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Moneda de dos eurosPixabay

Numismática

La moneda de dos euros que tal vez llevas en la cartera y que se vende por 3.100 euros

Los analistas del sector recomiendan prestar atención a los detalles de los anversos y a los motivos conmemorativos antes de deshacerse del cambio

El dinero que pasa a diario por manos de millones de personas en la zona euro oculta a menudo sorpresas de gran valor económico. El Banco Central Europeo (BCE) emite de forma constante millones de monedas de dos euros para facilitar las transacciones cotidianas. Sin embargo, una reducida selección de estas piezas, fabricadas para conmemorar efemérides especiales o mediante series muy limitadas, alcanza cotizaciones que pueden multiplicar por miles su valor en el mercado del coleccionismo.

El ejemplar más cotizado en las subastas numismáticas internacionales corresponde a la emisión lanzada por el Principado de Mónaco en el año 2007. Esta pieza se diseñó para homenajear el 25º aniversario del fallecimiento de la princesa Gracia Patricia, la emblemática actriz Grace Kelly.

Su escasa tirada, limitada a tan solo 20.001 unidades, ha disparado su precio hasta situarlo entre los 3.000 y los 3.100 euros. Para identificarla basta con comprobar la cara principal, donde aparece el perfil de la aristócrata, junto con un grabado especial en el canto integrado por seis números dos y doce estrellas interconectadas.

Moneda dedicada a Grace Kelly, emitida en 2007Numismática Visual

El propio territorio monegasco volvió a emitir en 2015 otra de las joyas más buscadas por los expertos. Con motivo del octavo centenario de la construcción de la fortaleza en la Roca de Mónaco, se pusieron en circulación únicamente 10.000 ejemplares con una imagen panorámica del icónico promontorio.

La escasez de esta serie hace que los compradores paguen actualmente montos de entre 1.500 y 2.000 euros por cada unidad bien conservada.

Piezas de curso legal que conviene inspeccionar

La revalorización de estas monedas responde estrictamente a la escasez de oferta frente a la alta demanda de los afines a la numismática. Aunque cualquier usuario podría en teoría utilizar estos ejemplares para realizar un pago convencional en cualquier comercio de la eurozona al mantener su validez legal, hacerlo supondría una pérdida patrimonial considerable.

Por esta razón, los analistas del sector recomiendan prestar atención a los detalles de los anversos y a los motivos conmemorativos antes de deshacerse del cambio en las compras diarias. Un simple vistazo a los grabados del reverso puede marcar la diferencia entre gastar dos euros o conservar una pequeña fortuna escondida en el bolsillo.