Rosa Díez, en un instante de la entrevista
Rosa Díez: «Zapatero cometió la mayor de las corrupciones al legitimar a ETA; todo lo demás es peccata minuta»
La co-fundadora de UPyD recalca que los graves delitos que se le imputan al expresidente del Gobierno «no se hubieran podido cometer sin la connivencia» del Ejecutivo de Sánchez
La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero ha provocado un terremoto político, y hay quien cree que puede suponer un punto de inflexión en la legislatura. Rosa Díez conoce bien la figura del expresidente socialista-detalla lo que hizo al frente del Gobierno en su último libro 'La sombra'- y denuncia desde hace tiempo el plan que este puso en marcha y que hoy continúa Pedro Sánchez.
–¿Le sorprendió la imputación de Rodríguez Zapatero, o se lo esperaba?
–Todos los españoles sabíamos que Zapatero estaba en connivencia con lo peor de las dictaduras del mundo, desde China hasta Venezuela. Como he explicado en algunos momentos y argumento en mi último libro ‘La sombra’, estaba por probar si además cobraba por ello. Que estaba con los malos lo sabíamos. El ámbito político estaba claro, el ámbito penal es algo que tiene que determinar la Justicia. Las cosas se han venido produciendo y finalmente ha acabado con esta imputación, por varios delitos, hoy en clave de presuntos, pero todas las acusaciones, gravísimas, que no se hubieran podido cometer sin la connivencia del Gobierno.
No me sorprende, porque quien es capaz de cometer la mayor de las corrupciones, eso es legitimar a ETA cuando estaba derrotada social y operativamente, quien convierte a la organización terrorista ETA en un interlocutor político, quien negocia cuestiones políticas con ETA precisamente para convertirlo en un interlocutor político para excluir del marco democrático a la otra gran fuerza democrática, la derecha española, que fue clave para hacer la Transición, quien resucita el guerracivilismo,…todo lo demás, robar dinero, es peccata minuta.
Un tipo que ha cometido la mayor de las corrupciones que se puede cometer en política y en democracia, que es legitimar a una banda terrorista para convertirlo en un socio político, es capaz de cualquier cosa. Y si además esa legitimación le ha salido no gratis, sino remunerada, porque después de hacerlo los españoles en 2008 le votaron más que en 2004, después de los escraches, después de culpabilizar al Gobierno por los atentados terroristas, se ha sentido impune. Después de eso, robar el dinero público, aliarse con los más corruptos del mundo, con los más dictadores, con los que más le pagaban es peccata minuta. Sorprenderme, nada.
–Precisamente sobre esto que comentaba sobre ETA, esta semana escuchamos a Pedro Sánchez en el Congreso elogiar a Zapatero señalando que sacó a España de una guerra y acabó con ETA…
–Zapatero negoció políticamente con ETA para reivindicarla como una organización política cuando ETA estaba social y operativamente derrotada. Podía matar a alguien todavía, pero ya no era un peligro para la democracia. Rescató a ETA cuando estaba derrotada para reivindicar el guerracivilismo y cuestionar la Transición y a quienes la hicieron.Había un plan. Antes de llegar al Gobierno.
Cavó la zanja entre españoles. Abrazó a Largo Caballero y sus ideas. Fue el primero que empezó a hablar de derecha extrema. Radicalizó a las bases del PSOE hasta el extremo de que odiaban más al PP que a ETA. Esa radicalización es la que provocó que el día que se comete el mayor atentado terrorista de la historia de la democracia española él y su partido organizan un escrache contra el PP, echa la culpa al Gobierno del atentado terrorista y la gente lo sigue. Y cuando ganó las elecciones aplicó esa misma táctica en la sociedad española.
Es un personaje que se ha comportado toda la vida como un gran impostor, con una cara de sonriente, de buen tipo, amable, durante un tiempo él se gustaba en esa imagen, hasta que su sombra oscura, su verdadera personalidad, lo atravesó. Que un tipo que ha sido capaz de todo eso, de lo peor, aparezca con estas imputaciones es normal. Y que Pedro Sánchez reivindique lo peor de la historia de Zapatero para defenderlo, también da imagen del talante de Sánchez.
