El presidente del Gobierno junto a María Jesús Montero
Elecciones generales
Montero, la estratega de Sánchez para radicalizar la campaña que se estrelló como candidata en Andalucía
La exvicepresidenta del Gobierno estrenó ayer su nuevo cargo y aseguró que el PSOE «está siempre encantado de que el presidente Zapatero haga campaña»
En la precampaña de las elecciones andaluzas de este 2026, la exvicepresidenta del Gobierno, exministra de Hacienda y vicesecretaria general del Partido Socialista, María Jesús Montero, se presentó como «la mujer, sin duda, con más poder del conjunto de la democracia». A pesar de esta concepción de ella misma, en los comicios regionales del 17 de mayo Montero llevó al PSOE a su mayor batacazo en esta comunidad autónoma.
La que fuera 'número dos' de Pedro Sánchez en el Ejecutivo central se fue a Andalucía y empeoró el resultado más bajo de la historia del PSOE regional, que se encontraba en 30 diputados. Desde los primeros comicios andaluces, en 1986, los socialistas habían logrado en cuatro ocasiones 60 escaños o más, y ella dejó la representación en 28, menos de la mitad.
Aún así, el lunes –tras la convocatoria electoral– Sánchez premió a Montero, a través de una resolución de la Ejecutiva del PSOE, y la nombró coordinadora estratégica de la campaña de las generales. A su vez, eligió a la secretaria de organización, Rebeca Torró, como coordinadora general, mientras que la presidenta del partido, Cristina Narbona, será la coordinadora del Programa Electoral.
Montero estrenó ayer su cargo al frente de la coordinación de la campaña de Sánchez y aseveró, en una rueda de prensa en la sede del PSOE andaluz, que «el partido está siempre encantado de que el presidente Zapatero haga campaña». No obstante, subrayó que «habrá que preguntarle a él» ya que el expresidente del Gobierno –imputado actualmente en el caso Plus Ultra de la Audiencia Nacional– «está concentrado en su defensa». «Habrá que preguntarle al propio presidente Zapatero, que siempre está disponible, yo creo, para que en los momentos críticos de este partido, aporte su granito de arena», añadió.
Por su parte, la coordinadora estratégica de la campaña del PSOE se refirió a Sánchez y relató que «el presidente está más animado que nunca, y tiene más claro que nunca la necesidad de seguir gobernando, y también, es necesario a nivel internacional que tengamos una referencia progresista, socialdemócrata, porque los tiempos que corren, los aires que estamos viendo, requieren estos liderazgos fuertes que planteen en el resto del mundo que hay esperanza».
María Jesús Montero ayer durante la rueda de prensa en la sede regional del PSOE andaluz
«Nosotros consideramos, desde el Partido Socialista, que en las elecciones del próximo 29 de noviembre lo que España va a decidir es si seguimos avanzando en derechos, en libertades, en conquistas de la mayoría social, o vamos a retroceder para favorecer el estatus, la posición, de las élites. Esto significa que el país se enfrenta a una decisión con dos formas muy distintas de entender la sociedad y la política. Vamos a elegir entre los que ven la vivienda como un negocio con el que pueden especular, y quienes defendemos que tener hogar es un derecho», agregó en tono de precampaña.
La corrupción que rodea a Montero
Actualmente, la exministra de Hacienda está rodeada de diferentes causas de corrupción. La secretaria general del PSOE andaluz era consejera en la Junta mientras se fraguó el caso de los ERE, el mayor escándalo de corrupción de la historia de España, que fue blanqueado por el Tribunal Constitucional de Cándido Conde-Pumpido. En relación con la trama del caso PSOE, el comisionista Víctor de Aldama afirmó que pagó 15.000 al jefe de gabinete de Montero, Carlos Moreno; por el cual la ministra puso «la mano en el fuego».
De la misma forma, este periódico reveló en mayo que José Antonio Marco Sanjuán –ex 'tres' de Montero en el Ministerio de Hacienda– escondió una caja fuerte oculta en una barbacoa, dinero en el baño y billetes de 50 «en el interior de libros y archivadores», tal y como figura en atestados de la Policía Nacional, a los que tuvo acceso este diario.
En un informe de junio, la Guardia Civil constató que el presidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) Vicente Fernández entre 2018 y 2019 cobró 132.500 euros de Tubos Reunidos, empresa rescatada por el Gobierno con 112,8 millones de euros. Tras estas informaciones, Montero indicó en junio que «arrepiente de haber confiado» en Fernández, ya que la SEPI depende de Hacienda.
«Cuando una persona te falla te arrepientes de haber confiado, pero en aquel momento no había ningún indicio, todo lo contrario, era número uno de su promoción, abogado del cuerpo de abogados de la Junta de Andalucía, ha sido interventor de la Junta de Andalucía, desde luego el currículum le acompañaba», expresó.