El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente.
Las incidencias ajenas a Renfe han crecido un 622 % y Puente anticipa dos años más de problemas
Justo cuando comparecía el ministro, Adif ha anunciado retrasos por una caída de los servidores informáticos
En lo que llevamos de año, las incidencias ajenas a Renfe se han disparado un 622 % respecto al mismo periodo de 2025, según ha explicado Óscar Puente durante su comparecencia en el Congreso. El ministro de Transportes, asimismo, ha anticipado que los problemas en la red ferroviaria continuarán, al menos, dos años más.
El repunte de incidencias, que ya ha afectado a 486 trenes en lo que va de ejercicio, se atribuye principalmente a factores externos como incendios, temporales, robos o problemas meteorológicos, que este año explican el 23 % de las interrupciones del servicio. En 2024, estas causas representaban únicamente el 7 %, lo que subraya el deterioro en la fiabilidad de la red.
Los datos de puntualidad de Renfe reflejan que la situación está lejos de mejorar. Entre el 1 de enero y el 2 de septiembre, la flota de media y larga distancia registró un retraso medio de 6,2 minutos. De las 71.062 circulaciones contabilizadas en ese periodo, solo 48.444 llegaron puntuales, el 68,2 % del total. Otros 11.645 trenes sufrieron retrasos inferiores a 15 minutos, mientras que 5.992 acumularon demoras de hasta media hora. En el 2,4 % de los trayectos, las esperas superaron una hora.
El pasado mes de julio fue el peor del año, con un retraso medio de 10,3 minutos en el conjunto de trenes y de 20,4 minutos en aquellos que sufrieron algún tipo de incidencia. A pesar de estas cifras, Puente ha defendido que Renfe mantiene «la segunda mejor ratio de puntualidad en Europa, solo por detrás de la compañía suiza».
Durante su intervención, el ministro ha reconocido que el estado del material rodante es uno de los principales puntos débiles del sistema ferroviario. España ha pasado 15 años sin renovar los trenes de larga distancia y 17 años sin actualizar los cercanías, lo que ha dejado a la red operando con modelos obsoletos.
El estreno de los primeros trenes nuevos tampoco ha sido sencillo. Puente ha citado el caso del Avril de Talgo, de la serie 106 de Renfe, que debía reforzar la línea Madrid-Barcelona. Durante una revisión rutinaria se detectaron fisuras en los bogies, lo que obligó a retirar temporalmente los trenes y provocó importantes afectaciones al servicio.
«Me temo que los dos siguientes años vamos a encontrarnos en las dos partes de la curva: con un material nuevo que algún problema dará y con un material en sus últimos años de vida», ha reconocido Puente. El ministro ha anticipado que, de los 500 trenes nuevos encargados, los primeros de cercanías llegarán a principios de 2026, con un ritmo de entrega de dos unidades por semana.
Caída de servidores
Justo cuando comparecía el ministro, Adif ha anunciado que una caída de los servidores informáticos ha provocado retrasos y parados en los trenes de alta velocidad con origen o destino Madrid.
La compañía ha apuntado además que los equipos informáticos de respaldo han funcionado correctamente y ya se está recuperando gradualmente la circulación.