Construcción de naves para la transformación de energía de corriente alterna a corriente continua
Para Von der Leyen, el verdadero problema de Europa está en la energía: «Tenemos que actuar ahora»
La presidenta de la Comisión pone la compra conjunta de energía y el diálogo con las refinerías como receta frente a un combustible que ha duplicado su precio en seis meses
La Comisión Europea sitúa en la energía y el precio de los combustibles el verdadero problema de los europeos.
Es tal la preocupación de Bruselas por el precio de la energía, ahora que se aproximan los meses de frío que ha sido la propia presidenta, Ursula Von der Leyen, quien ha tomado la palabra para ponerse al frente de las soluciones o, al menos, de las recetas para solucionarlo.
La política alemana ha recordado que en los últimos ocho meses, desde que comenzó la crisis de Oriente Medio y se consumó el cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del petróleo y del gas natural mundial, el precio de la gasolina se ha incrementado un 140 % y el del diésel se ha duplicado.
Por eso, Von der Leyen ha querido poner sobre la mesa sus propias recetas. Para la contención de precios más inmediata, la presidenta de la Comisión ha dado el visto bueno a las ayudas nacionales, eso sí, siempre que sean «selectivas» y no «generalizadas» lo que suponen, en su opinión, un aumento de la demanda.
Pero también ha querido poner el foco en el medio y el largo plazo. «Mientras Europa dependa del petróleo y el gas, nuestra prosperidad seguirá expuesta a acontecimientos que escapan a nuestro control», ha afirmado en el pleno del Parlamento Europeo que se celebra en la localidad francesa de Estrasburgo.
Así, Von der Leyen ha anunciado la puesta en marcha de un «diálogo estratégico sobre las refinerías europeas», que estará dirigido por los comisarios de Energía, Dan Jorgensen, y Defensa, Andrius Kubilius. «El objetivo es reducir los costes y garantizar que dispongamos de los suministros necesarios también para la defensa», ha explicado.
La Comisión pretende además recuperar y ampliar la experiencia de las compras conjuntas de energía que puso en marcha tras la invasión rusa de Ucrania, cuando se habilitó un sistema para gestionar importaciones mancomunadas de gas.
«Cuando Rusia intentó chantajearnos, reunimos a los compradores europeos. Agrupamos la demanda. Ayudamos a garantizar los suministros que Europa necesitaba. Es un modelo que funciona», ha considerado.
Más electricidad
Pero para Ursula Von der Leyen la auténtica solución pasa por reducir la dependencia de los combustibles fósiles mediante más renovables, electrificación y redes.
Ha recordado que el año pasado la energía eólica y la solar generaron por primera vez más electricidad en la UE que todos los combustibles fósiles juntos y que se instalaron más de 80 gigavatios de nueva capacidad renovable.
El problema, ha continuado, es que existe una capacidad seis veces superior a esa cifra que sigue esperando conexión a la red eléctrica, por lo que reclamó al Parlamento Europeo y a los Estados miembros que aceleren la negociación del paquete europeo de redes.
La presidenta de la Comisión considera también la electrificación como una de las principales herramientas para reducir la dependencia exterior. Actualmente la electricidad representa menos de una cuarta parte del consumo final de energía de la UE y Bruselas pretende duplicar esa proporción de aquí a 2040.