Alberto Núñez Feijóo durante la entrevista con El Debate
Entrevista a Alberto Núñez Feijóo
«Aprobaré un paquete de normas de regeneración el primer mes. Mi Gobierno no va a ocupar las instituciones del Estado»
Feijóo pide a los españoles un grupo parlamentario fuerte en el Congreso para el «listado de tareas ingente» que tendría su Gobierno. Pero es realista: «¿Eso hay que completarlo con una coalición con Vox? Sí, probablemente».
Alberto Núñez Feijóo recibe a El Debate en su despacho transcurridos los primeros diez días de precampaña. En la entrevista habla de regeneración, vivienda, inmigración, Marruecos y de «una urgencia»: «Producir un cambio político en España».
-Ha prometido reiteradamente que hará una auditoría del sanchismo si llega a la Moncloa. ¿Qué espera o qué teme encontrar?
-Yo tengo claro lo que hay que hacer y por qué orden. Lo primero, el primer mes, es aprobar un paquete de normas de regeneración democrática, de regeneración institucional, para que desde los primeros consejos de ministros se vea muy claro que el Gobierno no va a ocupar las instituciones del Estado. Lo segundo es defender nuestras fronteras. Y lo tercero es hacer una auditoría de gasto, del estado de las cuentas públicas y, en base a eso, tomaremos las decisiones en política fiscal.
Después me ocuparé de los problemas de la gente, que son básicamente la vivienda y la inmigración. En quinto lugar está recuperar el nivel educativo, con una ley que prime el estudio, el aprobado, materias comunes y contenidos comunes en la Selectividad. Y también recuperar el sistema de una huelga durísima, la de la Sanidad, que ha supuesto más de dos millones de incremento en la lista de espera.
-Tras el último barómetro del CIS, su partido adelantó que la de José Félix Tezanos será una de las primeras destituciones. ¿Cuáles serán las otras?
-Las elecciones se van a decidir el 29 de noviembre. No antes ni después. A partir de ese día es cuando tenemos que presentar nuestras prioridades de nombramiento. Yo creo que el señor Tezanos dimitirá de forma inmediata, no esperará a que le cesen. Lo hemos denunciado a los tribunales. Estamos convencidos de que ha habido una prevaricación continuada. Desde el PSOE, hay personas que han ocupado las instituciones del Estado, y eso conllevará los nombramientos y los ceses que correspondan.
-¿Qué tiene que cambiar en la relación de España con Marruecos?
-Con Marruecos tenemos que ser sinceros y hablar entre dos países condenados a entenderse y con una política exterior adulta, de buena vecindad, lealtad y firmeza, sin duda, y defender palmo a palmo la soberanía de nuestro país. Es lo mismo que haría Marruecos. Estoy convencido de que una buena política, una buena diplomacia, prudente, sin ataduras, sin ningún tipo de limitaciones para actuar con Marruecos es lo correcto. Yo no voy a agachar la cabeza por defender a mi país.
-¿Hay margen para revertir la decisión unilateral que tomó Sánchez en abril de 2022 al reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara?
-Me voy a enterar con exactitud de cuál es la decisión que tomó. La política exterior de España no es de un solo hombre. El tema del Sáhara es un asunto trascendente para nuestro país y, por tanto, le corresponderá al Congreso saber qué obligaciones ha asumido Sánchez y qué es lo que el Gobierno entrante, en su caso, considera mejor, dada la situación en la que se encuentra.
-¿Qué se dijeron usted y la embajadora de Marruecos en España en la recepción del 12 de Octubre?
-Hay buena relación, hay simpatía personal. La embajadora me hizo la cara de circunstancias, y yo simplemente le dije: «He cumplido con mi deber y lo voy a seguir haciendo». Desde la cordialidad y el respeto. Pero si el presidente no cumple con su deber, el líder de la oposición tiene que cumplirlo doblemente, que es lo que yo he hecho.
No habrá indultos a políticos condenados por malversación. Puedo consentir un error, pero meter la mano en la caja, no
-Terminamos una legislatura atravesada por la corrupción. ¿Usted es partidario de endurecer la legislación en esa materia? Y, sobre todo: ¿Cuál es su listón?
