Después del Mercado de San Miguel, el primer mercado de abastos con oferta de restauración, han llegado otros tantos.
Comunidad de Madrid
Callos, vermú, cocido y alta cocina: así se come en Madrid, uno de los grandes destinos gastronómicos de Europa
Madrid se ha consolidado como un destino gastronómico de primer nivel. Conserva el sabor de sus tabernas centenarias y su recetario tradicional, mientras suma mercados, terrazas, coctelerías y una alta cocina reconocida internacionalmente que atrae a visitantes de todo el mundo
El cocido madrileño, la gallina en pepitoria, el rabo de toro, las carrilleras ibéricas, los huevos estrellados, las mollejas, las patatas bravas, el bocadillo de calamares o los callos a la madrileña. La de Madrid es una historia que no se entiende sin su gastronomía: esos platos que son ya referentes de nuestra cultura y tradiciones. No en vano, los establecimientos catalogados como «centenarios» y «con solera» acreditan una historia de más de 100 y 50 años, respectivamente, y las tabernas de Madrid son un símbolo reconocido en todo el mundo. Juegan un papel fundamental en la conservación de las recetas tradicionales madrileñas, en las que el respeto al producto de proximidad y la elaboración tradicional son sus señas de identidad.
A la salvaguarda de esta gastronomía de siempre han contribuido restaurantes y tabernas emblemáticas como Casa Alberto, Lhardy, Botín, La Bola, Bodega La Ardosa, Café Gijón, Casa Ciriaco, Casa Labra, Casa Pedro, La Casa del Abuelo, La Mallorquina, Las Cuevas de Luis Candelas, Malacatín, La Posada de la Villa, Casa Lucio o La Taberna Antonio Sánchez. Todos ellos han sabido preservar con mimo y respeto el recetario tradicional de nuestra región. En la última década, además, la restauración se ha visto también aupada por el despegue de proyectos empresariales de gran nivel culinario que han posicionado a la Comunidad de Madrid como destino de interés turístico gastronómico.
La Ardosa es una de las bodegas más emblemáticas de la capital.
Los grandes chefs, representantes de las distintas gastronomías regionales españolas, se han dado cita en Madrid en consonancia con importantes grupos de restauración que abren locales con propuestas cada vez más innovadoras, un atractivo turístico en sí mismo y la segunda principal razón para viajar a nuestra ciudad. «La Comunidad de Madrid está consolidando su posición como destino gastronómico a nivel mundial empezando a competir en igualdad de condiciones con otras grandes capitales que hasta ahora eran el referente turístico y gastronómico en Europa. Informes internacionales recientes –como Oxford Economics– posicionan a Madrid como un gran rival para Londres o París asegurando que Madrid es la única ciudad europea que comienza a rivalizar con Londres y París en términos de niveles de PIB», ha confirmado José Antonio Aparicio, presidente de Hostelería Madrid.
Tradición, vanguardia y alta cocina
Dani García llegó a Madrid en 2016 con la apertura del restaurante BiBo Madrid, al que han seguido las inauguraciones de Smoked Room, Lobito de Mar, Lobito de Mar La Finca, Leña, Tragabuches, El Coleccionista y Dani Brasserie. El Grupo Cañadío ha acercado igualmente, desde hace más de una década, la cocina cántabra de autor a la capital con Cañadío, La Maruca, La Primera y La Bien Aparecida y, más recientemente, con El Gran Café Santander, abierto en la emblemática plaza de Alonso Martínez de Madrid.
Dani García llegó a Madrid en 2016 con la apertura del restaurante BiBo Madrid
El grupo Pescaderías Coruñesas, con sus propuestas de alta gastronomía gallega, cuenta con restaurantes reconocidos internacionalmente por la excelencia del producto del mar de calidad en la capital. Entre ellos destacan la marisquería O’Pazo, Filandón, el centenario Lhardy o Desde 1911. También brilla el Grupo Sagardi, que reúne en Madrid cuatro templos de la gastronomía vasca en sus locales Sagardi Euskal Etxea, Sagardi Castellana, Cadaqués y Orio Fuencarral. Por su parte, el Grupo Ocafú cuenta con seis restaurantes gallegos repartidos por toda la ciudad de Madrid, que son una versión de taberna desenfadada con una de las mejores tortillas de Betanzos de España. A estos grupos se unen otros tantos que, en la misma línea, cuidan tanto la calidad del producto como la oferta gastronómica, de ocio y la propia experiencia del espacio.
