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Imagen de archivo de un hombre repostando en una gasolineraEuropa Press

Por qué la gasolina y el diésel están más caros ahora que en 2008, cuando el petróleo alcanzó su récord histórico

Ambos combustibles están un 50 % más caros actualmente que en el máximo histórico del barril Brent

En junio de 2008, pocos días después de que España se hiciera con su segunda Eurocopa, el barril de petróleo Brent marcaba un récord hasta ahora imbatido: 144 dólares por barril.

Hoy, ese mismo barril está en el entorno de los 102 dólares. Sin embargo, entonces los españoles repostaban diésel y gasolina a precios un 50 % inferiores a los actuales: 1,23 euros el litro de gasolina y 1,297 el de gasóil.

El principal motivo tiene que ver con un cuello de botella que entonces apenas golpeaba: hay muchas menos refinerías. En el mundo, porque los conflictos bélicos las han convertido en objetivo, en particular en Oriente Medio y en Rusia, donde los ataques ucranianos han obligado a uno de los principales productores de diésel del mundo a cerrar numerosas estaciones de servicio por falta de carburante.

En Europa, en los últimos años muchos países han optado por cerrar refinerías, algo que España no hizo y, por eso, se encuentra en mejor situación que otros países del continente.

Según Scope Ratings, el diferencial entre los precios del gasóleo del puerto de Nueva York y del crudo Brent se situó de media en 88 USD/bbl en agosto, el triple de su media de 2023-25, a pesar de que el Brent se mantuvo por debajo de sus niveles de 2022.

En un reciente análisis firmado por el director de calificaciones corporativas de la firma, Rohit Nair, se incide en que lo que diferencia la actual subida de precios de un repunte convencional del precio del petróleo «es que el problema proviene del sector de la refinería y no del crudo, por lo que se traslada a los consumidores de forma diferente a como lo haría una variación del precio del petróleo».

La consecuencia es que, aunque el tránsito de petróleo por Ormuz se haya normalizado (con trayectos, eso sí, mucho más arriesgados que antes de los ataques de EE.UU. a Irán, dado que los barcos circulan sin luces y con escoltas armadas), los precios van a continuar elevados «independientemente de lo que ocurra».

«Los productores de petróleo no son los principales beneficiarios, y los costes no se trasladan de manera uniforme a los consumidores, sino más bien a los compradores de combustibles a base de destilados medios, como el gasóleo, el combustible de aviación y el gasóleo industrial», añade la agencia de calificación.

La situación está empezando a amenazar a comerciantes, distribuidores y minoristas independientes del sector, que según Scope «podrían incurrir en impagos en 2027» ante las tensiones de liquidez.

En Francia, subraya además, la situación es especialmente tensa, donde los minoristas del sector se ven presionados también por el tope de precios al carburante fijado por el Gobierno, en 1,99 euros/l para la gasolina y de 2,25 euros/l para el gasóleo: «TotalEnergies fijó en Francia un precio máximo de 1,99 euros/l para la gasolina y de 2,25 euros/l para el gasóleo, y a finales de septiembre controlaba el 91 % de las estaciones afectadas por la escasez», afirma Nair.