Puigdemont y Sánchez en una imagen de archivo en el Parlamento europeo
Feijóo ve a Sánchez negociando los Presupuestos con Puigdemont en Waterloo: «Solo queda él»
El líder del PP ironiza con los viajes de Cerdán y Zapatero para cerrar acuerdos con Junts y asegura que no tiene «ninguna duda» de que Sánchez podría reunirse con el expresidente catalán
Alberto Núñez Feijóo da por posible que Pedro Sánchez termine viajando a Waterloo para negociar personalmente con Carles Puigdemont el apoyo de Junts a los próximos Presupuestos Generales del Estado, una imagen que el líder del PP utiliza para resumir la dependencia parlamentaria del Gobierno y que, a su juicio, sería el último capítulo de una serie de contactos que ya protagonizaron Santos Cerdán y José Luis Rodríguez Zapatero. «El señor Sánchez envió lo mejor que tenía en cada casa para conseguir la alianza con Puigdemont: mandó al señor Cerdán, mandó al señor Zapatero y solo queda él», ha ironizado Feijóo en una entrevista concedida a Europa Press.
El presidente popular ha respondido así al ser preguntado por la posibilidad de que se produzca una fotografía entre Sánchez y Puigdemont en Waterloo con motivo de la negociación de las cuentas públicas, una hipótesis que Feijóo considera perfectamente posible y sobre la que ha asegurado no tener «ninguna duda». El Gobierno anunció en junio que, una vez terminado el verano, comenzaría los contactos para intentar sacar adelante los Presupuestos, en una negociación especialmente complicada por la necesidad de mantener unidos a unos socios de investidura cuyas exigencias han ido aumentando durante la legislatura.
«Quizás, a lo mejor, el señor Puigdemont no quiere una fotografía con el señor Sánchez, pero eso no lo sé», ha añadido Feijóo, que ha utilizado de nuevo la relación entre el Gobierno y Junts para cuestionar la estrategia de Sánchez y recordar que la estabilidad del Ejecutivo depende de una mayoría parlamentaria en la que el partido de Puigdemont desempeña un papel decisivo.
La negociación de los Presupuestos volverá así a poner a prueba la resistencia de una legislatura que ha sobrevivido a sucesivas dificultades parlamentarias y en la que el Gobierno ha tenido que recurrir de manera constante a sus socios para aprobar sus principales iniciativas. Para el PP, el escenario evidencia hasta qué punto Sánchez está condicionado por las formaciones independentistas.
El dirigente popular ha aprovechado también la entrevista para insistir en su rechazo a la Ley de Amnistía, aunque ha subrayado que el PP respetará las decisiones que adopten los tribunales sobre Carles Puigdemont y los demás dirigentes del proceso independentista. «Seguimos pensando que la amnistía no cabe en la Constitución», ha afirmado Feijóo, antes de puntualizar que su partido «no es el Tribunal Constitucional» y que, por tanto, asumirá las resoluciones que correspondan.
La posibilidad de que el PP necesite a Vox después de las próximas elecciones tampoco ha quedado fuera de la conversación y Feijóo ha defendido los acuerdos alcanzados entre ambas formaciones en varias comunidades autónomas, asegurando que cualquier pacto futuro deberá ser transparente y respetar la Constitución, el Estado de las Autonomías y el ordenamiento jurídico, en contraposición, ha señalado, a lo que considera un «pacto encapuchado con Bildu» del actual Gobierno.
Feijóo conocía desde abril la búsqueda del ático para el Gobierno de Ayuso
En la misma entrevista, Feijóo se ha referido también a la polémica por el ático adquirido por la Comunidad de Madrid en el distrito de Chamberí y posteriormente puesto a la venta por 6,7 millones de euros, después de que se cuestionara su utilidad como posible espacio para trasladar temporalmente parte del equipo de Presidencia durante las obras de la Real Casa de Correos.
El presidente del PP ha asegurado que conocía desde abril que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso estaba buscando un inmueble para ese traslado temporal, ya que en una reunión informal celebrada entonces en Sol se le explicó que la sede de la Presidencia iba a ser sometida a obras debido a problemas con las cañerías, el aire acondicionado y la conservación del edificio. Según su relato, el objetivo era encontrar un lugar donde instalar temporalmente el despacho de la presidenta y varios puestos de su secretaría y gabinete.
Preguntado por si había hablado directamente con Ayuso durante la polémica, Feijóo ha señalado que ha mantenido contacto con el gabinete de la presidenta y que la información que le han trasladado coincide con la que recibió en abril.