Unos de los platos de RavioXO
Para quienes deseen gastronomía con galardón, la capital atesora un buen puñado de restaurantes con Estrella Michelin: DiverXO cuenta con tres; Coque, Deessa, DSTAgE, Paco Roncero, Ramón Freixa Atelier y Smoked Room, con dos; y otros establecimientos, como Corral de la Morería, El Invernadero, La Tasquería, RavioXO, Ricardo Sanz Wellington y Ugo Chan, con una. Son solo algunos ejemplos de una escena que también incluye restaurantes distinguidos con Soles Repsol.
Puestos en mercados
La tendencia gastro de comer de manera informal en los tradicionales mercados de abastos ha ido ganando fuerza en los últimos años. Los puestos de alimentación que han cerrado han dejado paso, en algunos casos, a propuestas de restauración donde es posible comprar y degustar la comida en mesas altas compartidas. El Mercado de San Miguel fue uno de los pioneros de este modelo, al que se han sumado otros como el Mercado de San Antón, en Chueca; el Mercado de San Fernando, en Lavapiés; el Mercado de San Ildefonso, en Malasaña; el Mercado de La Paz, en Salamanca; el Mercado de Antón Martín, en el centro; y el Mercado de Vallehermoso, en Chamberí. Pero, si por algo se identifica Madrid, es por sus bares y tabernas tradicionales, que rinden culto al plato con recetas como los callos, los torreznos, los champiñones rellenos o la oreja a la plancha, junto con nuestra caña de cerveza o el vermut de grifo, entre otras delicias culinarias.
La tendencia gastro de comer de manera informal en los tradicionales mercados de abastos ha ido ganando fuerza en los últimos años
Las barras madrileñas son un elemento diferencial de la vida social de la ciudad y ofrecen espacios para el tapeo en un ambiente distendido e informal. Entre ellas destacan Casa Revuelta (c/ Latoneros, 3), El Anciano Rey de los Vinos (c/ Bailén, 19), La Taberna de mi Abuelo (c/ Moratines, 30), Mesón del Champiñón (c/ Cava San Miguel, 17), Taberna Capitán Alatriste (c/ Grafal, 7), Casa Zoilo (c/ de la Huerta del Bayo, 4) o Taberna Pedraza (c/ Recoletos, 4).
Al aire libre
Por la buena climatología durante gran parte del año y por las muchas horas de luz, las terrazas son también muy apreciadas y demandadas por locales y visitantes. Madrid dispone de un total de 6.400. Plazas como las de Santa Ana o la Plaza Mayor no serían lo que son sin sus terrazas, y tampoco lo serían las principales arterias de la ciudad, como el Paseo Recoletos, el Paseo del Prado, la Puerta de Alcalá y un sinfín de veladores especiales que se esconden por todos los rincones de la ciudad.
En Madrid, las terrazas son muy apreciadas y demandadas por locales y visitantes.
La oferta de Madrid es muy amplia y diversa, y son muchas las coctelerías, vermuterías y bodegas que completan la experiencia gastronómica de la región. Desde coctelerías que son de visita obligada como The Shaker (c/ Alcántara, 38), Fat Cats Cocktail (c/ Infante, 5), Negro Mate Cóctel (Av. Gral. Perón, 32), Museo Chicote (C/ Gran Vía, 12) o Annubis Coctelería, en Alcalá de Henares, hasta vermuterías como Los Gatos (c/ Jesús, 2), El Vermut (c/ Marcelo Usera, 108), Ana Caballo Vermuth, en Rivas Vaciamadrid; la Taberna Ángel Sierra (c/ Gravina, 11), en el corazón del barrio de Chueca; o Casa Camacho (c/ San Andrés, 4).
La Comunidad de Madrid también puede presumir de bodegas que elaboran los caldos de la DO Vinos de Madrid. Entre ellas se encuentra la Bodega Vinícola de Arganda, que se presenta como la única bodega de Europa a la que se puede llegar en Metro. Desde sus cultivos se pueden ver ver las cinco torres de Madrid, ya que están a tan solo 25 kilómetros del centro.