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Centro de DHL Express en Polonia.DHL Express

Polonia crece el doble que España y se consolida como la nueva potencia logística de Europa

Con un PIB real que ha crecido un 42,5 % en una década y costes laborales un 28 % inferiores a los españoles, el país atrae inversiones en sectores de mayor valor añadido

Polonia se ha convertido en uno de los principales destinos de inversión industrial y logística de Europa. El país, que durante décadas atrajo a las multinacionales por mano de obra barata, está transformando su modelo económico gracias a la modernización de sus infraestructuras, la llegada de capital extranjero y el desarrollo de sectores industriales de mayor valor añadido. Gracias a esta evolución, su economía ha crecido prácticamente el doble que la española en apenas diez años.

El grupo alemán DHL es uno de los protagonistas de esta transformación. La multinacional acaba de anunciar inversiones de más de 400 millones de euros hasta 2030 en Europa central y oriental, una región en la que Polonia ocupa una posición destacada junto a República Checa, Hungría y Rumanía. El objetivo es ampliar su capacidad logística en unos mercados que están ganando protagonismo dentro de las cadenas de suministro internacionales.

Según el último DHL Globalization Tracker, presentado esta semana en Varsovia, el comercio de mercancías de Polonia creció entre 2016 y 2025 a un ritmo 2,7 veces superior al del conjunto de la Unión Europea. Las previsiones de la compañía apuntan a que esta diferencia continuará durante los próximos años. «Polonia ha dejado de ser un centro de manufactura de bajo coste para convertirse en uno de los centros logísticos más estratégicos de Europa», señaló Krzysztof Bielica, responsable de DHL Global Forwarding en el país, durante un encuentro con la prensa internacional al que asistió El Debate.

El directivo, que comenzó a trabajar en el sector en 1991, recordó cómo han cambiado las necesidades de las empresas. Entonces, trasladar una mercancía de un punto a otro podía exigir complejos trámites aduaneros que se prolongaban durante días. Hoy, las compañías demandan servicios mucho más sofisticados, desde el seguimiento de los envíos en tiempo real hasta la gestión integral de sus cadenas de suministro.

La transformación también se aprecia en las infraestructuras. Tomasz Buras, consejero delegado de DHL Express en Polonia, puso como ejemplo el trayecto entre Varsovia y Poznań. Cuando comenzó a trabajar en la compañía, recorrer esa distancia por carretera exigía unas seis horas. Actualmente puede hacerse en aproximadamente tres. La adhesión a la Unión Europea en 2004 y la llegada de fondos comunitarios contribuyeron decisivamente a modernizar las conexiones del país.

Presentación del DHL Globalization Tracker, en Varsovia.Michal Zaranek

Una economía en auge

Entre 2015 y 2025, el PIB real de Polonia aumentó un 42,5 %, prácticamente el doble que el español, que creció un 21,9 %, y muy por encima del 17,1 % registrado en el conjunto de la Unión Europea. La diferencia también se aprecia en términos de PIB por habitante, con un incremento del 45 % en Polonia frente al 14,3 % de España.

Una de las ventajas tradicionales del país ha sido el menor coste de su mano de obra, aunque esa diferencia se está reduciendo. En 2016, el coste laboral por hora en Polonia era de 8,70 euros, frente a los 21,20 euros de España. Nueve años después, la cifra polaca alcanza los 19,10 euros, mientras que la española se sitúa en 26,40 euros. Así, los costes laborales polacos han aumentado un 119,5 % en este periodo, casi cinco veces más que los españoles, que crecieron un 24,5 %.

Pese a este encarecimiento, Polonia sigue ofreciendo unos costes laborales un 27,7 % inferiores a los españoles. Sin embargo, los responsables de DHL destacan que las empresas ya no encuentran únicamente una mano de obra más barata. La modernización de las infraestructuras, la proximidad a los grandes mercados centroeuropeos y la disponibilidad de profesionales cualificados están ganando importancia.

El atractivo del país para el capital extranjero también se refleja en la inversión. Según los datos del Banco Mundial, las entradas netas de inversión extranjera directa representaron, de media, el 3,78 % de su PIB entre 2021 y 2025, frente al 3,19 % de España. Polonia superó al mercado español en cuatro de los cinco ejercicios analizados, aunque ambos países han registrado una moderación de estos flujos desde 2022.

John Pearson, CEO de DHL Express, durante la presentación del DHL Globalization Tracker.Michal Zaranek

De las fábricas a los centros tecnológicos

Además de la automoción y la maquinaria, los responsables de DHL identifican oportunidades en la industria aeroespacial, los productos farmacéuticos, los dispositivos médicos y la infraestructura tecnológica vinculada a los centros de datos. Buras explicó el caso de una empresa internacional de tecnología médica instalada cerca de la frontera oriental del país. Al preguntar a sus responsables por qué habían elegido aquella ubicación, la respuesta fue la calidad de los titulados de ingeniería de las universidades cercanas.

La automatización también ha dejado de ser una excepción. Según comentó el directivo, DHL comenzó a introducir estos sistemas cuando los salarios polacos todavía eran bajos y algunos clientes cuestionaban la necesidad de invertir en maquinaria. La compañía decidió hacerlo para mejorar la calidad de sus operaciones y hoy cuenta con instalaciones mucho más tecnificadas.

El Debate pudo comprobar esta evolución durante una visita a las instalaciones de DHL en Poznań, donde la compañía ha invertido 180 millones de euros en un centro logístico inaugurado en 2024. La infraestructura, que cuenta con 32.000 metros cuadrados y tres kilómetros de cintas transportadoras, forma parte de una red que conecta Polonia con Alemania y otros mercados europeos.

La dimensión de esta actividad se aprecia también en la división de DHL Supply Chain, que dispone de 16 almacenes en Polonia, con unos 900.000 metros cuadrados de superficie y cerca de 6.900 empleados. Entre sus clientes figura la cadena de distribución Pepco, cuya red logística gestionada por DHL abastece a miles de establecimientos europeos.

Centro logístico de DHL en Poznan.Michal Zaranek

Una puerta de entrada a Europa

La posición geográfica es otra de las grandes ventajas polacas. Su ubicación permite conectar los mercados de Europa occidental con los del centro y este del continente, una circunstancia que ha cobrado especial importancia con la reorganización de las cadenas de suministro internacionales.

«Polonia funciona como una puerta de entrada logística estratégica tanto hacia el este como hacia el oeste, norte y sur de Europa», señaló Bernard Wierzbik, responsable de DHL Supply Chain en el país. Según explicó, numerosas empresas internacionales, incluidas compañías asiáticas, están estableciendo allí sus redes de distribución.

La guerra en Ucrania ha puesto a prueba esa capacidad logística. DHL asegura que mantuvo sus operaciones mediante la reorganización de sus rutas y el establecimiento de conexiones a través de la frontera polaca, que continúa desempeñando un papel importante en el abastecimiento del país vecino.