Becarios en prácticas
¿Fuiste becario antes de 2024? Así puedes recuperar hasta cinco años de cotización para la jubilación
Miles de españoles hicieron prácticas académicas durante muchos años sin que les contase como tiempo cotizado, suponiendo un vacío en la vida laboral de quienes las realizaban. Pero desde mayo de 2024 esto ha cambiado y el Gobierno permite recuperar la cotización de hasta cinco años (1.825 días).
Los beneficiarios de esta medida son aquellos que realizaron prácticas formativas sin remuneración o participaron en proyectos de investigación. También se incluye a quienes completaron estudios universitarios de grado, máster o doctorado, así como ciclos de formación profesional o enseñanzas artísticas superiores, tanto en España como en el extranjero. Eso sí, las prácticas tuvieron que haberse hecho antes del 1 de enero de 2024, en el caso de las no remuneradas, o antes del 1 de noviembre de 2011 en el caso de las remuneradas.
Asimismo, pueden beneficiarse de esta medida los titulados universitarios que completaron un doctorado antes del 4 de febrero de 2006, así como quienes cursaron enseñanzas deportivas, formación profesional o estudios superiores en enseñanzas artísticas en ese mismo periodo.
Los potenciales beneficiarios podrán suscribir un convenio especial, por una única vez y antes del 31 de diciembre de 2028, con la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) a través de su portal. En ese momento se tiene que presentar los certificados de la realización de las prácticas o de la participación de programas de formación.
Una vez se haya registrado la petición, la Seguridad Social tiene seis meses para responder. Si pasado ese plazo no hay resolución se entenderá por aprobada por el silencio administrativo.
Regularizar las prácticas tiene un coste estimado de entre 40 y 140 euros por mes cotizado para los periodos comprendido entre 1980 y 2006. Además, a estas cotizaciones se les aplicará un coeficiente reductor del 0,77 %, según el mismo grupo del Régimen General.
El pago se puede abonar de una sola vez o fraccionarlo en mensualidades, que pueden llegar a ser hasta 84 como máximo. De esta manera, el sistema ofrece una cierta flexibilidad para que cada trabajador pueda adaptarse como mejor le convenga.
En la mayoría de los casos compensa económicamente. Porque si se calcula lo que se aportaría en total y se compara con lo que se ganaría en la pensión futura o en prestaciones, el resultado suele ser positivo.
Los alumnos que realicen prácticas formativas desde el 1 de enero de 2024, remuneradas o no, ya están incluidos en el sistema de la Seguridad Social, y ya pasarían a cotizar directamente sin hacer ningún trámite.