Julito Martínez Martínez llega, acompañado por su abogada, a la Audiencia Nacional
El Debate accede a la transcripción ñintegra
El testaferro de Zapatero gestionó permisos aeroportuarios, precios de crudo y licencias mineras de «oro azul» y níquel con Delcy
Julito Martínez señaló, durante su declaración ante el juez José Luis Calama, en la Audiencia Nacional, los vínculos del ex presidente socialista con los negocios de los hermanos Amaro y su ascendencia con el régimen chavista de Venezuela
El considerado testaferro de José Luis Rodríguez Zapatero, el empresario alicantino Julito Martínez Martínez, desveló en su declaración ante el juez instructor del 'caso Plus Ultra', el magistrado José Luis Calama, los vínculos del ex presidente del Gobierno con Venezuela. Una de las líneas de investigación abiertas en la Audiencia Nacional sobre el origen de los fondos, presuntamente irregulares, que conforman el inexplicado patrimonio de la familia Zapatero-Espinosa, tras la salida de La Moncloa.
Así las cosas, en la transcripción íntegra de la comparecencia de Julito, a la que ha tenido acceso El Debate, se recogen las gestiones que éste hizo para el régimen chavista, bajo el paraguas de su socio y amigo, y que se extendieron sobre permisos aeroportuarios, precios del crudo que salía de PDVSA (la petrolera estatal venezolana) y varias licencias mineras que se concedieron para la explotación de «tierras raras», bajo un régimen «mixto» que recibía el nombre de «oro azul», aunque nada tenía que ver con el metal precioso.
Unos yacimientos de propiedad pública pero cuya adjudicación recayó sobre los hermanos Amaro -quienes habrían pagado hasta un millón de euros a Zapatero, por supuestas labores de asesoramiento en consultoría- que tenían, con el régimen de Nicolás Maduro, y la vicepresidenta Delcy Rodríguez, un acuerdo de participación privada en la misma.
De acuerdo con la versión prestada por Martínez ante el juez, los Amaro disponían de un equipo directivo en Venezuela al que se acompañaba en todos los trámites administrativos con las autoridades locales, gracias a los contactos del veterano socialista español en el país caribeño.
«Obviamente, el presidente Zapatero tenía esa gran influencia y cuando ibas a reunirte con quien fuera, digamos que todo el mundo sabía» que el que te enviaba era él, explicó Martínez al juez Calama.
El asesoramiento legal sobre los términos de los negocios de los Amaro los prestaban varios despachos de abogados que, «para conocer la legislación venezolana » tenían que estar radicados allí o, por lo memos, contar con alguna filial in situ. Sin embargo, en paralelo y, «por su parte», Zapatero le encargaba el acompañamiento a los ejecutivos de los bufetes en sus viajes, mientras era el ex presidente, de manera directa, el que se encargaba del «asesoramiento personalizado» de las operaciones, en todo momento.