Sanchez, con Escrivá durante la campaña de 2023
El próximo gobierno heredará un agujero de las pensiones de 63.000 millones tras la reforma de Sánchez y Escrivá
Las cotizaciones solo cubren tres de cada cuatro euros que paga el sistema; el resto se cubren mediante transferencias de los Presupuestos
El gobierno que salga de las urnas el próximo 29 de noviembre tendrá sobre la mesa el creciente agujero de las pensiones. En 2025, el déficit alcanzó los 63.716 millones de euros, el 3,8 % del PIB, cifra que previsiblemente crecerá en 2026 y 2027 en un escenario de fuerte crecimiento de la inflación.
El desequilibrio anual entre las aportaciones, en forma de cotizaciones sociales, que aportan los trabajadores; y las transferencias a beneficiarios del sistema no se ha cerrado en los últimos años, sino que se ha cubierto con millonarias transferencias procedentes de los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Solo en 2025, estas transferencias alcanzaron los 61.342 millones de euros.
«Las cotizaciones solo cubren tres de cada cuatro euros que paga el sistema; el resto sale de los Presupuestos», subraya un informe elaborado por el Instituto Juan de Mariana y publicado este miércoles. Dicho informe recoge que el patrimonio neto de la Seguridad Social, que en 2011 era positivo en 54.000 millones, hoy es negativo en más de 121.000.
En paralelo, el Fondo de Reserva, conocido como «hucha de las pensiones», ha pasado de contar con 66.000 millones ese año a poco más de 10.000. Precisamente Pedro Sánchez sacaba pecho este martes de la recuperación de este fondo en los últimos años, acusando a la oposición de «sembrar dudas».
«El sistema de pensiones goza de una extraordinaria salud», trasladó Sánchez, afirmando que dicho Fondo contaba con 5.000 millones cuando llegó al Gobierno –cuando en realidad eran cerca de 8.000–.
Entre las causas del creciente agujero está precisamente la reforma de pensiones de su Gobierno. Con José Luis Escrivá al frente de la cartera, el hoy gobernador del Banco de España eliminó el factor de sostenibilidad y vinculó las cuantías al IPC, que se ha disparado en los últimos años tras sucesivas crisis energéticas e inflacionarias.
A cambio, Escrivá pilotó nuevas subidas de cotizaciones y la creación de una nueva, el denominado Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI). En realidad se trata más bien de un nuevo impuesto, ya que a diferencia de las cotizaciones no genera derechos futuros de cobro, que el Juan de Mariana califica de «impuesto adicional sobre el empleo». Dicho impuesto «no ha corregido la tendencia: simplemente ha encarecido el trabajo», subraya el informe, elaborado por Diego Sánchez de la Cruz.
La consecuencia de estos incrementos impositivos es la consecución de varios récords de recaudación fiscal en los últimos años, que sin embargo no han permitido reducir la deuda en términos absolutos. Así, el gasto público consolidado alcanzó 725.006 millones en 2024, 221.813 millones más que en 2018 (+44,1 por ciento), con uno de cada tres euros adicionales destinado a pensiones.
Cabe resaltar además que la deuda cerró el primer semestre del año en el récord histórico de 1,763 billones de euros (101,5 % del PIB), unos 600.000 millones más que a mediados de 2018.