Imagen del presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas
Vivas cifra en 15.000 los inmigrantes que quedan en Ceuta y denuncia que no ha habido «ninguna» devolución administrativa
El presidente ceutí sostiene que el consumo de agua revela un aumento de población de entre 15.000 y 17.000 personas y critica que la ciudad siga sin recuperar la normalidad
El desalojo de las playas del Trampolín y del Guano ha permitido retirar los principales asentamientos de inmigrantes que se habían formado en Ceuta tras la invasión, pero el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, considera que la crisis está lejos de resolverse. El dirigente del PP ha cifrado este lunes en unas 15.000 las personas que permanecen en el territorio y ha reprochado al Gobierno de Pedro Sánchez que, tres meses después de aquellos acontecimientos, no se haya producido «ninguna devolución mediante resolución administrativa» al amparo de la Ley de Extranjería.
Vivas ha ofrecido esta estimación durante una comparecencia en el Palacio Autonómico, en la que ha lamentado que Ceuta siga «sin volver a la normalidad». Aunque ha reconocido que no existe un recuento exacto de las personas que permanecen en la ciudad, ha defendido que los datos de consumo de agua permiten aproximarse a la dimensión del problema: en septiembre se registró un incremento del 20 % respecto al mismo mes del año anterior, una variación que, según sus cálculos, apuntaría a un aumento de población de entre 15.000 y 17.000 personas.
«Es muy grave que, tres meses después de la invasión, no sepamos todavía el número de personas que quedan en Ceuta», ha señalado el presidente, que ha reclamado a la Delegación del Gobierno información precisa tanto sobre la cifra de inmigrantes que continúan en la ciudad como sobre su identidad.
El presidente ha centrado buena parte de sus críticas en la gestión de los retornos, donde, aunque ha reconocido que se han producido salidas, sostiene que estas han sido voluntarias o consecuencia de actuaciones relacionadas con la comisión de delitos, y denuncia que no se han ejecutado devoluciones administrativas en el sentido que reclama. A su juicio, la estrategia del Ejecutivo parece consistir en esperar a que la situación «caiga por su propio peso».
Por su parte, el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró el viernes que alrededor de 12.000 personas habían abandonado Ceuta, fundamentalmente mediante retornos voluntarios, además de más de 500 expulsiones por resoluciones judiciales o administrativas.
El dirigente ceutí también ha alertado de un aumento de las incidencias de seguridad y de la actividad sanitaria. Según los datos del 112 que ha citado, las llamadas relacionadas con agresiones, allanamientos de morada, alteraciones del orden y reyertas crecieron un 184 % en los últimos 30 días respecto al mismo periodo del año anterior. También ha señalado un incremento del 503 % en las incidencias registradas en el puerto y del 60 % en la delincuencia, según cifras que ha atribuido al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
En materia sanitaria, Vivas ha asegurado que las atenciones en urgencias han aumentado un 400 %. Asimismo, ha cifrado las pérdidas económicas acumuladas entre el 4 % y el 5 % del PIB de la ciudad y ha denunciado un incremento del 669 % de las obras ilegales.
«Cada día que pasa se debilita la capacidad de resistir», ha advertido. También ha reclamado que las obras previstas para reforzar los espigones fronterizos del Tarajal y Benzú comiencen cuanto antes, preferiblemente durante este mes de octubre, y ha defendido que las actuaciones deben garantizar una protección eficaz de la frontera.