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España firma 10,4 millones de contratos fijos discontinuos desde la reforma, pero solo suma 408.000 afiliados

Un informe de Randstad revela que 1,7 millones de trabajadores han firmado más de un contrato indefinido en un mismo mes desde 2022

Desde marzo de 2022 hasta agosto de 2026 se han firmado 10,4 millones de contratos fijos discontinuos, pero el número de afiliados a la Seguridad Social bajo esta modalidad apenas ha aumentado en 408.000 personas.

Los datos proceden del estudio El mercado de trabajo en 50 titulares, elaborado por Randstad Research, que analiza la evolución de la ocupación, el desempleo y las distintas modalidades de contratación tras la reforma laboral.

El auge de los fijos discontinuos ha sido uno de los cambios más significativos de los últimos años. Esta modalidad permite mantener una relación laboral indefinida con periodos alternos de actividad e inactividad, por lo que un trabajador puede conservar su contrato aunque no esté prestando servicios de manera continuada.

No obstante, las dos cifras del informe miden realidades distintas. Los 10,4 millones corresponden al conjunto de contratos firmados durante más de cuatro años, mientras que los 408.000 representan el incremento de afiliados entre el inicio y el final del periodo. Por tanto, la diferencia no equivale al número de empleos destruidos ni permite determinar por sí sola cuántos trabajadores han pasado por situaciones de inactividad.

El informe también revela otro fenómeno relacionado con la evolución de la contratación tras la reforma laboral: la repetición de contratos indefinidos en periodos muy cortos. Según Randstad Research, alrededor de 1,71 millones de trabajadores han firmado más de un contrato indefinido dentro de un mismo mes natural desde la entrada en vigor de la reforma.

La cifra contrasta con la situación anterior al cambio. En 2021, esta circunstancia afectaba a unas 26.000 personas al año, de acuerdo con los datos recogidos por la consultora.

El aumento refleja que la contratación indefinida no excluye necesariamente una elevada rotación laboral. Aunque estos contratos no tienen una fecha de finalización predeterminada, pueden extinguirse y dar lugar a nuevas contrataciones en espacios de tiempo reducidos.

Otro dato significativo aparece al analizar la composición de los nuevos contratos. Durante los ocho primeros meses de 2026, el 57,4 % de los contratos indefinidos firmados fueron a tiempo parcial o fijos discontinuos.

Esto significa que menos de la mitad de los contratos indefinidos formalizados en ese periodo correspondieron a modalidades ordinarias a jornada completa, una circunstancia que introduce matices en la evolución de la estabilidad laboral.

Elevada tasa de paro

Estas cifras conviven, sin embargo, con una evolución positiva de la ocupación. España alcanzó los 22,78 millones de trabajadores en el segundo trimestre de 2026, lo que supone 486.000 ocupados más que en los tres meses anteriores y un incremento interanual de 510.000 personas.

La población activa también aumentó, hasta situarse en 25,27 millones, mientras que el número de desempleados se redujo en 213.000 personas durante el trimestre, hasta los 2,50 millones.

De esta forma, la tasa de paro descendió al 9,9 %, cuatro décimas menos que un año antes. Pese a la mejora, España continuó entre los países con mayor desempleo de la Unión Europea, ocupando la segunda posición según el informe.

El director de Randstad Research, Valentín Bote, reconoce la evolución favorable de los principales indicadores laborales, pero advierte de que «el verdadero reto del mercado de trabajo sigue siendo la calidad y la sostenibilidad de la ocupación».

El estudio señala que el crecimiento interanual del empleo se explica principalmente por el aumento de los asalariados indefinidos, que compensó el descenso registrado entre los trabajadores por cuenta propia.

Por sectores, la educación, los servicios a edificios y la industria alimentaria encabezaron la creación de empleo durante el último año. En cambio, los mayores retrocesos se concentraron en los servicios personales, el comercio minorista y el transporte terrestre.

Temporalidad del empleo público

Las diferencias también resultan significativas al analizar la contratación temporal. La tasa de temporalidad del conjunto del mercado laboral se situó en el 15,1 %, aunque con una brecha considerable entre el sector público y el privado.

Mientras que el 27,3 % de los asalariados del sector público tenía un contrato temporal, en el privado la proporción era del 12,2 %. La temporalidad pública superó así a la privada por vigésimo sexto trimestre consecutivo.

En cuanto al desempleo, las mujeres continuaron registrando mayores dificultades de acceso al trabajo. Su tasa de paro alcanzó el 11 %, frente al 8,8 % de los hombres, con 136.000 mujeres desempleadas más.

El paro de larga duración también mantuvo un peso importante: 893.000 personas llevaban más de un año buscando empleo, el 35,8 % del total, aunque esta cifra supone una reducción de 99.000 desempleados respecto al año anterior. Por último, el trabajo a tiempo parcial afectó al 13,7 % de los ocupados, prolongando la tendencia descendente de los últimos ejercicios.