El vicesecretaro de Hacienda del PP, Juan Bravo.
Juan Bravo avanza las prioridades del PP para sus posibles primeros cien días de Gobierno
Bajada de impuestos, reducción del gasto superfluo y vivienda son algunas de ellas
El vicesecretario general de Hacienda del Partido Popular, Juan Bravo, ha avanzado en el VI Congreso Iberoamericano de Marketing, Comunicación y Asuntos Públicos de ATREVIA algunas de las prioridades que tendría su formación durante sus primeros cien días de Gobierno en caso de ganar las elecciones generales convocadas para el 29 de noviembre: bajada de impuestos, impulso a la inversión empresarial, reducción del gasto superfluo, simplificación de trámites, vivienda, competitividad, productividad y empleo.
Bravo realizó este avance durante su participación este lunes en el evento celebrado en CaixaForum Madrid, apenas unas horas después de conocerse la llamada a urnas anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
En su intervención sobre las claves de la economía española y los retos ante el nuevo entorno global, defendió que España cuenta con importantes oportunidades de crecimiento, pero señaló la seguridad jurídica y fiscal, la vivienda, las infraestructuras y la productividad entre los ámbitos que requieren una actuación más inminente. «La gente quiere venir a España: en 2040 habrá mil millones de nómadas digitales en el mundo: el 8,1 % (81 millones de personas) querrían elegir nuestro país», declaró.
Ante el problema de oferta que considera evidente añadió que, entre las medidas contempladas por el Partido Popular, se encuentran, además de la simplificación de procesos, la reducción del IVA y de otras deducciones que faciliten las gestiones a arrendadores y arrendatarios, y «la construcción de un millón de viviendas en los próximos cuatro años».
La intervención de Bravo puso el cierre a una jornada que, de forma transversal, situó la confianza en el centro de los desafíos que afrontan organizaciones, instituciones, medios y líderes. Esta reflexión adquirió una dimensión adicional después de que la convocatoria electoral trasladara también al tablero político cuestiones que habían recorrido las conversaciones del Congreso, como la escucha, credibilidad, coherencia, capacidad de anticipación y conexión con la sociedad.