Imagen de archivo del interior de la Pérgola
La mala suerte se vuelve a cebar con la Pérgola: nuevos daños incrementan el presupuesto de reforma
El Ayuntamiento de Córdoba aprueba que se modifique el proyecto inicial
Nuevo retraso para la finalización de las obras de reforma de la Pérgola, situada en los jardines del Duque de Rivas. Aunque los trabajos han comenzado a tiempo por parte de la empresa constructora, la aparición en el inmueble de más desperfectos de los contemplados en un principio obliga a hacer un modificado en el proyecto con la finalidad de actuar en los daños sobrevenidos.
La Junta de Gobierno Local ha dado este lunes la autorización para la modificación del proyecto, ya que se altera el que salió a licitación. Este nuevo documento fijará la situación real del edificio y cuantificará el sobrecoste de la actuación.
La intención del Consistorio en convertir la Pérgola en la nueva sede de la Delegación de Turismo, así como dotarla de espacios en los que realizar actividades abiertas al público. Para ello se redactó el proyecto que en noviembre del pasado año fue adjudicado por 397.157 euros a la empresa Ingedeca Proyectos, Obras y Servicios SL con un plazo de ejecución de tres meses.
El contrato se firma el 23 de diciembre y el plan de seguridad se aprueba en febrero. En el siguiente trámite, en la firma del acta de replanteo, está el origen del proyecto modificado, ya que este documento no se rubrica hasta el 20 de marzo, recién acabado el tren de borrascas que dejó su huella en la Pérgola.
Los daños de las borrascas
Días después, el 7 de abril, se recibe en el Ayuntamiento la solicitud del modificado del proyecto. Según señala la empresa adjudicataria en su escrito, «durante la inspección realizada se detecta la existencia de daños sobrevenidos en determinados elementos del edificio», como es el caso de cristales rotos en ventanales exteriores, deterioro puntual de elementos de cubierta, así como filtraciones de agua que han provocado humedades en algunos paramentos interiores, afectando también a revestimientos de madera, junto con el deterioro y oxidación de elementos de cerrajería exterior.
El texto añade que estos daños «se han producido con posterioridad a la redacción y aprobación del proyecto y agravados sustancialmente por los episodios del tren de borrascas registrados al comienzo del año, así como algunos actos incívicos», razón por la que «las actuaciones necesarias para reparar estos daños no se encuentran contempladas en el proyecto aprobado, si bien resultan necesarias para garantizar la correcta ejecución de la obra y la adecuada conservación del inmueble».
La agitada vida de la Pérgola
La construcción de la Pérgola finalizó en 1930 según proyecto de Carlos Sáez de Santamaría y fue una imposición del escultor Mariano Benlliure, a quien no le gustaba que su monumento al duque de Rivas tuviera como fondo los antiguos pabellones militares. La instalación sirvió como lugar de recreo y en sus primeros años llegó a albergar una pequeña biblioteca.
Con el paso del tiempo creció su deterioro, pese a que cada año se le daba un lavado de cara para que sirviera de caseta a los militares en aquella Feria de la Salud en el Paseo de la Victoria. El traslado a El Arenal agravó su deterioro hasta que una drástica reforma le hizo perder su carácter, al cerrarse con cristales y eliminar las esculturas y fuentes de Alfonso del Rosal.
Tras esta reforma, se arrendó en 2014 como establecimiento de hostelería, lo que generó al Ayuntamiento una serie de problemas que acabaron en los tribunales. Hasta 2022 no pudo recuperar las llaves del inmueble, momento en el que se pone en marcha el proyecto para su adaptación como sede del Instituto Municipal de Turismo (Imtur).