Zapatero rescató a ETA cuando estaba derrotada para reivindicar el guerracivilismo y cuestionar la Transición y a quienes la hicieron
«Sacó a España de la guerra». De qué guerra. España no estaba en ninguna guerra en Irak. Tenía unos soldados con los sudamericanos en un destacamento para apoyo a las bases y las sacó porque durante la campaña prometió sacarlas si no había resolución de Naciones Unidas y cuando ya supo que la iba a haber, porque se lo contaron en el funeral de Estado por las víctimas del atentado terrorista, decidió sacarlas, un domingo, sin acuerdo del Consejo de Ministros.
–Cuando se conoció la imputación, cargos del PSOE salieron a hacer declaraciones con las que venían a insinuar que había una especie de persecución judicial contra Zapatero, venía a acusarles de estar prevaricando. ¿Cómo valora esta reacción?
–Es lo mismo que han venido haciendo históricamente. Ellos están por encima, son superiores moralmente a cualquiera. A ellos no se les puede juzgar, y si se les juzga, es que es un enemigo, les persigue,…es la reacción del que se ha sentido impune durante toda su vida. Porque entre otras cosas la sociedad española les ha dado la impunidad política, porque les han vuelto a votar sabiendo lo que ya sabemos, desde las cosas de Zapatero de antes hasta las cosas de Sánchez de ahora.
Es lo propio de un partido político y unos dirigentes incapaces de hacer autocrítica, de asumir responsabilidades, porque son unos soberbios, que no acatan las reglas del juego democrático y porque se creen encima de la ley, por encima de todo. Su reacción es la propia del que se siente herido como un toro acorralada y lo que hace es embestir, a ver si consigue una reacción de los suyos, que se una toda su banda, y amedrentar a quien tiene que hacer que se cumpla la ley, para todos.
Le llevan a la campaña electoral porque pretenden amedrentar, a ver si se atreven con un tipo que está en la campaña, sentado al lado del presidente del Gobierno. Aquello que se dice de «hay jueces en Berlín», es que también hay jueces en España.
–María Jesús Montero llegó a decir en un mitin que Zapatero era su talismán.
–Y que de mayor quería ser como él. Pues debe de ser que quiere estar imputada. A lo mejor la imputan, porque las decisiones del Consejo de Ministros aunque son decisiones políticas y eso es muy difícil de llevar al ámbito penal, si todo de lo que se acusa a Zapatero se prueba, eso fue posible gracias a los acuerdos del Consejo de Ministros en el que estaba Montero.
–¿Hasta dónde cree que puede llegar? ¿Nos queda mucho por saber? Y ¿se va a saber todo?
–Queda mucho por saber porque no hay más que leerse el auto del juez, que es el inicio. Si lo lees, la primera conclusión a la que llegas es que lo de Plus Ultra –que por cierto se inició por la Fiscalía Anticorrupción gracias a una petición de Suiza y de Francia– es como lo menor, la punta del iceberg. Pero todas las cosas que va apuntando el juez de la Audiencia Nacional como delitos que se le imputan son muy gordos. Tiene que ver con la financiación a través del petróleo en Venezuela, con saber que quien quería comprar u obtener petróleo de Venezuela tenía que pedir permiso en la oficina de Zapatero, y entonces Delcy daba el visto bueno…Apunta a un blanqueo del dinero destinado a alimentos. Tiene que ver con la política exterior que ha hecho España desde que Zapatero cogió las riendas del Gobierno en esa medida. Aparecen muchas cosas, y al final se sabrá. Y pagarán lo que han hecho, políticamente espero, tendrían que haberlo pagado hace mucho tiempo, y penalmente sin ninguna duda, antes o después.
–En muchas ocasiones usted ha denunciado el objetivo que tenía José Luis Rodríguez Zapatero. De hecho, en su libro ‘La sombra’, analiza con detalle a qué se refiere uno cuando dice que con él empezó todo…
–Empezó la confrontación entre españoles, la división, porque tenía un plan. Resucitó el guerracivilismo, cavó una zanja, luego vino este otro y dijo que iba a levantar un muro pero la zanja ya la había cavado. Quiso expulsar del consenso democrático -lo hacen todos los días- al otro gran artífice de la Transición, porque quiso cuestionar la Transición. Y para hacerlo ¿con quién se alió? Con los enemigos mortales de la democracia y la Constitución, con los que habían asesinado para que la Constitución no tuviera éxito. Con esa gente, con la banda terrorista ETA, Zapatero negoció políticamente. Todos los gobiernos de la democracia han tratado de derrotarla, pero nunca han negociado políticamente, nunca lo han considerado un interlocutor político. Fue Zapatero el que lo quiso integrar como tal.
