Estudiantes universitarios de camino a clase
La FP Superior crece a un rito casi 10 veces superior al grado universitario
La publicación examina las diferencias entre ambas opciones formativas y presta especial atención a la incorporación al mercado de trabajo de los graduados universitarios y de FP superior
La Formación Profesional de Grado Superior ha experimentado durante la última década un crecimiento sostenido de su número de alumnos muy superior al registrado por los estudios universitarios. En concreto, los estudiantes de este nivel de FP han aumentado a un ritmo anual acumulativo del 6,7 %, frente al incremento del 0,7 % contabilizado en los grados universitarios.
Así se desprende de la 'Radiografía de la educación superior. Formación, perfiles e inserción laboral', publicada este jueves por la Fundación CYD. El estudio constata que el número de matriculados en Ciclos Formativos de Grado Superior (CFGS) ha crecido con mucha mayor intensidad que el de estudiantes de grados universitarios. Como consecuencia de esta evolución, los alumnos de FP superior representan ya el 25,7 % del conjunto de personas matriculadas en educación superior.
La publicación examina las principales diferencias entre ambas opciones formativas y presta especial atención a la incorporación al mercado de trabajo de los graduados universitarios y de quienes obtienen una titulación de FP superior. Los resultados muestran que, aunque los estudios universitarios mantienen en términos generales mejores indicadores de empleo y de ingresos, el ámbito concreto en el que se cursan los estudios resulta determinante para la inserción laboral, más allá de que la titulación proceda de la universidad o de la Formación Profesional.
Durante el curso 2024-2025 había 633.477 alumnos matriculados en CFGS, según recoge la investigación. En los grados universitarios, por su parte, estudiaban 1,41 millones de personas.
También existen diferencias en el perfil del alumnado. La presencia femenina es superior en los grados universitarios, donde las mujeres representan el 57,2 % de los estudiantes, mientras que en los CFGS suponen el 49,7 %. La Formación Profesional de Grado Superior, además, concentra una mayor proporción de alumnos de más edad. Casi un tercio de sus estudiantes supera los 25 años, mientras que en las titulaciones universitarias este grupo de edad supone aproximadamente una quinta parte del alumnado.
Otra de las diferencias señaladas por el informe se encuentra en el peso de la enseñanza privada. El 37,7 % de los alumnos de CFGS estudia en instituciones privadas, frente al 23,2 % de los universitarios. También es mayor en la FP superior la proporción de estudiantes que cursan sus estudios a distancia, un 26,3 %, frente al 15,8 % registrado en la universidad.
En cuanto al alumnado extranjero, su presencia continúa siendo reducida en ambos sistemas, aunque vuelve a ser superior en los ciclos de grado superior. Los estudiantes extranjeros representan un 9,3 % en los CFGS, mientras que su peso en los grados universitarios se sitúa en el 6,9 %.
La duración de cada itinerario también presenta diferencias importantes. Un CFGS tiene una duración de dos años, frente a los cuatro años de un grado universitario. A esta diferencia temporal se suma la económica. La Formación Profesional pública de Grado Superior es gratuita o implica únicamente el abono de reducidas tasas administrativas. En el caso de la universidad pública, el coste de la primera matrícula oscila entre 700 y 1.500 euros, dependiendo de la comunidad autónoma.
Las diferencias de precio son igualmente apreciables en el ámbito privado. Los CFGS cuestan de media entre 3.000 y 5.000 euros por curso en los centros privados, mientras que en los concertados no superan los 2.500 euros. En las universidades privadas, por el contrario, el coste se sitúa entre 8.000 y 15.000 euros por curso.
La distribución del alumnado según el ámbito de conocimiento revela asimismo diferencias. Más de un tercio de quienes cursan CFGS, concretamente el 33,5 %, está matriculado en familias profesionales vinculadas al ámbito STEM. En los grados universitarios, este porcentaje se reduce hasta el 24,2 %.
Sin embargo, los dos sistemas presentan una marcada segregación horizontal por sexos. Las mujeres se concentran especialmente en las áreas de educación, salud y servicios sociales, al tiempo que continúan siendo minoritarias en las disciplinas STEM. Esta diferencia es todavía más acusada en la Formación Profesional de Grado Superior, donde las mujeres representan el 18,3 % de todos los alumnos de esas áreas, frente al 34,3 % que alcanzan en los grados universitarios.
Las cifras de empleo ofrecen, con carácter general, mejores resultados para quienes han completado estudios universitarios. Los titulados universitarios alcanzan una tasa de empleo del 85,3 %, con un porcentaje de paro del 5,6 %. Entre los titulados en FP superior, la tasa de empleo se sitúa en el 81,9 % y el desempleo alcanza el 7,9 %. En ambos casos, el promedio español queda por debajo de la media de los países de la OCDE, donde la tasa de empleabilidad es superior.
El informe analiza también la situación de quienes terminaron recientemente sus estudios. Para ello toma como referencia la posición laboral que tenían en 2024 los egresados en 2020. Los resultados vuelven a mostrar, en términos generales, una inserción laboral más favorable entre los titulados universitarios de grado que entre quienes finalizaron un CFGS.
En concreto, los universitarios presentan una tasa de alta en la Seguridad Social 7,7 puntos superior a la de los titulados de FP superior. También disfrutan en mayor medida de empleos a jornada completa, con una diferencia de 5,5 puntos.
La mayor distancia entre ambos grupos aparece, no obstante, en la base media de cotización anual, utilizada en el estudio como referencia de los ingresos percibidos. Según estos datos, los titulados en CFGS cobran un 30,3 % menos que los graduados universitarios.
La contratación indefinida constituye la única excepción a esta ventaja general de los universitarios. En este indicador, los técnicos superiores presentan mejores cifras, ya que el 81,6 % cuenta con un contrato indefinido. Entre los titulados universitarios, este porcentaje se sitúa en el 73,9 %.