-Pediré un informe a la Abogacía del Estado para encajar que no se pueda indultar a un político condenado por malversación de fondos públicos. Yo me comprometo a no indultar a un político con una condena por ello. Adicionalmente, recuperaremos figuras del Código Penal como la sedición. La corrupción no solamente tendrá una responsabilidad judicial, también política.
Llevo mucho tiempo en política. Yo nunca he nombrado a una persona que se haya sentado en un banquillo. Y pretendo finalizar mi vida política con ese resultado. La corrupción me pone muy nervioso. La gente que me conoce sabe que puedo consentir un error, pero meter la mano en la caja, no.
El líder del PP, durante la entrevista con El Debate en su despacho
-En esta legislatura el PP ha dado la batalla contra la ley de amnistía en las calles, en las Cortes, en el TC, en la Comisión de Venecia, en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea… y nada de eso ha sido suficiente. ¿Ha merecido la pena?
Sí. Ha merecido la pena porque hay un principio base con el Estado de Derecho que diferencia una democracia de un régimen que no lo es, que es el principio de igualdad ante la ley. Si a cualquier ciudadano le pueden meter en la cárcel por un fraude fiscal, que seas político no te da un derecho y un privilegio. Ahora bien, también le digo una cosa. Este asunto no se puede olvidar, pero Cataluña necesita pasar página de esto.
-¿Eso significa recomponer ciertos puentes con Junts, que hasta donde yo sé ya lo están haciendo?, ¿cuál será su relación con ellos la próxima legislatura?
-Yo lo he dicho. Mi cordón sanitario es Bildu. A partir de ahí, con los nacionalistas me moveré en las conversaciones dentro de la Constitución y de la ley. Fuera de la ley no voy a negociar. Hemos coincidido con Junts en muchas votaciones, o mejor dicho, Junts ha coincidido con nosotros. Me da igual el orden de los factores. Junts ha apoyado muchos proyectos de ley del PP en el Senado, y en el Congreso nosotros hemos apoyado propuestas de Junts y ellos muchas nuestras.
-¿Lo veremos recibiendo a Puigdemont en La Moncloa?
-No. Ni creo que Puigdemont me lo pidiera ni yo podría hacerlo.
No me parece verosímil que el independentismo organice un referéndum ilegal bajo mi mandato
-¿Teme que, en el futuro, el independentismo le organice un referéndum ilegal como a Mariano Rajoy?
-Yo no puedo ser responsable de aquello que no dependa de mí. Lo que sí le digo es que las leyes en mi país serán lo suficientemente claras como para responder a actos ilegales. La sociedad catalana no entendería que haya otra vez políticos catalanes que vuelvan al pasado y a los momentos más oscuros de la autonomía catalana, con lo que ha conllevado de impacto económico, huida de empresas, falta de seguridad jurídica y paralización del liderazgo de Cataluña en España. No me parece verosímil esa posibilidad.
Alberto Núñez Feijóo, durante la entrevista con El Debate en su despacho: «La gente quiere un cambio»
-¿A qué tipo de acuerdo tácito ha llegado con Vox? Porque es evidente que hay una relación distinta ahora, mejor.
-La gente quiere un cambio. La gente no se imagina hasta el año 2032 viviendo en esta pesadilla y lo que nos pide es que cambiemos esto. Vox es la tercera fuerza política de nuestro país, un partido que dice no estar de acuerdo con algunos asuntos de la Constitución, pero que cumple la Constitución. Hemos hecho un marco dentro de mi partido para ordenar los posibles acuerdos con Vox. Ese marco se ha cumplido y se ha llevado a término en cuatro comunidades.
Por delante de mi partido o de mí mismo está mi país. Y en este momento hay una urgencia, que es producir un cambio político en España. Pero también le añado, yo no quiero engañar a la gente. Dado el listado de tareas ingente que tiene que hacer el Gobierno, que son la reconstrucción institucional, ética y moral, económica, de infraestructuras, de servicios públicos… necesitamos un presidente de Gobierno que tenga un grupo parlamentario propio muy fuerte.
-Pero eso no es incompatible con un Gobierno de coalición.
-No es incompatible, pero no es lo mismo hacer los cambios rápido y bien, que esos cambios conlleven tiempo, reflexión, ponderación, posposición y llegar tarde. Después de la Transición, probablemente el momento más sensible que está pasando la democracia española es este, y necesitamos un presidente que tenga, si es posible, una mayoría absoluta en el Senado y un grupo parlamentario muy sólido en el Congreso. ¿Eso hay que completarlo con una coalición con Vox? Sí, probablemente.
