Fundado en 1910

El expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Senado.Eduardo Parra - Europa Press

El caso Plus Ultra le parece a Daniel Lacalle «extremadamente preocupante»

Comparte con el catedrático Javier Morillas su estupefacción por el uso de dinero público en esta cuestión cuando además había necesidades urgentes que no fueron atendidas

El economista Daniel Lacalle ve «muy duras» y «extremadamente preocupantes» las nuevas revelaciones aparecidas en torno al caso Plus Ultra, y espera a que haya «una investigación completa y un juicio para que se entienda que las acusaciones son muy graves».

Estas acusaciones se unen «a algo que muchos llevamos muchos años denunciando, que es la utilización de la trama chavista por parte del Grupo de Puebla para desmontar las economías y las instituciones independientes de los países democráticos y no solamente enriquecer a los que lo perpetran, sino además perpetuar y difundir el régimen venezolano».

Entre esos muchos a los que se refiere Lacalle está Javier Morillas, catedrático de la Universidad CEU San Pablo y consejero del Tribunal de Cuentas: «Sigo el tema de Plus Ultra desde el año 2021. Ya entonces planteaba dudas sobre el posible rescate a esta empresa cuando estaban pendientes ayudas a empresas españolas que tradicionalmente habían sido solventes. Sorpresivamente, se ayudó a esta compañía, que en absoluto era conocida por la opinión pública, pero tampoco entre las compañías aéreas solventes; que operaba con cuatro motores antiguos, supercontaminantes, que mediante un crédito puente ficticio de una entidad panameña también dudosa ya había sido salvada antes, aparentemente muy vinculada al chavismo, y que logró, sin embargo que se le facilitaran 53 millones de euros».

Morillas ha hablado y escrito mucho sobre esta cuestión, y Lacalle también, citando «la falta de transparencia, de claridad y el silencio de la Unión Europea y la Comisión Europea».

Precisamente, el catedrático del CEU y consejero del Tribunal de Cuentas ha estado de actualidad por ser uno de los protagonistas de las revelaciones de este organismo en cuanto al uso de los fondos europeos para el pago de las pensiones, algo que no era su fin previsto. Lo más negativo pueden ser las consecuencias fuera de España: «Contribuyentes netos a las arcas de la Comisión Europea, como los alemanes o los holandeses, ven que, mientras ellos están haciendo reformas, en países como España se usa el dinero de los fondos europeos para gasto corriente. Nuestro coste reputacional va a ser muy importante». «Hay miles de millones que se destinan a ONGs, sindicatos, entidades de muy distinto tipo, pero aquí se justifica este uso de fondos europeos porque va a pensiones. ¿Qué imagen se transmite, también a los pensionistas? Si no hubiera sido por la transferencia de recursos tan extraordinaria que estamos viviendo —los fondos europeos—, y que recordemos que termina este año, ¿qué hubiera pasado?», se pregunta.

Para Daniel Lacalle, lo que ha ocurrido con esta utilización de los fondos europeos para pagar las pensiones en lugar de para transformar la economía, como estaba previsto, «es absolutamente vergonzoso. Encaja con una forma de hacer en política que no tiene ninguna justificación. Este Gobierno no aprueba Presupuestos, y sin embargo aumenta gastos constantemente. Después aprovecha lo que es una ayuda que se supone que tiene que utilizarse para fortalecer el crecimiento potencial de España y la emplea en gasto corriente para pagar las pensiones. Da una imagen hacia dentro y hacia fuera de insolvencia absoluta».