El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
Sánchez y la izquierda radical hacen campaña con la muerte de Maricarmen: «Siento esta pérdida como propia»
La anciana de 87 años fue desahuciada en virtud de una ley aprobada por el PSOE, lo que no ha impedido a varios de sus dirigentes mostrar su «dolor»
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha expresado este miércoles su pésame a la familia de Maricarmen Abascal –la anciana desahuciada en Madrid cuyo caso reavivó las protestas por la vivienda– tras conocer la noticia de su fallecimiento.
Sánchez ha mostrado sus condolencias en un mensaje de X: «Todo mi cariño a la familia y a los seres queridos de Maricarmen», ha escrito el presidente del Gobierno. «Un abrazo también a todos los que hoy sentimos esta pérdida como propia. Descanse en paz».
La imagen de Maricarmen saliendo del edificio en camilla abrió los principales informativos ese día y, desde entonces, permanecía ingresada en el hospital Gregorio Marañón. Cabe recordar que la mujer, de 87 años, fue desahuciada en virtud de una legislación aprobada por el PSOE, lo que no ha impedido a varios dirigentes de este partido expresar sus condolencias y hacer campaña con un fallecimiento que espoleó la indignación de los acampados en la Puerta del Sol de Madrid, que marcharon hacia el Congreso.
A las condolencias del líder de los socialistas se ha sumado la ministra de Sanidad, Mónica García, que ha escrito «Descansa en paz, Maricarmen» en sus redes sociales. En su mensaje, García quiso señalar el alcance de la movilización que generó su desahucio: «Tu lucha despertó conciencias en toda España y encendió una mecha que ya no se va a apagar. Tu dignidad y coraje marcan el camino».
Por su parte, el secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha achacado el fallecimiento de la octogenaria al sistema que permitió la expulsión de su piso. «Ha muerto Maricarmen. Por la crueldad de un sistema que la echó de su casa y la dejó en la calle, enferma», ha escrito en su cuenta de X.
Álvarez ha aprovechado para hacer un llamamiento a salir a las calles «desde la rabia y el dolor» en homenaje a Maricarmen y por todas las «decenas de miles» de personas a las que «se les niega un hogar». Y agrega: «Ni casas sin gente ni gente sin casa». Desde Podemos, la eurodiputada y dirigente Irene Montero ha ido más allá al afirmar que «no es una muerte, es un asesinato». Y señala: «Qué maldita rabia. Gracias por luchar, Maricarmen».
El delegado de Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha reaccionado al deceso afirmando en X que es un «maldito y cruel final» que no puede dejar «impasible a nadie». Martín ha mandado todo su cariño a los familiares y amigos de Maricarmen, «y a tantos cuanto la quisieron».
«Su muerte no puede dejar impasible a nadie. Todos deberíamos reflexionar sobre cómo su historia ha hecho salir lo mejor y lo peor de nuestra sociedad. Por su memoria y por la de todas las personas vulnerables. Gracias Maricarmen, descansa en paz», concluye, al tiempo que el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha sido muy explícito, también en X: «Qué hijos de puta».
«Qué tristeza tan grande», ha escrito el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, junto a una imagen en blanco y negro de Maricarmen, mientras que Óscar López, ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, ha puesto «descanse en paz». A continuación, López ha añadido: «Para la historia quedan su valentía y dignidad. Ojalá su ejemplo ayude a este país a seguir avanzando».