El presidente de Correos, Pedro Saura.
Peligra el voto por correo y el de los incluidos en la ley de nietos: los empleados que se ocupan de ello pueden ir a la huelga
Los trabajadores de la sede central de Correos llevan un tiempo en conflicto con la empresa por el teletrabajo, y la disputa podría afectar al periodo electoral
Los empleados de la sede central de Correos, ubicada en la calle Conde de Peñalver número 19 de Madrid, podrían ponerse en huelga indefinida a partir del próximo 3 de noviembre, según han informado a El Debate fuentes sindicales.
La cuestión es importante, pues en la sede central trabajan los empleados que se ocupan de la parte burocrática del voto por correo. Pedirlo para las próximas elecciones generales del 29 de noviembre puede hacerse desde ayer y hasta el próximo 19 de noviembre. Quienes quieran solicitarlo, podrían verse en riesgo de no recibirlo a tiempo o hacerlo con retraso si finalmente se convoca la huelga. Lógicamente, los 400.000 inscritos por la ley de nietos se verían afectados por esta posible huelga.
En la sede central se realiza el control y seguimiento del voto por correo. El interés del gobierno hace pensar que lo más probable es que lleguen a un acuerdo y no se convoque finalmente la huelga. De momento hay paros parciales convocados por el Sindicato Libre para los 1.100 empleados de la sede central a partir de las 13 horas hasta la finalización de la jornada desde el próximo 19 de octubre hasta el 23 de octubre.
El 3 de noviembre, posible fecha
Estos paros servirán de primer aviso por parte del Sindicato Libre, que está tratando de negociar con la empresa las condiciones en las que Correos exige que 1.100 empleados dejen de teletrabajar y vuelvan a la oficina.
La fecha de su retorno sería el 3 de noviembre, y por ese motivo la huelga indefinida comenzaría ese día, si finalmente se convoca.
Los 1.100 trabajadores afectados comenzaron a teletrabajar a raíz de la pandemia. Correos decidió ahorrar los 7 millones de euros anuales en mantenimiento que le costaba su edificio de Vía de Dublín 7 en Madrid y trasladar a los 1.100 empleados que estaban allí a la sede central de la compañía en Conde Peñalver 19. Como en la sede central solo caben 400 personas, se ofreció teletrabajo a quien quisiera. Ahora el presidente de Correos, Pedro Saura, quiere que quienes lo cogieron vuelvan, pero no caben, y hay empleados que ya han adaptado despachos en sus casas para teletrabajar. Por este motivo están intentando negociar.
El Sindicato Libre argumenta con sus servicios jurídicos que el edificio incumple la normativa de seguridad. Han solicitado una comisión paritaria para negociar y resolver el asunto, pero de momento no les hacen caso. De ahí que amenacen con la huelga.