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La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, defendiendo los decretos leyes de vivienda el 2 de octubreEugenia Morago/ PSOE

Su voto era decisivo

Mínguez dimitió antes de votar los decretos de vivienda en la Diputación Permanente y causar un roto mayor al PSOE

La hasta ahora portavoz del PSOE era miembro de este órgano, donde el bloque gubernamental tiene solo un voto más que el formado por el PP, Vox y Junts. Será sustituida por un suplente de su grupo

La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, dimitió este viernes de todos sus cargos en el PSOE y en el grupo parlamentario socialista y renunció a su acta de diputada antes de que la sangre llegara al río de la Diputación Permanente. Porque se da la circunstancia de que su voto iba a ser decisivo para que el Gobierno pueda convalidar el llamado 'decreto Maricarmen', que contempla la prohibición de desahuciar a colectivos vulnerables hasta el 31 de diciembre de 2030 y la prórroga de los contratos de alquiler en vigor hasta el final de 2028.

En la Diputación Permanente, que es el órgano de guardia fuera de los periodos ordinarios de sesiones y en caso de disolución de las Cortes, existe una mayoría distinta a la del Pleno. Entre otras cosas, porque cuando se compuso, al comienzo de la legislatura, los diputados de Podemos estaban integrados en el grupo de Sumar, no en el mixto. El caso es que el bloque gubernamental, incluyendo a Francina Armengol -que nunca es neutral-, cuenta con 35 diputados. Mientras que el PP, Vox y Junts suman 34, uno menos. De ahí que un único voto lo cambie todo, porque en caso de empate la norma no sale adelante.

Mínguez anunció que da «un paso atrás» porque lo considera «lo mejor para el proyecto colectivo». Ello en medio de la polémica por los negocios inmobiliarios de su pareja, el empresario Sergi Vélez, que a través de la sociedad Nest Capital Homes tiene al menos 30 pisos y apartamentos en alquiler y ha propiciado varios desahucios, según reveló el diario Artículo14. El Debate desveló el jueves, además, que la empresa lleva cinco años sin pagar el impuesto de sociedades.

Hasta este viernes, y desde noviembre de 2023, Mínguez era miembro de la Diputación Permanente que, dentro de unas semanas, ha de convalidar uno de los dos reales decretos leyes de vivienda. El otro, el inspirado por el Sindicato de Inquilinas, será derogado porque el PNV volverá a votar en contra (ya lo hizo en el Pleno del 2 de octubre). La imagen de Mínguez decantando la balanza habría sido demasiado demoledora para el PSOE, en vísperas de las elecciones. Tras su renuncia, en la futura votación será sustituida por un diputado suplente de su hasta ahora grupo parlamentario.

Cabe recordar que Pedro Sánchez llevó nuevamente al Consejo de Ministros el 'decreto Maricarmen' y el de la prórroga indefinida de los contratos cuatro días después de que el Pleno hubiese tumbado ambos. Y con ligeros cambios para que pudiesen ser nuevamente sometidos a votación en el órgano de guardia.

Inicialmente, el partido de Mínguez cerró aparentemente filas con ella y, de hecho, el PSC la propuso el miércoles como número uno por Lérida. Era diputada por esa circunscripción desde mayo de 2019. Este viernes todo cambió. El jueves, estando en Bruselas, el presidente fue preguntado por el caso de Mínguez. Contestó que «por supuesto» la respalda y que desconocía las «actividades profesionales» de su pareja, que es un gran tenedor y un «rentista», como los llama ahora la izquierda para criminalizarlos.

Un día después, Sánchez habló nuevamente desde la capital belga y afirmó: «Montse estaba rota y lo estaba pasando muy mal. La política algunas veces maltrata a buenas personas. El caso de Montse es uno de ellos. Y me ha pedido ella renunciar a entrar en listas. Yo lo lamento, yo le dije que no lo hiciera». Y criticó el «nivel de dureza, de agresividad y de odio».

Este viernes se celebró una Diputación Permanente en el Congreso, pero no para abordar los reales decretos leyes de vivienda, que se dejarán para una convocatoria posterior. Aún no hay fecha, aunque el plazo legal son 30 días hábiles desde su aprobación en el Consejo de Ministros, que se produjo por segunda vez el 6 de octubre. Así que el Gobierno puede apurar hasta noviembre, más cerca de las elecciones del día 29. Elegirá el momento que más le convenga. La huelga general por la vivienda, convocada por el Sindicato de Inquilinas y secundada por UGT y Comisiones Obreras (no así por CSIF o Fetico), será el 11 de noviembre.

En el Pleno del 2 de octubre, la encargada de defender la posición del grupo parlamentario socialista en el debate de convalidación de los reales decretos leyes de vivienda fue precisamente Montse Mínguez, que se mostró muy crítica con el voto en contra del PP: «Caretas fuera. Es normal que a ustedes no les guste, pero díganlo, porque aquí de lo que se trata es de fondos buitre o de familias; de la especulación o de apoyar a la mayoría social; de vivir en tiendas de campaña o de vivir en un hogar. Díganlo». Y les preguntó: «La pregunta que nos tenemos que hacer aquí hoy es si de verdad no les ha removido nada. ¿Nada? ¿De verdad tienen la sangre tan de hielo que no les ha removido el caso de Maricarmen, que no les ha removido el caso de Olga y que no les ha hecho felices que se pudiera frenar el desahucio de Maca y de otras familias estos días? ¿De verdad que no les ha removido nada?».

Oficialmente, Sánchez y los socialistas se declaran muy satisfechos porque la precampaña está pivotando sobre el Estado del bienestar. No obstante, el asunto Mínguez se había convertido en un misil en la línea de flotación del PSOE, que quiere convertir estas elecciones en un plebiscito sobre la vivienda. Según el ministro Óscar Puente, se trata de votar «con V de vivienda o con B de Buitre».