¿Ministros de Vox? A mí Vox no me ha hablado nunca de sillones
-¿Con ministros de Vox, igual que hay consejeros de Vox en cuatro comunidades?
-A mí Vox no me ha hablado nunca de sillones. Por tanto, no le puedo decir.
-Dentro de unas semanas la Diputación Permanente convalidará el ‘decreto Maricarmen’. ¿Qué va a hacer con él si llega al Gobierno, lo derogará?
-Yo no creo que la vivienda deba ser una jungla, ni tampoco creo en una política especulativa por un planteamiento ideológico. Solamente vamos a solucionar el problema de la vivienda incrementando el número de viviendas. No se va a solucionar ni haciendo decretos, ni haciendo trampas, ni con ocho años de una falta absoluta de rigor en la política de vivienda.
Un millón de viviendas, 500.000 puestos de trabajo. Licencias, modificación de la Ley del Suelo, en el plazo de 90 días empiezan las obras. Un paquete tributario fiscal específico para los jóvenes de menos de 40 años. 60% menos de IVA para la compra de la primera vivienda, 60% menos de impuesto de transmisiones. A esos mismos, hasta el 100% de aval público para su hipoteca. A los inquilinos, en función de la renta, desgravación de la renta de alquiler en el IRPF. Y al propietario, darle seguridad en el inmueble que le pertenece y que lo ha pagado previamente: una ley antiokupación y una ley que le dé seguridad para poder poner el piso en alquiler.
Alberto Núñez Feijóo derogará la Ley de Memora Democrática «porque no es ni de memoria ni democrática»
-¿Lo derogará entonces?
¿Nosotros vamos a mantener una política para los desahucios de personas vulnerables? Claro que sí. Y el sistema será uno pactado entre el Gobierno, las comunidades autónomas y los ayuntamientos. Las políticas sociales tienen que responder a los problemas sociales. No hay derecho de que el Estado utilice a un ciudadano para solventar la ausencia de su política social.
Ha habido 300.000 maricármenes durante los ocho años del señor Sánchez, que ha desahuciado a la gente de los edificios patrimonio del Estado y ha vendido patrimonio público a fondos buitre en los últimos meses. La vivienda ha sido una ola a la que se quiso subir y una vez más hemos descubierto que era una trampa.
-¿Va a reformar la Ley de Extranjería para endurecerla?
-Por supuesto. En agosto ya propusimos que se modificase. Y vamos a asumir el Marco Europeo de Respuesta de Emergencia de la UE, que supone el retorno inmediato de todos los ciudadanos, mayores y menores -legislación europea- y suspensión del derecho de asilo cuando se instrumentaliza la inmigración con fines de invasión de un país. La inmigración tiene que ser humanitaria y ordenada. En España se entra cuando España está de acuerdo en que entren, y entran para trabajar. Tienen que venir a aportar, cumplir las leyes y, si no, serán expulsados.
-En su plan de inmigración habla de recuperar el carácter excepcional del arraigo. ¿Se ha convertido en un coladero?
-A los dos años tienes el permiso de residencia. El arraigo depende de la comunidad, del ayuntamiento. Tiene que haber unos requisitos estándar para que no haya 8.000 criterios, tantos como ayuntamientos. Para adquirir una vivienda de promoción pública, una ayuda social… Conviene tener una previsibilidad en cuanto al acceso a las ayudas públicas.
-¿Reitera su compromiso de derogar la Ley de Memoria Democrática?
Sí, porque no es ni de memoria ni democrática. Una ley donde Bildu nos dice qué es lo democrático y lo que no, cuándo empezó la democracia en nuestro país y cuándo no…
-No le ha gustado tener a Pedro Sánchez como presidente, pero, ¿le gustaría tenerlo como líder de la oposición?
-Lo que me gustaría es que sea el expresidente, porque creo que no se merece presidir un país al que ha dividido, troceado, tensionado y crispado. Pero en los problemas del PSOE no me voy a meter. Lo que sí digo es que el PSOE ha sido expropiado por Sánchez. Si alguna vez le ocurre al PP, yo seré el primero en denunciarlo. Sánchez es el político más conflictivo que ha habido en la democracia en nuestro país.