La secretaria política de Podemos y eurodiputada, Irene Montero
El Gobierno cede ante Podemos y prepara una regularización de medio millón de inmigrantes
La medida llega tras un pacto entre el PSOE y la formación morada. Implicará a las personas que estén residiendo en España antes del 31 de diciembre de 2025 y que puedan demostrar al menos cinco meses de residencia
El Gobierno prevé aprobar de forma inmediata un decreto para una regularización extraordinaria masiva de inmigrantes, de en torno a medio millón, según ha anunciado esta tarde Irene Montero en un acto que Podemos ha organizado en Madrid centrado precisamente en la regularización de inmigrantes. Fuentes del partido morado, recogidas por Europa Press, han explicado que esta medida se desplegará por la fórmula de real decreto, por lo que no tendrá que pasar por la convalidación del Congreso.
Según ha expresado Montero, la medida, que llega tras un pacto entre el PSOE y la formación morada, implicará a las personas que estén residiendo en España antes del 31 de diciembre de 2025 y que puedan demostrar al menos cinco meses de residencia con el empadronamiento, un informe médico, un contrato de luz o un certificado de envío de dinero, ha explicado. «La admisión a tramite de la solicitud ya dará una autoridad provisional de residencia y trabajo por un año que suspende además automáticamente los procedimientos de retorno», ha añadido.
Montero ha señalado que estarán «vigilantes para que sea un proceso ágil y eficaz, para evitar la burocracia que normalmente se exige», algo que, según la dirigente morada, es «otra forma de violencia institucional» contra los inmigrantes. «Hoy, que tanta gente te quiere convencer de que la culpa de que no tengas casa es de Mohamed y no de BlackRock, que la culpa de que la sanidad vaya mal es de Mamadou y no de Quirón, que la culpa de tu precariedad es de Fatimah y no de Juan Roig, hoy es el momento de responder a su racismo, a su odio, a su violencia con papeles», ha llegado a afirmar la eurodiputada de Podemos.
Desde los partidos de la oposición han manifestado su rechazo a esta medida. El PP la ha visto además como una «cortina de humo» tras los accidentes ferroviarios y ha criticado que «regularizar sin capacidad real de integración no mejora la vida de nadie», sino que «alimenta la economía sumergida, incrementa la presión sobre los servicios públicos y genera frustración social». «En la España socialista, la ilegalidad se premia. La política migratoria de Sánchez es tan disparatada como la ferroviaria», ha expresado Alberto Núñez Feijóo, que promete cambiarlas «de arriba a abajo» cuando llegue a Moncloa.
Frente a la política migratoria «errática» del Gobierno, en el PP abogan por «que consolide una inmigración mutuamente beneficiosa, ordenada y basada en un principio claro: contribuir debe ser motivo para permanecer». Y recalca el partido: «La nacionalidad y la residencia españolas se merecen, no se regalan».
Y desde Vox, acusan al Ejecutivo de querer «acelerar la invasión, promoviendo el efecto llamada». «El tirano Sánchez odia al pueblo español. Quiere sustituirlo. Por eso pretende promover el efecto llamada por decreto, para acelerar la invasión. Hay que detenerlo. Repatriaciones, deportaciones y remigración», ha escrito Santiago Abascal.