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Tiendas de campaña de la acampada en la Puerta del SolGustavo Valiente / Europa Press

La UE y una fundación internacional financian la red que desembarcó en Madrid antes de la acampada de Sol

La European Action Coalition, coorganizadora de El Barrio junto al Sindicato de Inquilinas de Madrid, recibe fondos de un programa cofinanciado por Bruselas y de Guerrilla Foundation, que paga su estructura, campañas, encuentros y hasta viajes y alojamiento de activistas

La red europea en la que están integrados los sindicatos de inquilinas de Madrid y Cataluña y la PAH recibe financiación de un programa cofinanciado por la Unión Europea y de Guerrilla Foundation, una fundación privada que declara abiertamente que su dinero sostiene la infraestructura anticapitalista de la coalición, sus campañas, encuentros presenciales y hasta los viajes y alojamientos necesarios para que participen activistas de distintos países. La organización se llama European Action Coalition for the Right to Housing and the City (EAC). Es la misma red que entre el 24 y el 27 de septiembre coorganizó en Madrid, junto al Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Madrid y la Confederación de Sindicatos de Inquilinas (CSI), el encuentro internacional El Barrio. Más de 140 organizaciones de 20 países acudieron a Madrid bajo un lema que tampoco necesita traducción política: «¡Inquilinas del mundo, uníos!».

Varios de los activistas internacionales que habían viajado a Madrid terminaron después participando en las movilizaciones por Maricarmen y en la acampada de la Puerta del Sol. El País documentó la presencia de miembros de EAC procedentes de distintos países en la propia plaza y cifró en alrededor de 200 los activistas internacionales llegados aquellos días a Madrid. Es decir, la Unión Europea o Guerrilla Foundation financian la estructura internacional que coorganizó El Barrio y acaba de llevar a Madrid a organizaciones de vivienda de numerosos países.

Dinero europeo para EAC

El 7 de julio de 2025, Climate Action Network Europe publicó la primera relación de beneficiarios del Climate Action Engagement Fund, uno de los fondos de Funding Fairer Futures. Entre ellos aparece literalmente: «EAC – European Housing Coalition, Spain». El programa Funding Fairer Futures está cofinanciado por la Unión Europea y el Climate Action Engagement Fund ofrece dos categorías de subvenciones: una de 10.000 a 100.000 euros y otra de 1.000 a 10.000 euros. La información pública del beneficiario no especifica qué cantidad concreta recibió EAC.

Pero el interés de la convocatoria no reside únicamente en el dinero. CAN Europe explica que el fondo financia organizaciones dedicadas a campañas, movilización, participación pública y actividades de incidencia. Y los beneficiarios reciben además formación en gestión de proyectos, advocacy, captación de fondos y visibilidad; oportunidades de networking y cooperación internacional; y apoyo para campañas, fundraising y estrategias de comunicación. En otras palabras, la Unión Europea no aparece únicamente sufragando un estudio académico sobre vivienda. El programa que seleccionó a EAC está concebido expresamente para fortalecer organizaciones, proporcionar herramientas, crear conexiones y apoyar campañas e incidencia.

EAC es una organización que no escondo su militancia activista anticapitalista radical. La propia coalición sostiene que las crisis de vivienda creadas por el capitalismo «no pueden resolverse en el capitalismo» y reclama socializar suelo y grandes empresas inmobiliarias. El Sindicato de Inquilinas catalán, Madrid y PAH forman parte de esa estructura internacional.

Una fundación paga estructura, campañas, viajes y alojamiento

La segunda vía de financiación es todavía más explícita. Guerrilla Foundation sitúa su subvención actual a EAC en la categoría de 20.000 a 40.000 euros o más y explica detalladamente para sirve a diversas actividades. El financiador afirma que el dinero constituye una inyección en la «infraestructura central de organización» de EAC. Con esos fondos se financian dos grandes reuniones presenciales durante 2026: un encuentro de primavera de alrededor de 45 activistas y una gran asamblea de otoño de aproximadamente 150 participantes. También se sufragan grupos de trabajo transnacionales, preparación de campañas, movilizaciones contra MIPIM e investigación, redacción y distribución de materiales sobre vivienda y clima.

The Power of Organizing

The Power of Organizing

Guerrilla Foundation añade algo especialmente relevante: su subvención cubre viajes y alojamiento para que organizaciones con menos recursos puedan participar en los encuentros internacionales. La propia fundación financiadora define lo que sostiene con su dinero como una «infraestructura internacionalista y anticapitalista» y encuadra la subvención en actividades de campaigning, advocacy, concienciación, acción directa y organización.

