HOCHTIEF transformará el Museo de Historia Natural de Berlín
Acuerdo
El Museo de Historia Natural de Berlín confía en ACS para levantar su nuevo centro de investigación
HOCHTIEF construirá un centro de investigación y conservación para el Museo de Historia Natural de Berlín. El contrato generará unos 70 millones de euros y permitirá reunir laboratorios, áreas de digitalización y espacio para albergar alrededor de 15 millones de objetos
El Museo de Historia Natural de Berlín prepara una transformación que va mucho más allá de sus salas de exposición. HOCHTIEF, filial del Grupo ACS, construirá un nuevo centro de investigación y conservación en Berlín-Adlershof que ofrecerá espacio para aproximadamente la mitad de los 30 millones de objetos de su colección. El contrato generará unos ingresos de alrededor de 70 millones de euros para la compañía y la entrega está prevista para el verano de 2029.
El proyecto dotará a la institución de una segunda sede con un edificio de investigación de tres plantas y una instalación de almacenamiento. Incorporará laboratorios especializados, zonas de trabajo y digitalización, además de espacios de cuarentena y descontaminación.
Incorporará laboratorios especializados, zonas de trabajo y digitalización
La dimensión de la colección permite entender la importancia del nuevo equipamiento. El museo explica que, de sus más de 30 millones de objetos, solo alrededor de 10.000 se muestran en las exposiciones. El resto constituye un enorme fondo científico cuya conservación, documentación y consulta requieren instalaciones específicas.
Adlershof está llamado a convertirse en uno de los pilares de esa actividad. Según la institución, sus depósitos, laboratorios y espacios de trabajo permitirán mejorar las condiciones de conservación e investigación de una parte central de las colecciones. La nueva sede también abrirá oportunidades para aplicar métodos de análisis y desarrollar colaboraciones entre distintas disciplinas.
El edificio complementará la renovación y ampliación del inmueble histórico del museo en Invalidenstraße, en Berlín-Mitte. Ambas actuaciones forman parte de un programa de transformación que combina obras, catalogación científica y nuevas formas de compartir el conocimiento con investigadores y ciudadanos.
Abrir la colección al mundo
La digitalización ocupa un lugar destacado en ese proceso. El museo reconoce que solo una fracción de sus fondos está disponible actualmente en formato digital y trabaja para ampliar el acceso internacional a objetos, imágenes, datos y fuentes históricas. Las áreas previstas en Adlershof proporcionarán espacio para avanzar en esa tarea.
La institución ya acumula experiencia en proyectos de gran escala. Entre 2023 y 2025 se tomaron seis millones de fotografías de ejemplares y su línea de digitalización masiva ha registrado más de 600.000 insectos. Las piezas de especial valor científico pueden documentarse mediante imágenes de muy alta resolución e incluso modelos tridimensionales.
El traslado de las colecciones se aprovechará, además, para revisar los objetos, conservarlos y completar su catalogación. De este modo, la reorganización física del museo estará vinculada a una actualización de la información que permite estudiar sus fondos.
Fachadas verdes
El edificio incorporará fachadas verdes, una cubierta vegetal, sistemas de energía renovable y materiales de construcción con emisiones reducidas de CO₂. El proyecto aspira a obtener la certificación BNB Plata.
Estas características acompañan un programa técnico que reúne almacenamiento, investigación y tratamiento de colecciones. La presencia de laboratorios y áreas de cuarentena y descontaminación añade exigencias específicas a una obra concebida para custodiar millones de objetos durante las próximas décadas.
Instalaciones científicas
HOCHTIEF vincula la adjudicación a su trayectoria en infraestructuras públicas complejas y edificios de investigación. Entre sus referencias cita el Friedrich Loeffler Institute, BASF Schwarzheide y el Berlin-Brandenburg State Laboratory, además de la experiencia internacional del grupo en laboratorios y equipamientos culturales.
El resultado previsto es una instalación que conectará conservación y tecnología con depósitos para proteger las colecciones, laboratorios para investigarlas y áreas digitales para ampliar su consulta. Para el museo berlinés, Adlershof será el soporte de una actividad científica que habitualmente permanece fuera de la vista del visitante, pero que explica buena parte del valor de sus fondos.