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Un aula de un colegioEuropa Press

De la inspección educativa a la vida familiar: un ensayo para recuperar la esperanza en la educación

Juan Antonio Gómez Trinidad apuesta por un estilo cercano y accesible en su libro, La aventura de educar

La editorial Narcea incorpora este mes a su colección 'Educación Hoy Estudios' La aventura de educar. Reflexiones nacidas del aula y la vida, un ensayo de Juan Antonio Gómez Trinidad que recoge una trayectoria dedicada a la educación desde ángulos muy distintos.

Catedrático de Filosofía de Instituto, Gómez Trinidad ha sido profesor, gestor, inspector y legislador. Ha ocupado cargos como vicepresidente del Consejo Escolar del Estado, director general de Educación y director del Área de la Alta Inspección de La Rioja. A todo ello suma la perspectiva que la editorial destaca como la más decisiva: la de padre.

Ese recorrido atraviesa un libro escrito al hilo de la vida, nacido de encuentros, lecturas, aulas y vivencias reales. Lejos del tratado técnico, la obra apuesta por un estilo cercano y accesible y se plantea como una invitación a detenerse, pensar y agradecer.

Portada de 'La aventura de educar'

El volumen se articula en cuatro bloques. El primero, «La educación», se pregunta si hay motivos para preocuparse, defiende que sin educación no se puede vivir y sostiene que educar es ayudar a ser feliz. Incluye también un capítulo sobre el supuesto desinterés de los partidos políticos por la materia. El segundo, «Protagonistas de la educación», se detiene en los educadores auténticos, en el oficio de ser padres, en el peso de la familia y los amigos en el éxito escolar y en la diferencia entre estudiar y aprender.

La tercera parte, «El legado cultural recibido», reflexiona sobre la herencia cultural y la fuerza de las creencias, y aborda incluso el llamado suicidio demográfico. La cuarta, «Valores y virtudes», reivindica gestos cotidianos como pedir perdón, decir por favor o dar las gracias, junto con la reflexión, el silencio, la escucha, la responsabilidad, el sentido del trabajo y del ocio, la confianza y la esperanza.

El libro desemboca en una meditación sobre la vida, la muerte y la trascendencia, desde la convicción de que ninguna educación está completa si esquiva las preguntas últimas.

Con esta obra, el autor quiere recuperar la esperanza en la capacidad del ser humano para crecer y mejorar, y rendir homenaje a quienes, día tras día, siguen creyendo que educar es un acto de confianza y de amor. Va dirigido a padres, profesores, acompañantes y formadores, y se clasifica en las materias de reflexión pedagógica, ensayo, filosofía de la educación, familia, ética y orientación y tutoría.