Hoy el PSOE es una sociedad limitada, propiedad de los Gómez y de los Sánchez. No hay estructura política, no hay órganos de control; es lo que quiere hacer en la sociedad española
Y detrás de eso ha venido lo siguiente. Zapatero legitima a ETA, cuestiona la Transición, el gran pacto entre españoles, a uno de sus artífices y después llega Sánchez y a ese progresista partido enraizado en el terrorismo que todavía se reivindica como tal y reivindica a ETA lo lleva como socio de Gobierno, es su socio más fiel. Es la ruptura, la demolición del consenso democrático programada, para debilitar el Estado, para que España sea cada vez más débil como nación y para que esté en manos de los enemigos tradicionales de la unidad, la unidad de la nación, que no es un mapa, que es la garantía de la igualdad entre españoles.
–¿Cree que pueden llevar a término esa ruptura? ¿Cree que después de las próximas elecciones, aunque ahora los sondeos vaticinan un cambio, pueden ganar y llevar a cabo ese proyecto?
–En las últimas elecciones no ganaron, sumaron, con lo peor, con los enemigos tradicionales de España, con los golpistas y terroristas, pero eso no se va a volver a producir. Bueno, depende de los españoles. Si nos queremos suicidar colectivamente, le votarán, pero eso no se va a volver a producir.
Ahora, nos va a costar muchísimo tiempo, esfuerzo y pedagogía democrática restañar todas estas heridas, porque el daño que Zapatero primero y Sánchez después han hecho a la convivencia entre españoles, ese afán rupturista, ha hecho muchísimo daño y está en las bases del PSOE y en las izquierdas a la izquierda del PSOE y en el nacionalismo ultraderechista y ultraizquierdista que tiene manchadas las manos de sangre eso está muy cuajado, porque han hecho de eso, de romper la unidad de la nación, su vida.
–Venimos de unas elecciones, las andaluzas, donde los socialistas han obtenido el peor resultado histórico en la región, aunque pese a todo no ha perdido tanto, y se acumula a las derrotas que viene cosechando. ¿A dónde va el PSOE?
–Es que el PSOE ya no existe. Como partido político nacional hace mucho que dejó de existir. Se lo cargó Zapatero cuando incorporó como interlocutor político a una banda terrorista. Hoy el PSOE es una sociedad limitada, o no sé en qué términos lo tendrán escrito, propiedad de los Gómez y de los Sánchez. Ahí no hay estructura política, no hay órganos de control, que es lo que quiere hacer en la sociedad española.
Lo que le ha dado muy buen resultado dentro del PSOE, lo mismo que antes decía que el PSOE fue el banco de prueba para probar el radicalismo y la división entre españoles y luego lo llevó a la sociedad, a nivel de la estructura del Estado y de las instituciones quiere hacer lo mismo. Se ha cargado las competencias del Comité Federal, de los órganos de control internos…todo está en su mano, es el auténtico caudillo. Ya ni presenta los presupuestos, ni va al parlamento, ni hay debates sobre el Estado de la nación… Y creo que en legítima defensa algún día reaccionaremos como corresponde y como se merece.
La oposición tiene que hacer su tarea para conseguir que los españoles conozcamos toda la verdad y que obremos en consecuencia
–En este tiempo que queda de legislatura, si como parece se agota la legislatura, ¿cuál cree que debe ser el papel de la oposición? Se habla estos días de la posibilidad de presentar una moción de censura como pide Vox, el PP no lo descarta.
–La oposición tiene que hacer de oposición, tiene que controlar al Ejecutivo y denunciar todas las pifias, las corrupciones y las barbaridades y las consecuencias que tienen para la vida de los ciudadanos cada día que pasa. Es su obligación democrática. Cada día, sin cansarse, permanentemente. Tiene que defender a los españoles y la democracia de un Gobierno corrupto, irresponsable, que funciona como una autocracia y que es un peligro para la democracia y para la convivencia entre españoles. Tiene que hacer su tarea para conseguir que los españoles conozcamos toda la verdad y para que obremos también nosotros, porque también tenemos una responsabilidad, en consecuencia.