El director del Centro José Guerrero, Francisco Baena, junto a más de un centenar de obras del artista
Granada
Granada incorpora 150 obras de uno de los maestros del expresionismo abstracto del siglo pasado
Una muestra en el Centro de Arte Contemporáneo José Guerrero ofrece un viaje a través de las diferentes etapas creativas del pintor, desde sus primeros años hasta sus últimos trabajos
el pintor y grabador José Guerrero fue, para muchos, el expresionista de la veracidad. Este artista nació en Granada en 1914 y a sus 36 años de edad, se trasladaría a vivir a Nueva York. Fue allí donde comenzó a crear pintura abstracta y a desarrollar su propio estilo, que mezclaba influencias del expresionismo con elementos de la tradición española y andaluza.
El Centro de Arte Contemporáneo José Guerrero, situado en la céntrica calle Oficios de la ciudad de la Alhambra, alberga la colección más importante de obras del pintor. Esta semana, la Diputación provincial ha anunciado que la pinacoteca incorporará más de 150 nuevas obras del artista, gracias a la renovación del acuerdo con los herederos del artista.
La diputada provincial de Cultura y Educación, Pilar Caracuel, ha señalado que «esta ampliación de la colección y la muestra que la acompaña son un homenaje a José Guerrero y a la capacidad de Granada para custodiar y proyectar un legado artístico de dimensión internacional».
Un viaje a través de sus distintas etapas
Esta ampliación ha sido anunciada durante la apertura de la nueva exposición titulada 'José Guerrero: Expansión. Nuevas obras en la colección del Centro'. Esta muestra ofrece un viaje a través de las diferentes etapas creativas del pintor, desde sus primeros años en la figuración renovada hasta su inmersión en el expresionismo abstracto y sus últimas obras.
Entre las piezas más destacadas se encuentran acuarelas de su etapa inicial, que se suman a las telas ya presentes en la colección, así como una serie de dibujos realizados durante su estancia en Bruselas, Amberes y Londres, en los que se aprecia su evolución hacia una mayor abstracción formal.
Del período que José Guerrero pasó en Nueva York, la colección se enriquecerá con 26 grabados y monotipos que documentan su transición al lenguaje biomórfico y el desarrollo de sus frescos portátiles, que representan un diálogo innovador entre la pintura y la arquitectura y fueron presentados por primera vez en Chicago en 1954.
En esta exposición también resalta la serie de 39 dibujos inspirados en Andalucía, que el pintor realizó durante un viaje por esta comunidad con su esposa Roxane Pollock. Entre ellos, se encuentra el esquema compositivo que daría lugar al icónico óleo 'La brecha de Víznar'.
Óleo 'La brecha de Víznar'.
El recorrido por la muestra continúa con las 'Fosforescencias', que se complementan con collages y maquetas de obras marcadas por una estructura arquitectónica minimalista, que influyeron profundamente en la nueva generación de pintores de los años setenta y ochenta. Esta exposición culmina con los dibujos que José Guerrero realizó a principios de los 90, en el hospital, durante el último año de su vida.