Acampada por la vivienda en la Puerta del Sol.
Piquetes, comités de barrio y una web para organizar las protestas: así se prepara la huelga del 11N
La Confederación de Sindicatos de Inquilinas lanza una plataforma para coordinar las movilizaciones y llama a prolongar las protestas después del 11 de noviembre
Asambleas, piquetes informativos, comités de barrio y una plataforma digital para coordinar las protestas. Los sindicatos preparan ya la huelga general del próximo 11 de noviembre, convocada para reclamar medidas que faciliten el acceso a la vivienda y mejoren el poder adquisitivo de los trabajadores. Sus promotores no quieren limitar la movilización a una sola jornada y aspiran a mantener las protestas más allá de esa fecha.
Para organizarla, la Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha puesto en marcha Toka, una herramienta digital disponible en la web huelgaporlavivienda.org. La plataforma reúne información sobre las actividades previstas en distintos territorios y permite a los ciudadanos consultar e inscribirse en reuniones, asambleas, piquetes informativos y comités de trabajo y de barrio.
La iniciativa pretende facilitar la participación de personas que no pertenecen a ninguna organización sindical y extender la preparación de la huelga a los barrios y centros de trabajo. Los convocantes defienden que la movilización debe organizarse desde la base, mediante estructuras locales capaces de coordinar las distintas protestas.
«La huelga no empieza el 11 de noviembre, la huelga empieza hoy», ha asegurado este lunes Valeria Racu, portavoz de la Confederación de Sindicatos de Inquilinas. Racu ha insistido en que la convocatoria «no es de ningún sindicato», sino de «la gente, de las calles y del pueblo», y ha animado a la ciudadanía a implicarse desde ahora en su organización.
La huelga ha quedado formalmente registrada este lunes ante el Ministerio de Trabajo y Economía Social por nueve organizaciones: CCOO, UGT, CGT, CNT, Co.Bas, Intersindical, Solidaridad Obrera, la Unión de Actores y Actrices y la Confederación de Sindicatos de Inquilinas.
Aunque el acceso a una vivienda asequible constituye su principal reivindicación, los convocantes también reclaman mejoras salariales, medidas contra la precariedad laboral y la defensa de las pensiones y los servicios públicos.
El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha llamado a participar «libremente» en la jornada y ha defendido que la convocatoria desemboque en una «movilización transversal» que aborde también la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores como consecuencia de la inflación.
Por su parte, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha reclamado medidas inmediatas para controlar los precios del alquiler, frenar los desahucios y limitar la expansión de los fondos de inversión en el mercado residencial. También ha defendido la necesidad de aumentar la oferta de vivienda protegida.
La intención de prolongar las movilizaciones ha sido especialmente explícita entre los representantes de CGT y CNT. El secretario general de CGT, Miguel Fadrique, ha defendido que el 11 de noviembre sea el comienzo de un ciclo de protestas sostenidas y no una convocatoria aislada.
En la misma línea, la secretaria general de CNT, Nieves Román, ha vinculado las dificultades para acceder a una vivienda con la precariedad laboral y ha reclamado que el gasto destinado al alojamiento no supere un tercio de los ingresos de los hogares.
La portavoz de Intersindical y miembro de la dirección estatal de Co.Bas, Andrea Zayas, ha extendido las críticas al conjunto de las administraciones. «Gobiernos, esta huelga es contra todos», ha advertido, al tiempo que ha rechazado las medidas que considera insuficientes y las mesas de diálogo social que, a su juicio, sirven para contener las protestas.
Del desahucio de Maricarmen a la huelga general
La convocatoria tiene su origen en las movilizaciones impulsadas por la Confederación de Sindicatos de Inquilinas tras el desahucio de Maricarmen Abascal en Madrid. La mujer falleció dos semanas después de ser desalojada, un caso que desencadenó protestas y acampadas en distintas ciudades españolas, especialmente en la Puerta del Sol de la capital.
En medio de esta crisis, el Gobierno aprobó dos decretos con medidas en materia de vivienda que posteriormente fueron rechazados en el Congreso con los votos de PP, Vox y Junts. El rechazo parlamentario precedió a la decisión de Pedro Sánchez de adelantar las elecciones generales al próximo 29 de noviembre.
El Ejecutivo volvió a aprobar ambas normas, con algunas modificaciones, aunque todavía deben ser convalidadas por la Diputación Permanente del Congreso.
Mientras tanto, las organizaciones convocantes continúan preparando la jornada del 11 de noviembre. Su apuesta pasa por combinar el paro laboral con las movilizaciones en las calles y utilizar la nueva plataforma digital para coordinar las actividades previas y facilitar la participación ciudadana.