El ex gobernador del Banco de España y actual director general del Banco de Pagos Internacionales, Pablo Hernández de Cos.
La jugada oculta del gobierno con su apoyo a De Cos para presidir el BCE: esperar que no salga y situar a alguien de su cuerda en el comité de dirección
El actual gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, podría estar entre los candidatos
El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, dio finalmente su apoyo público el 23 de septiembre a Pablo Hernández de Cos como candidato a la presidencia del Banco Central Europeo (BCE).
Como hemos contado en El Debate, no está claro que sume el respaldo del Gobierno de Sánchez, dado su escaso prestigio e influencia en Europa. Aun así, personalidades como el ex vicepresidente del BCE Luis de Guindos han dicho públicamente que era bueno que se lo diera.
A pesar de ello, el apoyo del Ejecutivo de Sánchez puede tener una derivada, según ha podido saber El Debate: «El gobierno ha dado el apoyo formal a Hernández de Cos sabiendo que no va a salir y con una segunda jugada en la cabeza», señala un alto conocedor de la institución europea. «La segunda jugada es que, si tú has dado el apoyo a un español para la presidencia del BCE y no sale, tienes capacidad, entre comillas, de intentar situar a alguien en el comité de dirección, algo que estaba muy difícil», añade.
El comité de dirección es el órgano que toma las decisiones en el BCE. Tras la salida de De Guindos en junio por cumplir su mandato, solo podríamos recuperar el puesto si Hernández de Cos es nombrado presidente, o situando a otro miembro si no sale. Es una posición muy importante: nos jugamos tener presencia o no en el BCE durante seis años.
Si Hernández de Cos no es el elegido y se sabe antes de las elecciones de noviembre, Sánchez sabe que puede intentar colocar a alguien, y que José Luis Escrivá se iría encantado al BCE. Como contábamos en este artículo, entre los puestos que han de renovarse en 2027, al de presidente, que aún ocupa Christine Lagarde, no puede aspirar porque carece de preparación y prestigio para ello; el de economista jefe, que hoy recae en Philip Lane, lo tiene difícil, porque Francia aspira a esa posición, y seguramente se la llevará, pero quizá piensa que podría optar al de Isabel Schnabel, que vence en diciembre de 2027. Si Hernández de Cos fuera nombrado presidente del BCE, las posibilidades de Escrivá se esfumarían, porque no va a haber dos españoles en el comité ejecutivo del organismo. Los cargos se reparten entre los países, según la costumbre en esta institución y en Europa.
El principal obstáculo para que salga De Cos parece ser que «no toca» un presidente del BCE que sea del sur de Europa. Los dos últimos lo han sido (el italiano Draghi y la francesa Lagarde), y se dice que ahora es el momento de alguien del norte.
Aunque tiene un prestigio internacional indudable y hoy en día está entre los favoritos, De Cos lo tiene difícil, porque sobre todo están sonando candidatos holandeses y de países distintos a España, según nos informan desde el entorno del Banco Central Europeo. Los países nórdicos no tienen ningún puesto relevante en la estructura actual, y lo normal sería que un holandés, un finlandés o alguien de aquella zona lo tuviera. Supuestamente, los principales candidatos para presidir el BCE son el neerlandés Klaas Knot, exgobernador del Banco de Países Bajos; Isabel Schnabel, representante alemana en el Consejo Ejecutivo del BCE; Joachim Nagel, presidente del Bundesbank; el francés François Villeroy de Galhau, gobernador saliente del Banco de Francia, y el español Pablo Hernández de Cos, pero no hay que olvidar que la actual presidenta, Christine Lagarde, no estaba en ninguna quiniela.