Con su digitalización, la biblioteca tiene prevista la realización de una serie de reproducciones facsímiles impresas
Granada
La Universidad de Granada 'revive' su bula fundacional de hace 494 años
El documento expedido por el papa Clemente VII ha sido evaluado, restaurado y digitalizado en alta calidad para su conservación y difusión
La Universidad de Granada es una de las más antiguas del mundo. Esta institución fue fundada formalmente el 14 de julio de 1531, gracias a la bula expedida por la cancillería del papa Clemente VII, en tiempos del rey Carlos I.
Su denominación hace referencia al sello de plomo que se adjuntaba a ciertos documentos importantes para autenticarlos. En el anverso aparecía una cruz con las efigies de San Pedro y San Pablo, y en el reverso el nombre del papa reinante y el año de su pontificado.
Este documento concedió a los profesores, graduados y estudiantes de la institución granadina en ese momento, los mismos privilegios y exenciones que gozaban las universidades de Bolonia, París, Salamanca y Alcalá. Ahora, 494 años después de su creación, esta bula ha sido sometida a un proceso de evaluación, conservación y digitalización en muy alta resolución, impulsado por la Biblioteca Universitaria y el Área de Patrimonio de la UGR.
Los investigadores han identificado el origen animal del pergamino empleado
Los investigadores que se han encargado de este proceso han llevado a cabo examen organoléptico, es decir, un tipo de evaluación que utiliza todos los sentidos humanos: vista, olfato, gusto, tacto y oído. Este trabajo ha permitido determinar su materialidad, proceso de elaboración y su estado de conservación, ofreciendo un diagnóstico totalmente favorable.
La bula no va firmada por el Papa
La letra de la Bula de erección de la Universidad de Granada corresponde al estilo denominado littera sancti Petri, letra de san Pedro o minúscula bulática. Sobre su materialidad, se ha identificado el origen animal del pergamino empleado como soporte, el empleo de piel de cabra, así como la tinta negra utilizada en el cuerpo del texto.
Su estado de conservación es bueno, a pesar del deterioro del sistema original de plegado, determinado por las marcas de dobleces y la suciedad de polución, ya que estuvo más expuesto cuando el documento se encontraba cerrado. El sello de plomo conserva el cordón y no presenta signos evidentes de deterioro. Además, la bula no va firmada de forma autógrafa por el papa y las suscripciones que aparecen son las de los oficiales de la cancillería.
Tareas de conservación previas
Antes de su digitalización, se han realizado tareas de conservación puntuales consistentes en una limpieza superficial y en suavizar los pliegues del soporte, sin eliminarlos, mediante humectación controlada y secado por tensión. A continuación, el documento se ha fotografiado exhaustivamente para la obtención de un archivo digital, que permitirá estudiarlo en profundidad sin poner en riesgo el original.
Gracias a la digitalización, los investigadores y el público podrán acceder a un facsímil virtual de la bula, con las mismas características formales en cuanto a medida y color. Además, la Biblioteca Universitaria de la UGR prevé la edición limitada de reproducciones facsímiles impresas dentro de las actividades programadas en el marco del proyecto Horizonte V Centenario.