El Barrio: EAC aterriza en Madrid

Cuatro días después de comenzar oficialmente el otoño, Madrid acogió El Barrio. La web oficial identifica como organizadores al Sindicato de Inquilinas de Madrid, la Confederación de Sindicatos de Inquilinas y EAC. Participaron más de 140 organizaciones de 20 países. El programa tampoco consistía simplemente en conferencias sobre las dificultades para pagar el alquiler. Una de las mesas estaba dedicada a las huelgas de alquileres, definidas por los organizadores como impago colectivo utilizado como forma de protesta. Otra se titulaba «Hacia la construcción de poder popular». Y la propia convocatoria explicaba el objetivo internacional: los fondos invierten globalmente, las inmobiliarias operan internacionalmente y, por tanto, los inquilinos deben organizarse también internacionalmente. La red pretendía aprender cómo organizar huelgas, cómo «escalar un conflicto» y cómo construir el «poder inquilino».

el barrio

El Barrio

De El Barrio a Sol

Entonces apareció Maricarmen. Los activistas internacionales habían llegado a Madrid para participar en la agenda de EAC y contraprogramar The District, una de las grandes ferias europeas del negocio inmobiliario. El desahucio de la anciana madrileña convirtió aquella estancia en algo distinto. Alrededor de 200 activistas de más de 20 países se incorporaron a las protestas y varios miembros de EAC terminaron posteriormente acampados en Sol. Algunos habían participado ya en la concentración frente a la vivienda de Maricarmen el día de su desahucio. En la Puerta del Sol aparecen miembros de organizaciones de Londres, Lisboa, Berlín y otros países. Y allí mismo celebraron reuniones integrantes de la coalición europea. Aunque no puede deducirse que tenga una conexión financiera directa con la acampada, la conexión organizativa está sobradamente acreditada.

No empezó ayer

Guerrilla Foundation lleva financiando a EAC desde mucho antes de que Sol se llenara de tiendas. En junio de 2017, apenas unas semanas después del nacimiento público de los sindicatos de inquilinas de Madrid y Barcelona, la fundación ya concedía dinero a EAC para el primer año de una campaña europea de tres años contra la financiarización de la vivienda. La estrategia descrita por el propio financiador tenía tres fases: investigación, construcción de alianzas y de una narrativa común y, finalmente, acción masiva. La campaña debía acordar reivindicaciones, identificar los actores capaces de concederlas y desarrollar acciones descentralizadas para movilizar y probar los mensajes ante la opinión pública. Nueve años después sigue financiando la misma infraestructura internacional.

El dinero también entra por las organizaciones de la red

La financiación tampoco tiene por qué llegar siempre directamente a una entidad denominada EAC. El informe anual de Guerrilla Foundation de 2023 demuestra cómo funciona la estructura. Ese año concedió 9.000 euros a la PAH española para organizar un encuentro internacional de movimientos de vivienda, compartir estrategias y desarrollar nuevas tácticas frente al poder de los fondos de inversión. La propia ficha identifica a PAH como integrante de EAC. Otros 9.000 euros fueron concedidos a la organización croata Pravo na Grad para organizar directamente una reunión de EAC en Split y reforzar la estrategia y coordinación transfronterizas. Es decir, la financiación de la red puede circular también mediante organizaciones miembro que organizan sus actividades.

Anticapitalismo financiado dentro y fuera de España

El Debate reveló ayer que la red española recibió más de 3,7 millones de euros públicos de las administraciones socialistas para en organizaciones y proyectos conectados con el ecosistema del movimiento de vivienda de la acampada de Sol con actividades que incluyen «movilización», «incidencia política», comunicación, «lobby» y creación de redes. Hoy documentamos un programa cofinanciado por la Unión Europea selecciona a EAC como beneficiaria y proporciona dinero, formación, networking y apoyo para campañas e incidencia. Guerrilla Foundation financia su infraestructura organizativa, campañas, reuniones internacionales, viajes y alojamiento. Y esa misma EAC coorganiza en Madrid El Barrio junto al Sindicato de Inquilinas y la Confederación española, mientras sus activistas terminan participando en las movilizaciones y en la acampada de Sol. Los documentos evidencian que la ultraizquierda anticapitalista que proclama la necesidad de superar el capitalismo ha construido una red internacional capaz de organizar campañas, formar activistas, compartir estrategias, financiar desplazamientos y coordinar movilizaciones entre países. Para mantener esa infraestructura recibe también dinero privado y fondos cofinanciados por la Unión Europea.