Plaza de un pueblo de la Alpujarra de GranadaGSR

Granada

Una ventana al pasado: la exposición única que revela cómo era la vida en la Alpujarra en 1752

La muestra expone con detalle quiénes vivían en el pueblo, cómo eran sus casas, qué tierras cultivaban, qué oficios ejercían y cuánto valían sus bienes

la Alpujarra es una comarca ubicada en las provincias de Granada y Almería, que nace en las cumbres de Sierra Nevada y se extiende hasta el Mediterráneo. El escritor e hispanista inglés Gerald Brenan recorrió toda estos pueblos, a pie o en burro, y describió la vida cotidiana de sus habitantes, con un relato lleno de poesía y belleza.

Este verano, la localidad alpujarreña de Soportújar ha querido rendir un homenaje a sus vecinos con la exposición «El Catastro de Ensenada. Magna averiguación fiscal para alivio de los vasallos y mejor conocimiento de los reinos». La muestra recorre más de dos siglos de historia y documenta con nombres, mapas y registros la vida cotidiana de Soportújar en 1752. Todo ello, a través de una de las operaciones catastrales más importantes de la historia moderna de España: el Catastro de Ensenada.

Esta exposición única expone con detalle quiénes vivían en el pueblo, cómo eran sus casas, qué tierras cultivaban, qué oficios ejercían y cuánto valían sus bienes. Los visitantes podrán ver los croquis originales, las respuestas manuscritas al interrogatorio fiscal, los registros de casas, tierras y ganados, así como los nombres de sus propietarios.

También, descubrirán casos llamativos, como las viviendas con lagares y bodegas o los hogares encabezados por mujeres. Todo ello acompañado de más de 30 paneles temáticos, documentos históricos, mapas e infografías, conservados en el Archivo Histórico Provincial de Granada, el Archivo Histórico Nacional y en el Archivo General de Simancas, que han sido minuciosamente estudiados por los investigadores Raúl Ruiz, Elisa Moral y los propios comisarios.

Además, la muestra plantea preguntas abiertas para la reflexión histórica y social, invitando a pensar el papel del patrimonio documental, el lugar de la mujer en la estructura familiar de la época, y las conexiones entre fiscalidad, territorio y poder.

Economía rural de Soportújar

Uno de los aspectos más relevantes de esta exposición son el conjunto de artefactos productivos que completaban la economía rural de Soportújar en el siglo XVIII. El Catastro de Ensenada registró con meticulosidad los espacios donde los vecinos transformaban sus productos y generaban valor añadido a partir del trabajo manual o artesanal. Todo ello para entender la lógica económica de una comunidad que combinaba el autoconsumo, la producción artesanal y una fiscalidad precisa.

Esta localidad alpujarreña contaba con dos lagares, en los que se prensaban las uvas y las aceitunas; dos molinos harineros, de uso vecinal, fundamentales para convertir el grano en harina y asegurar el pan diario de decenas de hogares; dos hornos y un modesto, pero significativo, batán, donde se trataban y enfurtían los tejidos de lana, dando continuidad a una actividad textil de pequeña escala.