El presidente de la Junta, Juanma Moreno, junto a los consejeros Antonio Sanz y Carolina España (archivo)

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, junto a los consejeros Antonio Sanz y Carolina España (archivo)Rocío Ruz | Europa Press

Andalucía

Moreno se apoya en su núcleo duro para superar la crisis de los cribados antes de las elecciones

El presidente andaluz encomienda a su hombre de confianza las competencias en Sanidad para lo que resta de legislatura

La sanidad es, con diferencia, la parcela que más quebraderos de cabeza ha dado a Juanma Moreno como presidente de la Junta de Andalucía. Él mismo lo ha reconocido en más de una ocasión, aunque con motivo de las listas de espera, que se reducen pero no lo suficiente. No obstante, y gracias a la mayoría absoluta de su partido en el Parlamento, la legislatura había sido tranquila para Moreno… hasta ahora.

En septiembre se iniciaba el curso electoral y se entraba en precampaña. Moreno no esperaba entonces nada que perturbara su camino a las urnas, pese a las amenazas de las 'mareas blancas', instrumentalizadas por la izquierda, de embarrarlo con sus acusaciones de privatización de la sanidad. Pero todo cambió a principios de este mes de octubre, cuando estalló la crisis del cribado del cáncer de mama.

Lo que al principio parecía tratarse –al más puro estilo Fernando Simón– de «uno o dos casos» se tornaba en un escándalo que ha obligado a Juanma Moreno a llevar a cabo una remodelación de su Gobierno que empezó la semana pasada con la destitución de Rocío Hernández al frente de la Consejería de Salud, acompañada de un plan de choque para reforzar el programa de detección precoz y resolver todas las incidencias antes del 30 de noviembre.

La crisis del cribado del cáncer de mama, que el Gobierno andaluz ha limitado a «errores de comunicación» en el caso de pacientes con mamografías no concluyentes, amenaza con minar las previsiones electorales de Moreno a pocos meses de la cita con las urnas, que será antes del próximo mes de junio. Aun así, el presidente de la Junta espera salvar la mayoría absoluta que las encuestas le siguen dando a pesar del descontento social que han generado esos fallos.

Juanma Moreno ha encomendado la tarea de salir de la crisis de los cribados y gestionar la sanidad andaluza a su hombre de confianza y número dos, Antonio Sanz, quien asumía provisionalmente las competencias de Salud tras el cese de Rocío Hernández y se las ha terminado quedando después de que el presidente no encontrara a nadie que aceptara la cartera más inestable de su Gobierno. Ahora es consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias.

Sanz será el cuarto consejero de Salud/Sanidad del Gobierno de Moreno en sus seis años de mandato, tras Jesús Aguirre, actual presidente del Parlamento; Catalina García, ahora consejera de Medio Ambiente, y Rocío Hernández. «Su experiencia de gestión, capacidad de trabajo y diálogo serán fundamentales para lo que resta de legislatura», explicaba este miércoles Moreno en un mensaje publicado en redes sociales para anunciar el nombramiento.

Consejero 'apagafuegos'

El nuevo consejero de Sanidad, que se estrenaba este miércoles en el cargo con la puesta en marcha de dos planes de cribados contra los cánceres de colon y cuello uterino, ya está acostumbrado a afrontar crisis. De hecho, es también responsable de las emergencias en Andalucía y llevó la voz cantante del Gobierno andaluz durante los graves incendios que se produjeron este pasado verano en Cádiz. Ahora debe apagar el fuego que hay en la sanidad andaluza.

La sobrecarga de trabajo que le espera a Sanz ha hecho que otra persona del núcleo duro del presidente andaluz, Carolina España, reciba de su parte las competencias en Diálogo Social y Simplificación Administrativa, que tenía asignadas hasta ahora la Consejería de la Presidencia. La portavoz del Gobierno andaluz será de aquí en adelante la principal interlocutora con la patronal y los sindicatos como consejera de Economía, Hacienda, Fondos Europeos y Diálogo Social.

Por otro lado, el consejero de Industria, Energía y Minas, Jorge Paradela, pasa a ser el responsable en el ámbito de la digitalización e incorpora a su departamento la Agencia Digital de Andalucía (ADA), para descargar de trabajo a Antonio Sanz, que recibe una empresa –el SAS– con más presupuesto incluso que toda la Junta de Galicia, como se encarga de recordar recurrentemente Juanma Moreno.

A última hora de la tarde de este miércoles, Sanz y España tomaban posesión de sus nuevas funciones. Moreno, que presidió el acto, pedía al flamante titular de Sanidad «toneladas de diálogo» al frente de dicho departamento, que «escala a primera consejería» de su Gobierno, y le encargaba públicamente la convocatoria de una comisión de expertos para «mejorar la sanidad pública». Por otro lado, destacó las «actitudes negociadoras» de la nueva consejera de Diálogo Social.

El presidente andaluz se apoya así en su núcleo duro, tanto en Antonio Sanz como en Carolina España, para superar la crisis de los cribados lo antes posible, primero por las mujeres afectadas y luego porque las elecciones están a la vuelta de la esquina y no le gustaría perder la tranquilidad de la mayoría absoluta.

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