Un petrolero en plena descarga de combustible
Bruselas trata de tranquilizar sobre el diésel: «Los precios están altos pero el suministro se mantiene»
La Comisión Europea trata de aguantar las presiones de Estados Unidos para que use sus reservas y le advierte de que si interrumpe las importaciones «socavaría la confianza» de Europa
Por el momento, el suministro de diésel a la Unión Europea «se mantiene estable» a pesar de que «los precios están subiendo». Esta es la principal conclusión a la que han llegado expertos de la Comisión Europea y de los Veintisiete que han mantenido una reunión telemática en torno a la situación de los combustibles en Europa.
La reunión ha sido una de las habituales que mantienen desde que el pasado mes de marzo estalló la guerra entre Estados Unidos e Irán provocando el cierre del estrecho de Ormuz con toda la afectación al paso del petróleo. Sin embargo, el encuentro de este viernes tenía unos condicionantes especiales.
Por un lado, el precio del combustible está sometido a fuertes presiones especialmente desde que se rompió la tregua y se volvió a cerrar el estrecho de Ormuz hace algo más de un mes al tiempo que también se cerraba el estrecho de Bab el-Mandeb después de que los hutíes se hubieran hecho con el control de la zona.
Pero, por otro lado, Estados Unidos está presionando a Europa para que utilice sus reservas de diésel. Concretamente, la semana pasada el presidente Donald Trump planteó la posibilidad de no importar diésel para aumentar sus reservas.
Pero, según han considerado los expertos reunidos, por el momento no se ha notado un descenso en el suministro, por lo que las reservas, aunque no están altas, se pueden mantener en Europa. Más teniendo en cuenta que el hemisferio norte se enfrenta al invierno, cuando el consumo de combustible se incrementa.
En cualquier caso, la portavoz de Energía de la Comisión Europea, Anna-Kaisa Itkonen, ya ha advertido a Estados Unidos que «rechazamos por completo cualquier prohibición a las exportaciones de diésel. Una medida de ese tipo no beneficiaría a nadie y socavaría nuestra confianza en Estados Unidos como socio fiable».
De hecho, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha pedido este viernes a los países del G7, entre los que se encuentra Estados Unidos, que actúen de forma «coordinada, sin restricciones a las exportaciones» para contener el aumento de los precios de los combustibles y garantizar el suministro mundial de petróleo y productos refinados.