La portavoz de Junts en el Congreso, Miriam Nogueras.
¿Qué necesita el Gobierno para sacar adelante los dos decretos de la vivienda?
El Congreso de los Diputados acoge hoy una de las votaciones más cruciales de su legislatura: la convalidación de los dos Reales Decretos-ley sobre vivienda
Miles de personas continúan acampadas en la Puerta del Sol de Madrid a la espera de que hoy, 2 de octubre, el Congreso de los Diputados proceda a votar la convalidación de los dos reales decretos-ley sobre vivienda con los que los manifestantes buscan mayor protección ante los desahucios y los altos precios de los alquileres.
Con todo, la aprobación de estas normas puede suponer un antes y un después para el Ejecutivo de Sánchez. No obstante, a última hora de la noche del jueves, Junts acordó rechazar los dos decretos y ha solicitado al Gobierno que los retire antes de la votación, que tendrá lugar este viernes sobre las 11:00 horas.
El primer decreto
El primer decreto, centrado en medidas de protección de la vivienda y en la ampliación de la oferta asequible, contaba con 172 «síes», los del PSOE, Sumar, Podemos, PNV, Coalición Canaria, ERC, Bildu, BNG y Compromís, y 171 «noes», los del PP, Vox, UPN y el voto en contra de Ortega Smith.
Junts, con siete diputados, era decisivo. Con su no, el decreto decaerá con 172 «síes» y 178 «noes».
El segundo decreto
El segundo decreto plantea una de las medidas más polémicas: la renovación automática de los alquileres sin límite de tiempo.
Este segundo decreto cuenta también con el no del PNV y Coalición Canaria, que anunciaron que votarían en contra. Con sus seis diputados fuera del bloque de apoyo, los «síes» se reducen a 166 frente a 184 «noes» si Junts mantiene su rechazo. Ni siquiera el voto favorable de los independentistas lo salvaría: el resultado sería de 173 votos a favor y 177 en contra.
Qué ocurre ahora
Si el Congreso no convalida un real decreto-ley, este queda derogado, tal y como establece el artículo 86 de la Constitución. Pese a la petición de Junts, el Gobierno ha acordado no retirar ninguno de los decretos, por lo que ambos se someterán a votación.
La única vía que le queda al Ejecutivo para salvar el primero es que Junts cambie su no por una abstención: con el sí de PNV y Coalición Canaria y la abstención de Junts, el resultado sería de 172 votos a favor y 171 en contra, una mayoría que dependería de que no se produzcan errores ni ausencias en el momento de la votación.