Ovación a Pedro Sánchez en el Congreso
La advertencia de Sánchez antes de la votación de los decretos: «La historia les juzgará antes de lo que creen»
El presidente del Gobierno ha intervenido de forma inesperada antes de la votación de los dos decretos de la vivienda de este viernes 2 de octubre
Pedro Sánchez no estaba previsto en el turno de intervenciones, pero pidió la palabra en el último momento. Con la votación de los dos decretos de vivienda a punto de comenzar y sin los apoyos garantizados, el presidente del Gobierno cerró el debate en el Congreso con una advertencia a los grupos que anunciaban su voto en contra: «Hagan lo correcto, porque si no la historia les juzgará antes de lo que creen y con más contundencia de la que imaginan».
La frase, y en particular la coletilla «antes de lo que creen», se interpretó en los pasillos como un guiño a un posible adelanto electoral si los decretos decaen. Fuentes de La Moncloa insistieron durante la jornada en que hoy «no toca» hablar de elecciones.
«La culpa la tendrán los que voten no»
En su breve intervención, Sánchez pidió a los diputados que fueran «valientes y coherentes» y defendió que las medidas son «ambiciosas, necesarias, razonables, equilibradas». También les pidió que se olvidaran «del cálculo de voto y su partido» y pensaran en los jóvenes que no pueden independizarse y en las familias a las que les suben el alquiler.
El presidente trasladó de antemano la responsabilidad de un eventual fracaso a la oposición y a Junts: «La culpa no la tendrá la troika, ni la prima de riesgo, ni los bancos, la tendrán aquellos que voten no desde su escaño». Según Sánchez, si la Cámara tumba ambos textos, «el daño a nuestro país será inmenso».
El jefe del Ejecutivo negó además que los decretos sean fruto de la improvisación: «No hay extremismos. Hay meses de análisis técnico y de negociación con todos los grupos». Sin embargo, el Gobierno aprobó ambos textos esta misma semana. Sánchez justificó la intervención en el mercado con el objetivo de «poner orden y humanidad en un mercado que, si no controlamos, va a destruir nuestra sociedad».