El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, conversa con los presidentes de Países Bajos, Bélgica y, de espaldas, Francia
Los Veintisiete dejan en manos del socialista Antonio Costa la búsqueda de un acuerdo presupuestario
Las negociaciones terminaron, como era de esperar, sin ningún tipo de acercamiento en los bloques norte-sur
No hubo sorpresa. Las negociaciones para tener unos Presupuestos plurianuales de la Unión Europea entre los años 2028 y 2034 concluyeron cerca de la medianoche sin ningún tipo de acuerdo. Los llamados 'países frugales' (Alemania, Países Bajos, Austria, Suecia y Dinamarca) se mantuvieron en sus trece de recortar todas las partidas presupuestarias y los denominados 'amigos de la cohesión' que acoge a 17 países del sur europeo no se movieron de su postura de no rebajar el proyecto presupuestario, especialmente al que afecta a la PAC y a los fondos de cohesión.
Así que los presidentes y jefes de Gobierno reunidos durante todo el día en Bruselas, optaron por encargar al presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, la búsqueda de un consenso que hasta ahora no han logrado ni Chipre, que ostentó la presidencia de la UE en el primer semestre del año y planteó un recorte del 10 % sobre la propuesta de la Comisión Europea, ni Irlanda, que ejerce la presidencia en este segundo semestre y propuso el pasado sábado una caída del 8 % pero sin que afectara ni al campo ni a la cohesión.
La principal y más urgente tarea que tiene ahora Antonio Costa, que es quien fijó que el acuerdo debería llegar antes de que acabe este año, será presentar un borrador de Presupuestos Plurianuales 2028-2034 que acerque posturas y, al mismo tiempo, tendrá que fijar nuevas fuentes de financiación europea.
Y es en este segundo aspecto donde puede influir especialmente el origen socialista de Antonio Costa. La izquierda es tradicionalmente partidaria de aumentar la recaudación mediante el incremento de los impuestos. Precisamente a su llegada al Consejo Europeo este jueves, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, adalid del socialismo europeo, propuso aumentar los ingresos de la UE mediante un impuesto a las eléctricas.
Sobre la mesa están las cinco propuestas de la Comisión Europea, que en un año de negociaciones no han conseguido aunar apoyos entre las capitales: una parte de los ingresos del sistema de comercio de emisiones de CO2, impuestos sobre el tabaco, los residuos electrónicos y las empresas y una parte de los ingresos procedentes del arancel climático del bloque.
Pero Costa pide tener en consideración las ideas planteadas por la Eurocámara como una tasa sobre las multinacionales digitales e impuestos sobre los criptoactivos y las apuestas online, así como la iniciativa griega que propone destinar a la UE una parte de los ingresos de la futura venta del espectro 6G.
Así pues, con todos estos elementos sobre la mesa, el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, se ha comprometido a presentar en el próximo mes un borrador de Presupuestos. Reunirá a los Veintisiete en Bruselas el próximo 26 de noviembre para que acerquen posturas en torno a ese borrador para que a mediados de diciembre se alcance el acuerdo definitivo que marque las directrices económicas de los próximos años.