veremos dentro de poco empezar a pagar menos a Hacienda.
En el 2023, la ministra Calviño pidió a María Jesús Montero montar un sistema para controlar los beneficios empresariales, porque estaba convencida de que los empresarios eran esos señores que se dedicaban a explotar a los trabajadores para hacerse muy ricos.
Como consecuencia de esta creencia, Hacienda le pidió a la Agencia Tributaria que montase lo que hoy se conoce como el Observatorio de Márgenes Empresariales, que analiza trimestral y anualmente la evolución de los márgenes de beneficio de las empresas españolas.
El Observatorio trabaja con datos de declaraciones fiscales de IVA, Impuesto de Sociedades de todas aquellas empresas que están activas y presentan mensual y trimestralmente dichos datos. Por lo tanto, aquellas microempresas o autónomos que no tienen actividad y, en consecuencia, no presentan dichos datos, obviamente no aparecen en los datos que suministra la Agencia.
Estos informes que publican se desglosan con datos de ingresos y costes de las empresas y calculan los márgenes y los resultados brutos de explotación de todos los sectores, pero con especial atención a Energía y Carburantes, a Alimentación y Distribución, a Transporte y Logística y a Hostelería y Turismo, porque consideran que son los sectores que hay que vigilar con lupa.
La desaparición de empresas trae aparejada la destrucción de empleo, la subida de las prestaciones por desempleo y erosiona la recaudación futura
Por lo tanto, lo que les voy a mostrar ahora, como siempre, son datos oficiales que se pueden sacar de la web de la Agencia Tributaria y que la Agencia los obtiene de su base datos de las declaraciones de impuestos mensuales y trimestrales de las empresas activas que presentan impuestos. Todo esto lo digo para que luego no maten al mensajero.
Al analizar la columna de número de empresas podemos observar que entre 2018 y 2023 hay un crecimiento sostenido, pasando de 891.985 a 953.158 empresas que creen en ese período un 6,8 %, pero en 2024 aparecen las primeras señales de alarma con una caída moderada del 3,7 %, probablemente por cierres de pequeñas empresas asfixiadas por costes laborales y financieros.
En este primer trimestre de 2025 deberían de haber saltado las alarmas por un desplome histórico del 12,6 % en un año donde se pierden más de 115.000 empresas declarantes en un solo trimestre respecto a 2024.
Nadie ha dicho nada, nadie ha informado de nada, nadie se ha preocupado y siguen a su aire.
Las ventas se han comportado de forma ligeramente diferentes, si descontamos la caía del 2020 por la pandemia y una recuperación total en 2022, las cifras creen a menor ritmo con una caída extraña en el T1 de 2024, que se recupera en 2025 con una subida del 4,5 %. Si descontásemos la inflación del último año, veríamos que las ventas están casi estancadas.
En donde de verdad se nota que las cosas empiezan a torcerse es al analizar los Resultados Brutos de explotación que habían seguido creciendo después de la pandemia a ritmos muy importantes y en 2024 se produce ya el frenazo, con una ligera subida del 1,2 % de los beneficios brutos de las empresas y en el primer trimestre de 2025, se disparan las señales de alarma, porque los beneficios brutos empresariales caen por primera vez desde el T1 de 2020.
Los resultados brutos de explotación de este año se colocan por debajo de los del T1 de 2023, lo cual indica el agotamiento de muchos sectores, que están empezando a pagar tanto las subidas del Salario Mínimo Interprofesional, como se le hizo saber al gobierno y a Yolanda Díaz las repercusiones que esto tendría y ya estamos en frente del espejo de las barbaridades de este gobierno.
Si a esto le añadimos las subidas de los costes de cotizaciones sociales empresariales, provocadas por las subidas de los salarios a causa de la inflación, tenemos que las empresas empiezan a ganar menos y las veremos dentro de poco empezar a pagar menos a Hacienda.
El último indicador que es el porcentaje de margen sobre ventas, alcanzó su máximo en el T1 de 2024 cuando llegó al 12,5 % sobre ventas, pero este año vuelve de nuevo a caer, se coloca en un 11,7 %.
Las conclusiones que podemos sacar son muy claras: la economía española se está ralentizando, la bajada del número de empresas empieza a notarse, no tanto en la estabilización de las ventas, como en la caída de márgenes y de beneficios empresariales que si no se hace cambiar el rumbo de esta nave, veremos bajadas en la recaudación de IVA y del Impuesto de Sociedades, porque la desaparición de empresas trae aparejada la destrucción de empleo, la subida de las prestaciones por desempleo y erosiona la recaudación futura.
Yolanda Díaz necesitaba de sus momentos de gloria y Sánchez se los concedió con las subidas del SMI y hoy ya empezamos a ver las consecuencias de la complicidad entre dos inútiles en economía.