Fundado en 1910
FOTODELDIA CEUTA, 21/08/2026.- La policía vigila a inmigrantes que continúan viviendo en las inmediaciones de la playa del Trampolín en Ceuta, este viernes. El secretario de Estado Juventud e Infancia, Rubén Pérez Correa, ha considerado "factible" llevar a cabo "en un plazo de pocas semanas" el traslado de 500 niñas migrantes no acompañadas desde Ceuta a la Península y, para ello, confía en la "voluntad" del Gobierno de la ciudad autónoma. EFE/Reduan

La policía agrupa a inmigrantes que continúan viviendo en las inmediaciones de la playa del Trampolín en CeutaEFE

Policías nacionales de Ceuta denuncian «la improvisación» en los desalojos del Trampolín: «No hay órdenes»

Después del primer desalojo la Policía Nacional ha evacuado de nuevo la playa del Trampolín para que se pudiera limpiar, tras lo cual los agentes explican que les ha enviado «para casa»

La playa del Trampolín se ha convertido desde el asalto masivo del pasado 30 de julio en el punto de descanso, de entrega de comidas y de asistencia médica para miles y miles de inmigrantes ilegales. Durante las últimas semanas el campamento improvisado ha ido creciendo en número de chabolas y de 'residentes'.

Ha sido así hasta este pasado jueves 20 de agosto, cuando la Policía Nacional recibió órdenes de escoltar a los miles de inmigrantes hasta dos recintos acondicionados con carpas donde estas personas han sido atendidas y se les ha ofrecido un lugar donde poder vivir en mejores condiciones de salubridad.

Como explican desde los sindicatos policiales JUPOL y CEP, los inmigrantes han sido separados por su origen «para evitar problemas entre ellos», organizando un campamento para subsaharianos y otro para magrebíes. El traslado hasta estos recintos, durante el que la Policía Nacional ha escoltado a estas personas, ha sido «sin ningún atisbo de disturbio».

La solución de ubicarlos en estos recintos es provisional y, como denuncian los agentes, «se hace todo bajo una improvisación absoluta». «No hay unas órdenes de qué hacer más que las que va surgiendo en el momento», explican.

Tras el primer desalojo de la playa del Trampolín, y la reubicación de los inmigrantes «que cabían» en los recintos preparados, muchos de los que se habían quedado sin hueco han regresado al lugar de partida para instalarse allí de nuevo. De hecho, el portavoz del sindicato CEP, considera que hay «una falta de organización tremenda porque no es normal que saquen a 4.000 inmigrantes de allí sabiendo que hay 1.600 plazas para alojarlos». «Al resto lo que hacemos es darles un paseo», asegura.

Este arreglo temporal de ubicar a los inmigrantes -solo a algunos de ellos- no convence a los policías nacionales del sindicato CEP, que explican a este medio que «la solución pasa porque, como dice Europa, es necesario retornar a sus países de origen a todas estas personas».

También han retornado a la playa algunos de los inmigrantes a los que esta solución temporal no les ha parecido adecuada, ya que, como informan desde los sindicatos «están en régimen abierto» y por lo tanto pueden entrar y salir y desplazarse por la ciudad como deseen.

Segundo desalojo

Este viernes día 21, por la mañana, los agentes de las fuerzas del orden han acudido para volver a levantar el campamento que se había organizado de nuevo en la playa del Trampolín. En esta ocasión, se ha ubicado a todos los inmigrantes en una zona próxima a la playa durante unas horas mientras los servicios de limpieza de la ciudad trabajaban en la zona que se ha establecido en los últimos días como asentamiento para miles de inmigrantes.

Una vez finalizada la limpieza del lugar, los agentes aseguran que les han mandado «para casa», dejando a los cientos de inmigrantes que tenían perimetrados volver a instalar sus tiendas de campaña y levantar sus chabolas de nuevo. Los policías nacionales explican a El Debate que «irse» ha sido lo que se les ha mandado: «Estas han sido las órdenes. No ha habido más».

Desde los sindicatos policiales también se comienza a advertir sobre el estado anímico, físico y psicológico de los agentes: «Esto es una incertidumbre tremenda porque no saben ni lo que va a pasar ni lo que no va a pasar. Se llevan a los 4.000 inmigrantes a 600 metros, pero luego la mitad vuelven... Es todo un desastre. No hay una organización que tú digas, 'oye, pues mira, se ha organizado esto y va a salir adelante'. Nosotros la sensación que tenemos es que es un desastre total. Estamos atónitos».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas