José Luis Rodríguez Zapatero, en su comparecencia en el Senado del 2 de marzo
«Ganaré», auguró
Los diez pasos en falso que Zapatero dio en el Senado en marzo señalan el camino al juez
Su declaración estuvo plagada de inconcreciones y en ella hubo varias incoherencias que ahora, con el auto delante, sirven para unir la línea de puntos
Afirmó que atendería a la prensa antes de declarar ante el juez, pero finalmente no lo hará
Suele decirse que las comisiones de investigación parlamentarias no sirven para nada. Que son un circo. Que forman parte del pimpampum político. Que no investigan nada. Sin embargo, el paso de José Luis Rodríguez Zapatero por la comisión del caso PSOE en el Senado dejó un rastro que, leído el auto del juez José Luis Calama, sirve para unir la línea de puntos.
En el vídeo que publicó el expresidente del Gobierno tras su imputación, prometió que atendería a los medios de comunicación «en los próximos días». Y hasta hoy, porque su abogado se lo ha desaconsejado por completo. Así que, hasta que declare ante el instructor del caso Plus Ultra, aquella comparecencia de Zapatero el pasado 2 de marzo en la Cámara Alta es la única versión que ha dado. De hecho, fuentes del Ejecutivo llevan desde el martes remitiéndose a ese examen parlamentario. Porque desde la Moncloa señalan que muchas de las preguntas que se pueden hacer al expresidente ya las contestó allí.
Lo cierto es que su declaración estuvo plagada de inconcreciones y en ella hubo varias incoherencias. De hecho, los populares salieron de allí con el convencimiento de que acabaría teniendo que declarar en la Audiencia Nacional como imputado. Por haber movido sus hilos para que el Gobierno de Pedro Sánchez rescatara a Plus Ultra y, después, haber cobrado una comisión por ello, tal y como publicó entonces El Debate. No se equivocaron lo más mínimo en su pronóstico.
Aquella mañana de marzo, Zapatero dio diez pasos en falso que ahora señalan el camino al juez. Y cerró su comparecencia con un alegato en defensa de sí mismo que ha envejecido muy mal, cuando solo han transcurrido dos meses y medio: «Ustedes -aludiendo al PP- seguirán con la campaña de insultos y de difamaciones; seguirán, porque sé lo que buscan, sobre todo, desde julio del 2023: que no realice el apoyo que realizo al presidente del Gobierno, a este Gobierno. Sé lo que buscan, pero ¿saben lo que les digo? Que ganaré».
Primero. Reveló que puso a su amigo Julio Martínez Martínez una condición sine qua non para trabajar como consultor en la empresa que acababa de montar, Análisis Relevante, en febrero de 2020: que contratara también a la compañía de sus hijas, Whathefav S.L. El expresidente reconoció haber cobrado 460.000 euros por su asesoramiento, a razón de unos 70.000 euros brutos anuales. Según él, es el «precio de mercado» para alguien con su «trayectoria, personalidad y capacidad». Sus hijas facturaron a la firma otros 239.755 euros. El auto del instructor ha revelado ahora, además, que la empresa de Alba y Laura cobró otros 561.440 euros de la empresa fantasma Inteligencia Prospectiva en cinco años y 171.727 euros más de Gate Center.
Una de las hijas de Zapatero, el día de los registros
Segundo. Admitió que los informes escritos elaborados para Análisis Relevante, y que se sospecha pudieran ser trabajos simulados para camuflar una mordida, no los hizo él. Los hizo Sergio Sánchez, director de Relaciones Institucionales de Movistar+, que cobró 18.000 euros por ellos. Zapatero solo supervisó el trabajo de Sánchez, como afirmó él mismo en sede parlamentaria.
Tercero. Zapatero sostuvo que los informes escritos eran solo una parte mínima de su tarea de asesoramiento, y que otras eran participar en seminarios, webinars, viajes e «informes orales». Pero se negó a facilitar la identidad de las empresas o de las personas físicas para quienes los hizo, por no ponerlos «en el foco».
Cuarto. Reconoció que compartió un vuelo con el empresario Víctor de Aldama desde Caracas a la República Dominicana, pero afirmó que por pura «coincidencia». Sostuvo que se trataba de un avión de la aerolínea Conviasa alquilado por el Gobierno de Venezuela, pero la versión de Aldama es que lo llevó en su avión privado.
Quinto. Zapatero admitió haber propiciado una reunión entre Nicolás Maduro y el CEO de Globalia, Javier Hidalgo —el amigo de Begoña Gómez—, para que este último le reclamara una deuda.
«Jamás»... pero no tanto
Sexto. En aquella declaración, Zapatero empezó afirmando que «jamás» se reunió con José Luis Ábalos para hablar de Plus Ultra. Después aclaró que sí tuvo un encuentro con él siendo ministro de Transportes, pero que fue después de hacerse efectivo el rescate. El juez se refiere en su auto a esa reunión, pero no a la fecha. También reseña una de Zapatero con el entonces ministro de la Seguridad Social, José Luis Escrivá, un mes antes de que el Ministerio perdonara a la aerolínea una deuda de más de 450.000 euros.
Séptimo. El tótem del PSOE sostuvo aquel día en el Senado que tiene una relación de «bastante» amistad con Julio Martínez Martínez, con quien solía correr por El Pardo y con quien corrió por última vez el 8 de diciembre de 2025. Es decir, tres días de su detención en el marco de la investigación sobre Plus Ultra, como documentó El Debate. Tres meses después afirmó que no había vuelto a contactar con él ni a verlo desde aquel día. El expresidente no quiso responder si había borrado sus whatsapps con Martínez, pero a la inversa, el juez Calama escribe: «Julio Martínez Martínez elimina de manera sistemática algunos de los mensajes que escribe a José Luis Rodríguez Zapatero».
Octavo. Zapatero empezó diciendo en el Senado que Martínez nunca le contó que trabajaba para Plus Ultra, ni por tanto que tenía un acuerdo con la aerolínea para cobrar una comisión del 1 % en el caso de obtener el rescate. Después reculó con esta frase imprecisa: «En alguna ocasión me comentó que tenía alguna relación».
Zapatero y Delcy Rodríguez en Caracas
Noveno. El ahora imputado aseguró tener «una gran relación» con Delcy Rodríguez y con su hermano, Jorge. «Hablaba con ella casi todas las semanas», destacó. Lo extraño es que, a pesar de esa camaradería, Zapatero señaló que no supo del viaje de la entonces vicepresidenta de Venezuela a Madrid. Y que, esa noche de enero de 2020 en Barajas, él estaría en casa viendo una serie con su mujer, que es algo con lo que disfruta mucho.
Décimo. Inicialmente anunció que a lo largo de su comparecencia iba a desmontar «15 grandes falsedades» que se habían escrito sobre él y luego se le olvidó.