Cibercomandancia
La Guardia Civil destapa cinco estafas a empresas, entre ellas una de Córdoba, con correos que suplantaban a proveedores
Los agentes bloquearon 59.000 euros tras detectar un fraude en el que se modificaban cuentas bancarias para desviar pagos
La Guardia Civil ha esclarecido cinco delitos de estafa a empresas, una de ellas en Córdoba, mediante el envío de correos electrónicos que suplantaban a proveedores para desviar pagos, una técnica conocida como Business Email Compromise (BEC).
La investigación se inició tras una denuncia presentada por vía telemática a través de la sede electrónica del Instituto Armado. A partir de ese primer caso, los agentes detectaron otros cuatro fraudes similares en Granada, Málaga, Barcelona y Sevilla, todos ellos realizados con el mismo procedimiento.
El engaño consistía en que los ciberdelincuentes imitaban el correo habitual de un proveedor y comunicaban a la empresa víctima un supuesto cambio del número de cuenta bancaria (IBAN) para abonar facturas pendientes. Para reforzar la apariencia de autenticidad, adjuntaban certificados de titularidad falsificados que simulaban proceder de entidades bancarias.
Tras analizar los movimientos bancarios y la documentación, la Guardia Civil logró bloquear cautelarmente 59.000 euros y localizar al presunto responsable, un hombre residente en Asturias que se encuentra en paradero desconocido. Las diligencias han sido remitidas a la autoridad judicial de Pravia.
La Guardia Civil recomienda a las empresas verificar siempre por una segunda vía cualquier cambio de cuenta bancaria, desconfiar de mensajes que generen urgencia y establecer protocolos internos antes de autorizar pagos, además de reforzar la formación en ciberseguridad del personal.
Qué es el fraude BEC
No se trata de un ataque informático complejo, sino de un engaño basado en la confianza y en las rutinas de trabajo. El estafador imita correos reales —a veces con direcciones casi idénticas— y aprovecha operaciones habituales, como el pago de facturas, para introducir un cambio fraudulento de IBAN o solicitar una transferencia urgente.
El método resulta eficaz porque los mensajes parecen legítimos y suelen incorporar urgencia o confidencialidad, lo que reduce las comprobaciones. Por ello, la principal defensa pasa por verificar siempre por una segunda vía cualquier cambio de datos bancarios antes de autorizar pagos.